Editorial

Renta variable, la mejor opción de inversión

La indisimulada intención de EE UU de subir los tipos de interés este mismo año, el permanente estado de ruptura en el que se encuentra Grecia con la zona euro, la ralentización del crecimiento en China y otros emergentes, la hipotética amenaza política de un giro radical en España en 2016 o el efecto secundario del reavivado conflicto militar en Ucrania, no son argumentos de peso suficiente como para quebrar la tendencia alcista de los mercados bursátiles. Pueden provocar recortes puntuales o castigos específicos a determinados valores, pero la tendencia de los mercados sigue siendo alcista. Con los tipos de interés anclados en el cero, sin rastro reconocible de inflación, dinero a mansalva por parte del Banco Central Europeo y una recuperación que echa raíz lentamente en Europa y de forma consistente en España, las mejores opciones siguen estando en las Bolsas. Esa es la conclusión que los expertos aprecian, aunque el optimismo expresado hace media docena de meses está más atenuado, entre otras cosas, porque desde entonces los índices ya han subido un 10%.

Las nubes oscuras que han ido apareciendo sobre Europa en los últimos años han terminado disolviéndose; y ahora bien pudiera pasar otro tanto y que la lógica que quiere imponer el BCE con su masiva inyección de dinero hasta finales de 2016 triunfase, a juzgar por la reacción que hasta ahora han manifestado los inversores. Tras esta voluminosa expansión cuantitativa europea, el único acontecimiento que se acerca lentamente, cuya llegada es inexorable y que puede impactar a los mercados (de hecho ya lo hace) es la subida de tipos de interés en EE UU.

Pero para evitar la revalorización del dólar en exceso, la subida será moderada, y la financiación barata está garantizada por una temporada larga tanto para las empresas como para los particulares. Por tanto, los márgenes seguirán estables y los beneficios de las empresas crecerán tanto como lo haga la propia demanda, y ese será el mejor pasaporte a las subidas de sus acciones en los mercados. En el caso concreto de España, la recuperación no ha hecho más que empezar y lo está haciendo con una consistencia más fuerte de lo esperado. Así, los valores más cíclicos serán los que más recorrido experimenten: la banca, los hoteles o las compañías ligadas a la publicidad. La preocupación que hace un año tenían los analistas por la irrupción de partidos políticos radicales y populistas como Podemos, se ha atemperado tras los comicios autonómicos y locales, por importante que sea que puedan controlar los ayuntamientos de las dos mayores ciudades del país. Las aritméticas parlamentarias estimadas para fin de año a nivel nacional dejan bastante tranquilos a los analistas financieros para la inversión y no aprecian que puedan producirse cambios que no cuenten con el respaldo de cualquiera de los dos grandes partidos nacionales.

 

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