El FMI y Bruselas rebajan el optimismo de Atenas

Se le acaba el tiempo a Grecia: ¿Está cerca de un acuerdo con los acreedores?

El Gobierno heleno espera lograr un pacto esta próxima semana

Atenas dice que está dispuesto a "posponer" algunas de sus propuestas

Con el reloj presionando a Atenas, Grecia y sus acreedores afrontan días de frenética actividad negociadora. Desde el Gobierno de Alexis Tsipras se mantiene el relativo optimismo sobre las negociaciones, y según ha dicho esta misma mañana Yanis Varufakis, hay acuerdo "en la mayoría de los asuntos", incluido el IVA, y las partes estarían "muy cerca de cerrar el acuerdo". No obstante, durante toda la semana Bruselas y el FMI han estado pinchando el optimismo griego, en un cruce de declaraciones propio del proceso negociador.

Hoy mismo, Nikos Voutsis, ministro de Interior griego, ha declarado en la televisión Skai de aquel país que "creemos que podemos y debemos tener una solución ya esta próxima semana". Además, el ministro griego ha anticipado que el país estaría dispuesto a ceder en algunas de sus propuestas, al declarar que "algunas partes de nuestro programa podrían pospuestas seis meses o un año, quizá", afirma. Hoy también, el primer ministro francés, Manuel Valls, declara en una entrevista al diario italiano Reppublica que el acuerdo está próximo y que nadie cuenta con la opción de que Grecia abandone el euro.

1.- ¿Está cerca el acuerdo? Aunque uno se ciña a las declaraciones, no está claro cuánto han avanzado las negociaciones, aunque sí parece que éstas se han intensificado. Desde el lado griego se vende que el acuerdo está cerca como vía para rebajar la presión (y la fuga de depósitos) mientras los acreedores son más pesimistas. El miércoles fuentes del ministerio de Finanzas griego dijeron que se estaba trabajando en un borrador, extremo desmentido poco después desde el Eurogrupo. Ayer jueves el portavoz del gobierno Gabriel Sakellaridis aseguró que Atenas confía en un acuerdo para el domingo, pero el comisario Pierre Moscovici aseguró que “no hemos recorrido tres cuartas partes del camino […] habrá que trabajar día y noche”. La directora gerente del FMI, también desde Dresde, también dijo que “no nos encontramos al final del proceso”.

2.-¿De verdad están negociando? Sí. Desde el miércoles hay reuniones a nivel técnico en Bruselas, y son estos trabajos de preparación de los acuerdos los que destaca Atenas. “Esperamos concluir los trabajos en los próximos días”. En paralelo, ayer Angela Merkel y François Hollande, conservaron anoche vía telefónica durante una hora con Alexis Tsipras, primer ministro griego. En Dresde están reunidos los ministros de Finanzas del G7 (junto con representantes del FMI y bancos centrales) para tratar, en teoría, asuntos relacionados con el crecimiento y el fraude fiscal, si bien Grecia está eclipsando las conversaciones.

3.- ¿Dónde están las discrepancias? En cuanto al Eurogrupo, las negociaciones siguen girando en torno a la reforma laboral y el recorte en pensiones. Atenas ofrece reformas que no son inmediatas ni retroactivas, mientras que los acreedores exigen recortes efectivos. El pasado miércoles Atenas aseguró que dentro del principio de acuerdo se contemplaba una reforma del sistema de pensiones. Ahora bien, el FMI también es parte en el acuerdo y, para que sea refrendado, el fondo necesita que las finanzas griegas parezcan sostenibles a largo plazo: su mandato obliga a prestar el dinero a países solventes y por eso pone énfasis en una reestructuración de la deuda (mal vista por Europa) o un ajuste de las cuentas públicas (que no gusta a Grecia).

4.- ¿Hay tiempo? Bastante poco. Aunque ya es tradicional que los plazos se apuren mucho más de lo previsto, Atenas está en la cuerda floja. El próximo viernes debe realizar un pago al FMI de 300 millones de euros (en total debe abonar 1.500 millones en junio). No es un ultimátum, pues ni desencadenaría un impago de deuda de forma inmediata y hay fórmulas alternativas para sortear el pago (de hecho Grecia pagó en mayo con cargo a sus propias reservas). Grecia ha dejado claro que sin perspectivas de acuerdo no pagará al fondo, para poder pagar salarios a final de mes. Pero tampoco tiene mucho más tiempo. En julio expira el plazo que se dieron Grecia y los acreedores para negociar, el FMI debería cobrar los pagos pendientes y Grecia tiene que pagar al BCE (que, a su vez, es quien mantiene viva a la banca helena). A final de mes, los días 24 y 25 de junio, hay cumbre europea.

5.- ¿Qué opina el BCE? Draghi ha mantenido abierto el grifo del dinero para que la banca helena sobreviva a la fuga de depósitos (ciudadanos que sacan su dinero del banco por miedo a un ‘corralito’), pero puede cerrarlo casi a voluntad, forzando la mano de Atenas. Según cálculos de Bankinter, los préstamos de emergencia concedidos por el BCE ascienden a unos 80.000 millones, y la banca griega tiene activos para dejar como garantía en el BCE por otros 15.000, lo que daría siete u ocho semanas de liquidez (calculando salidas de fondos de 2.500 millones). Pero si el BCE eleva el descuento que aplica a estos activos, el tiempo que puede soportar la banca sin la máscara de gas se agotará mucho antes.

6.- ¿Es la salida del euro una posibilidad? Atenas, obviamente, vende optimismo. Pero los acreedores son igualmente cautos, porque nadie quiere ser el que rompió la zona euro. Desde Alemania ha bajado el tono de las declaraciones. El vicepresidente del BCE, Victor Constancio, ha dicho esta semana que “no se puede expulsar a un país del euro”. La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, ha señalado que la ruptura del euro “es un asunto complicado, no será un paseo en el parque”.

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