Editorial

Un modelo productivo para el futuro

Una de las grandes enseñanzas que ha dejado la crisis económica es la necesidad de avanzar hacia un objetivo ambicioso y complejo, pero urgente: encaminar la economía española hacia un nuevo modelo productivo capaz de capear con mayor fortaleza los temporales que traen consigo los cambios de ciclo económico. Los datos generales sobre la evolución del mercado de trabajo, que comenzó a recuperarse el año pasado, no apuntan a que ese ansiado modelo haya empezado ya a fraguarse de forma efectiva, pero un análisis más detallado de esa información revela que algo está comenzando a moverse en ese terreno. A lo largo del último año, la economía española ha generado medio millón de nuevos empleos en prácticamente todos los sectores: en 60 de las 88 actividades que detalla el Instituto Nacional de Estadística (INE). Si se analizan aquellos en los que más están creciendo los puestos de trabajo en términos relativos se observa que el dinamismo se concentra especialmente en algunos sectores industriales y algunos servicios de alto valor añadido. La rama de actividad en la que más crecieron los puestos de trabajo en los últimos doce meses fue la industria tabaquera, la del cuero y el calzado, el sector de productos farmacéuticos y la gestión y consultoría empresarial. Otras industrias, como la del petróleo, el papel, el motor, la energía o la veterinaria, están generando empleo por encima del 10%. Pese a que estas cifras no signifiquen que la industria española esté inmersa ya en un proceso de consolidación, sí constituyen un punto de partida que revela su gran potencial para desarrollarse y alimentar el mercado laboral.

El caldo de cultivo para cimentar este cambio de paradigma es el severo proceso de ajuste de costes y aumento de la competitividad que ha llevado a cabo parte de la industria española durante los años de la crisis, que constituye además un poderoso reclamo para atraer inversión extranjera. El pasado viernes el grupo Volkswagen anunciaba la mayor inversión industrial jamás realizada en España por una compañía: 4.000 millones de euros a sus plantas de Navarra y Barcelona. Desde el grupo se recalcaba que ambas fábricas se encuentran “entre las mejores del grupo en términos de productividad y flexibilidad”.

Acometer el cambio de modelo productivo en nuestra economía pasa por esfuerzos como el realizado por el sector del automóvil para mejorar la competitividad, pero también por aumentar los estímulos para la I+D y, en general, por favorecer el desarrollo de la industria del conocimiento, las nuevas tecnologías y los servicios especializados. Se trata de un proceso que no puede acometerse de un día para otro; precisamente por ello resulta necesario ponerlo en marcha cuanto antes y blindar ese proyecto a través de un pacto de Estado que le proporcione continuidad y solidez.

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