Los líderes sindicales y patronales se reúnen mañana otra vez

Báñez: subida salarial, sí, pero sin frenar el nuevo empleo

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"Sed buenos y cerradlo ya”, dijo ayer la ministra de Empleo, Fátima Báñez, en tono distendido, a los número dos de los sindicatos CCOO, Ramón Górriz, y de UGT, Toni Ferrer, cuando les saludó en un acto público. Se refería Báñez al acuerdo de negociación colectiva que incluirá las recomendaciones salariales para este año y el próximo, y que debería llevar ya cuatro meses en vigor y aún no se ha cerrado.

Unos momentos antes de este encuentro con los representantes sindicales Báñez intervino en la jornada Impulsando el mercado laboral organizada por Aedipe Centro, y fue ahí donde pidió también públicamente “que cumplan lo que prometieron al presidente del Gobierno en julio pasado y suban los salarios de forma acompasada con el empleo”. Y para eso, añadió, que patronal y sindicatos deberían cerrar ya este pacto salarial. “Por el bien del país, que se cierre cuanto antes, esta semana”, dijo la ministra.

Báñez, como es habitual, no quiso cifrar cual debería ser el alza salarial más conveniente, pero ayer sumó un condicionante nuevo a este pacto. Así, admitió que los trabajadores deben mejorar sus salarios y las empresas su competitividad, pero pidió a los negociadores que la subida salarial que pacten deje margen para que “los más de cuatro millones de parados se puedan incorporar al mercado laboral”.

Esto en negro sobre blanco quiere decir que los incrementos retributivos no se agoten en la mejora del poder adquisitivo y de la competitividad de la empresa sino que parte de ese dinero se destine a crear nuevo empleo.

Con un crecimiento del empleo del entorno del 2,5% las recomendaciones del Gobierno, que apelan a no agotar el margen de inversión en los salarios, se situarían algo más cercanas a la patronal –que se niega a llegar a subidas salariales del 1%, al menos en 2015– que a los sindicatos que colocan sus exigencias mínimas en una horquilla de entre el 1,5% en 2015 y el 2% en 2016.

Es más, Báñez fue más allá y pidió, esta vez solo a los empresarios, “su compromiso para apostar por la contratación estable”.

Fuentes del Ministerio de Empleo explicaron que el Gobierno ya ha hecho su parte abaratando las cotizaciones de los contratos fijos a través de dos modalidades. Hasta el 31 de marzo ha estado vigente la tarifa plana de 100 euros para los nuevos indefinidos, que según indicó ayer Báñez, ha propiciado la firma de 231.000 contratos fijos. Y desde febrero está también en vigor una exención del pago de cotizaciones por los primeros 500 euros de salario de los nuevos trabajadores indefinidos.

Por ello, “quiero el compromiso de las empresas para contratar de forma indefinida porque para empezar les da a ellas posiciones competitivas sostenibles”, reiteró ayer Báñez.

Otra reunión hoy

La urgente firma del acuerdo de convenios solicitada ayer por la Ministra de Empleo llegaba ayer en la antesala de una nueva reunión de los máximos líderes patronales y sindicales para intentar sellar este pacto, que se celebrará hoy.

Al final de esta reunión debería saberse si se va a firmar o no este acuerdo, ya que tanto patronal y sindicatos han escenificado en varias ocasiones en los últimos meses sus discrepancias y, al tiempo, su interés mutuo (y el del Gobierno) en que este acuerdo se firme.

El dígito de recomendación salarial –menos del 1% para este año y hasta el 1,3% en 2016, según los patronos, y entre el 1% y 2%, que piden los sindicatos–, es uno de los escollos del acuerdo. Pero tampoco hay consenso en la fórmula de fijación de estos salarios: vincularlos al PIB, como pide CEOE, o con garantías de revisión salarial frente a la inflación, tal y como solicitan las centrales sindicales. Asimismo, CCOO y UGT exigen un pacto para ampliar la ultraactividad de los convenios y mayores garantías de estabilidad en el empleo, cosas que no son prioritarias para los empresarios.

CC OO y UGT se movilizarán para activar los convenios si no hay pacto

Voluntad de acuerdo, toda. Pero esto no es ninguna garantía de que el acuerdo de negociación colectiva –que incluye las recomendaciones salariales para este año y el próximo– que negocian patronal y sindicatos desde finales del año pasado vaya a llegar a buen puerto.

A medida que pasan los meses de 2015 este acuerdo se presenta menos necesario, ya que la negociación de los convenios ya está en marcha y los comités de empresa firman a diario estos acuerdos sin esperar a que sus cúpulas les den las directrices incluidas en el acuerdo que discuten sus líderes.

Bien es cierto, que el ritmo negociador se está viendo ralentizado respecto al pasado año por la ausencia de este acuerdo, probablemente. Así, según los últimos datos, en los tres primeros meses de 2015 se habían revisado o firmado nuevos convenios que afectaban a 217.784 trabajadores, lo que supone un 50% que los que ya tenían sus acuerdos en el primer trimestre del año pasado.

Igualmente en este primer trimestre del año se han firmado o revisado un 30% menos de convenios que en el mismo periodo del año anterior.

Así, el secretario de Acción Sindical de UGT y número dos del sindicato, Toni Ferrer, explicaba ayer antes de intervenir en una jornada sobre empleo organizada por Aedipe Centro, que: "los acuerdos son útiles cuando llegan a tiempo”;y, tras cuatro meses con la negociación colectiva ya en marcha, el pacto que están negociando con las patronales CEOE-Cepyme pierde mucha fuerza.

Por ello, Ferrer y su homólogo de CCOO, Ramón Górriz, precisaron que pese a que “la voluntad de acuerdo está muy presente”, éste solo será posible si incluye los intereses de las dos partes. Y aclararon que dichos intereses son tres para los sindicatos: la garantía de ganancia de poder adquisitivo de los salarios; un pacto para garantizar en mayor medida la prórroga automática de los convenios (ultraactividad) que la ley limitó a un año después de su vencimiento;y el compromiso empresarial de creación de empleo estable.

No obstante, en previsión de que este acuerdo no se firme totalmente, CCOO y UGT ya han previsto poner en marcha una campaña de movilizaciones para reactivar muchos de los convenios que están sufriendo retrasos por la inexistencia de unas guía consensuada.

De hecho, según explicaron los número dos de ambas centrales sindicales, en este año se deberán negociar un importante grueso de convenios importantes, que afectan a muchos trabajadores, como son los del sector financiero, el químico, algunos de la alimentación o distribución, entre otros. Por ello, CCOO y UGT están pensando en realizar asambleas y concentraciones informativas en estos sectores y empresas para reactivar su negociación colectiva.

Entrar en otra fase

Pero antes de esto, Ferrer y Górriz confiaron en que los empresarios concreten en la reunión de hoy su última oferta salaria. “Y si no es posible el acuerdo entraríamos en otra fase”, advirtió el líder sindical. En esta fase los sindicatos pelearían directamente por imponer sus exigencias en la negociación de los convenios sectoriales y en los de empresa, con lo que no habría un respaldo institucional a la paz social ni este año ni el próximo, algo de lo que el Gobierno no quiere ni oír hablar.

De momento, los convenios firmados entre enero y marzo recogen una subida salarial media del 0,68%. Una y dos décimas más que en los dos años anteriores, respectivamente. Es más, los convenios de la industria y los provinciales se acercan más a subidas del 1%.

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