En 2007 Martinsa acordó la compra de Fadesa por 4.045 millones
Fernando Martín y Manuel Jove, en 2007.
Fernando Martín y Manuel Jove, en 2007.

Martín y Jove, las dos caras de la misma moneda inmobiliaria

Aquel apretón de manos con el que Fernando Martín y Manuel Jove sellaron la venta de Fadesa a Martinsa, en la primavera de 2007, costó 4.045 millones. La fotografía, irrepetible, se realizó pocos días después de que los dos empresarios firmaran la operación, en las oficinas que Fadesa tenía entonces en la calle Claudio Coello de Madrid. La agencia de comunicación que trabajaba para Fernando Martín se encargó de distribuirla a los medios.

La imagen es irrepetible entre otras razones porque hoy Martín y Jove no pueden verse las caras. El presidente de Martinsa Fadesa demandó al empresario gallego en 2011 por entender que en la venta de Fadesa a Martinsa se habían calificado y valorado activos de forma errónea reclamando 1.546 millones. El Supremo desestimó la demanda el pasado mes de febrero, como antes hicieran el juzgado mercantil de La Coruña y la Audiencia Provincial. Si Martín dice sentirse engañado por Jove, este último piensa que Martín ha atentado contra su honor. En la actualidad Jove reclama a Martín 97,6 millones por una operación de compraventa de suelo en Loreto (México). Y aguarda a que Martinsa Fadesa sea condenada a pagar las costas del proceso de la reclamación de 1.546 millones, que pueden ascender hasta a 60 millones.

La venta de Fadesa a Martinsa ha condicionado la vida de ambos desde 2007. Martín, que en estos años ha sido abuelo, no ha tenido prácticamente tiempo para saborear una operación que supuestamente le iba a convertir en el primer empresario del sector inmobiliario europeo. Jove creó un grupo diversificado con negocios financieros, energéticos e inmobiliarios que le ha tenido ocupado todos estos años viajando a Latinoamérica, Norteamérica y Marruecos cerrando operaciones de compra venta de petroleras, inmobiliarias o de renovables.

No había pasado un año desde la compra de la inmobiliaria gallega cuando Martinsa Fadesa, en junio de 2008, se declaró en concurso de acreedores, la mayor quiebra de una empresa española, con más de 7.000 millones de deuda. Desde entonces Fernando Martín (67 años) ha tratado de desafiar esa estadística fatídica que dice que más del 90% de las empresas en España que se declaran en concurso acaban siendo liquidadas.

En 2011 Martín logró acordar convenio con sus mayores acreedores y escapar de la situación concursal. Pero la continuada crisis del sector inmobiliario español y la financiera global, y la misma situación económica española han impedido que Martinsa Fadesa pudiera aspirar a devolver su deuda. En parte, la compañía ha sido víctima y autora de esos mismos factores que han terminado por liquidarla.

El lunes la compañía decidió finalmente solicitar su entrada en fase de liquidación, la mayor de una compañía española, con 6.995 millones de pasivo. En los dos últimos años Martinsa no ha sido capaz de cumplir con el convenio firmado en 2011.

Manuel Jove (74 años) se convirtió tras la venta de Fadesa en el primer accionista del segundo mayor banco español. Jove compró, en julio de 2007, a través de bonos convertibles emitidos por UBS el 5% de BBVA en una operación valorada en 3.200 millones de euros.

Prácticamente al mismo tiempo que se desprendía de Fadesa, Jove creó Inveravante, cuyo negocio se estructura en cuatro áreas. Cápitavante es la sociedad mediante la cual realiza inversiones en capital riesgo, sicavs y cotizadas.

A través de Avantegenera gestiona sus inversiones en energía. En 2007 adquirió la mayoría de la petrolera latinoamericana Vetra; en 2013 vendió su participación por unos 500 millones.

El grupo tiene presencia en el sector inmobiliario, en España, México, Rumanía y Brasil. El pasado mes de agosto vendió su participación en el centro comercial Marineda City, en La Coruña, por 260 millones, a la Socimi Merlin Properties. Y en noviembre cerró la venta del centro comercial Anfaplace, en Casablanca, por cerca de 80 millones de euros.

En 2013 Jove terminó por desprenderse de sus acciones en BBVA. En 2012 ya había recortado su participación en el banco presidido por Francisco González del 5% al 2,9%. La salida de BBVA permitió a Jove reducir drásticamente la deuda de Inveravante. En 2012 el grupo controlado por el empresario gallego había llegado a tener una deuda con entidades de crédito de 1.308,6 millones de euros; en 2013 esa cifra se redujo a 147,5 millones, 1.161 millones menos.

Compradores de deuda, atentos a la liquidación

Mercadeuda, una firma española que ofrece servicios de compra y venta de deuda, informó ayer a través de un comunicado que “inversores a largo plazo que estaban interesados en que Martinsa Fadesa no alcanzase un acuerdo con la banca” le han dado mandatos para que presente ofertas para comprar deuda de la inmobiliaria.

“El proceso de liquidación es muy interesante para estos inversores que quieren comprar barato y están dispuestos a esperar un largo tiempo, eso sí, obteniendo a cambio una importante rentabilidad”, dice Mercadeuda en su comunicado.

“Hasta la fecha ya han adquirido a través de nuestra compañía deuda por valor de varios millones de euros y siguen manteniendo el interés, aunque ahora los precios que ofrecen son menores que hace algunas semanas”, asegura en el comunicado Luis Dueñas, consejero delegado de Mercadeuda. “Muchos de ellos son extranjeros” –continúa Dueñas– “y están especialmente interesados en que les representemos en la vigilancia y seguimiento del proceso de liquidación de la compañía”.

Mercadeuda trata de convencer a los acreedores de Martinsa Fadesa en vender deuda asegurando que los activos de la inmobiliaria “se verán sometidos a una nueva tasación” y dice que “los precios de venta estarán entre un 20% y un 30% por debajo de los precios de mercado, algo habitual en las liquidaciones de empresas”. El futuro de los tenedores de deuda, termina el comunicado de la sociedad dirigida por Dueñas, “no es nada halagüeño”.

Según las últimas cuentas de Martinsa Fadesa en 2014 registró un patrimonio neto negativo de 4.603 millones de euros y un pasivo de 6.995 millones.

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