El petróleo, en el disparadero

¿Cuánto más puede bajar el precio del oro negro?

Los repuntes del precio del petróleo a lo largo de la semana pasada llevaron a muchos a especular con la posibilidad de que el crudo haya tocado suelo. Después de haber llegado a sus mínimos de los últimos seis años, el precio del petróleo se disparó casi un 20% en tan solo cuatro días, entre el 29 de enero y el 3 de febrero, para recaer el miércoles y volver a subir el jueves de la semana pasada. El viernes, tras otro rally, el Brent –referencia en Europa– se intercambiaba a 57,80 dólares, y el estadounidense West Texas Intermediate (WTI) a 49,96 billetes verdes.

Pese a que el Brent registró el mayor crecimiento en dos semanas desde 1998, los analistas creen que para llegar a la estabilidad todavía queda un largo camino. En una guerra de precios que se libra sobre todo del lado de la oferta, la noticia del aumento de la producción semanal de EE UU en 6,3 millones de barriles, el miércoles, provocó el desplome del precio del Texas.

Por el contrario, el alza que registró el crudo solo un día después se debió, según los expertos, a eventos tan impredecibles y aleatorios como un colapso de la producción de Libia y una incursión en un campo petrolífero por hombres armados, además de un ataque a un buque cisterna de Nigeria. “Si hay más problemas en Nigeria, entonces empezarían a reducirse las reservas existentes y sería más improbable que el petróleo llegue a 30 dólares por barril”, dijo Olivier Jakob, analista de Petromatrix.

Los analistas, sin embargo, no creen que los precios se estén preparando ya para un empujón hacia arriba. “No hay elementos que indiquen que hay recuperación”, afirmó Carsten Fritsch, de Commerzbank.

¿La OPEP ha alcanzado su objetivo?

La reiterada negativa de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de recortar su propia producción para estabilizar el mercado del crudo –que muchos analistas interpretaron como la voluntad de frenar el boom de la oferta de EE UU– parece dar sus primeros resultados. La OPEP elevó este lunes la previsión de la demanda de su propio petróleo para 2015, al afirmar que la reducción a la mitad de los precios del crudo desde junio hará desacelerar la producción de EE UU y otros países más rápidamente que lo anteriormente previsto.

Según un informe mensual publicado el lunes, la demanda prevista para el cártel de exportadores alcanzará este año un promedio de 29,21 millones de barriles por día, un alza de 430.000 barriles por día con respecto a la previsión anterior. La OPEP recortó asimismo su pronóstico para la tasa de crecimiento de la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP unos 420.000 barriles por día, hasta los 850.000. Esta baja se debe en parte a una desaceleración en las plataformas de fracking (fracturación hidráulica) estadounidense y menores inversiones de capital de las empresas de energía, mientras los precios más bajos impulsan el consumo.

“La disminución de la oferta de los países que no pertenecen a la OPEP se debe antes de todo a los recortes en gastos de capital anunciados para 2015 por las compañías petroleras internacionales, así como una disminución en el número de equipos de perforación activos en EE UU y Canadá”, se afirma en el informe de la organización.

La OPEP redujo su pronóstico de la oferta total de petróleo de Estados Unidos en 2015 en 170.000 barriles por día, que ya bajó en 100.000 barriles por día el mes pasado. También redujo su previsión de producción en Rusia unos 70.000 barriles por día desde el mes pasado y en una cantidad similar para los países de Oriente Medio que no forman parte del cártel.

Todas estas previsiones dependen, sin embargo, de que los precios permanezcan lo suficientemente bajos durante el primer semestre, como para frenar la subida en la oferta, según la organización. Los precios del Brent han subido casi un 30% desde mediados de enero, y este lunes estaban por encima de los 58,3 dólares el barril.

El número de plataformas activas en Dakota del Norte –un área de yacimientos que protagonizó el boom del petróleo de EE UU en los últimos años– bajó el viernes hasta 139, es decir, 55 menos que hace un año, 46 menos que hace dos y 65 menos que en 2012. Pese a ello, el bróker Jefferies Bache cree que los niveles actuales de precios se mantendrán un tiempo antes de volver a bajar, pues el menor número de equipos de perforación en funcionamiento no tiene efectos inmediatos en la producción.

Harish Sundaresh, estratega sénior de materias primas de Loomis Sayles considera que en el corto plazo, la falta de equilibrio entre la oferta y la demanda, las elevadas reservas y la aversión al riesgo de los inversores continuarán presionando a la baja el precio del crudo. De acuerdo a las perspectivas que maneja el experto para 2015, el barril de crudo Brent se movería en la horquilla de los 60-65 dólares para 2015 y entre los 70-80 para el próximo ejercicio.

Por su parte, el socio del grupo de Energía de EY, Basilio Gómez, cree que el precio del crudo podría caer hasta los 40 dólares por barril y de cara a 2016 el repunte alcanzaría los 90 dólares el barril. “Por debajo de 60 dólares, muchas empresas lo pasan mal”, asevera.

Mientras tanto, continuarán existiendo factores que presionen en ambas direcciones: al alza y a la baja.

Entre los primeros, que se están reforzando poco a poco, se encuentran la sostenibilidad de la producción de Libia (ha pasado de 800.000 barriles diarios a 450.000), las sanciones contra Irán y Rusia y los gastos de capital de los productores estadounidenses de fracking, que en algunos casos han caído un 40%. Siguiendo estas tres premisas, los precios actuales resultan demasiado bajos a largo plazo.

Por el contrario, los factores que favorecerían una tendencia bajista del precio del oro negro siguen estando latentes. El primero de ellos es la lucha de poder a poder que mantiene Arabia Saudí con EE UU. El principal productor de petróleo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) mantiene sin cambios la producción con el objetivo de frenar la independencia energética estadounidense.

“Dependiendo del tipo de explotación, el coste de extracción por barril va desde menos de 10 dólares en los países del Golfo Pérsico a 40-80 dólares en el caso de explotaciones estadounidenses de fracking (fracturación hidráulica)”, señala Gómez. Esta estrategia pasa factura a los miembros de la organización más dependientes de los ingresos procedentes del crudo, como por ejemplo Rusia y Venezuela. Si Arabia Saudí sigue adelante con sus planes, Sundaresh cree que el cártel se volvería irrelevante.