La automovilística ha invertido 2.300 millones en tres años en su instalación

Ford incrementará en un 40% su producción en la planta de Valencia

El presidente mundial de Ford, Mark Fields
El presidente mundial de Ford, Mark Fields WireImage

"Hemos trabajado para convertir Almussafes es una de las plantas más flexibles del grupo en el mundo”, afirmó el presidente mundial de Ford, Mark Fields, en un encuentro con la prensa, antes de su visita a la planta del grupo en Almussafes (Valencia) acompañado del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Ayer, los principales directivos de la enseña estadounidense celebraron junto a las líneas de producción la noticia de que la fábrica incrementará en un 40% la producción de vehículos este año, hasta las 400.000 unidades.
Ya en 2014, la instalación registró la mayor tasa de crecimiento de la producción de entre todas las plantas automovilísticas españolas, con un incremento del 31,7% y cerca de 300.000 unidades fabricadas.
La fábrica se está beneficiando ya de las nuevas adjudicaciones de modelos, que han motivado la inversión de 1.200 millones de euros extraordinarios entre 2012 y 2014, que se suman a los 1.100 millones que ya dedicó la compañía entre 2009 y 2012 para la introducción del Ford Kuga y el Transit Connect. Mark Fields destacó la buena evolución de estos modelos, en especial al Connect, que se exporta a EEUU con mucho éxito, dado que está aprobado como taxi en Nueva York. “El 80% de la producción de la fábrica de Almussafes se dedicará a la exportación”, señaló el alto directivo.
Junto al Kuga y al Transit Connect, en Valencia se fabrican el nuevo Mondeo en cuatro versiones, el Tourneo Connect, el S-Max y el Galaxy. Ha puesto en marcha la producción del primer híbrido de factura española y el primero también de la compañía fuera de EEUU. La factoría será capaz también de ensamblar la familia Vignale, versiones de altísima gama de los Mondeo y S-Max. La recuperación del tercer turno para hacer frente a la demanda y la introducción de estos nuevos modelos han permitido la creación de 3.000 empleos en el último año. La plantilla valenciana de Ford alcanza así los 8.000 empleados. “Nos encantaría seguir creciendo. Queremos mantener un nivel de empleo estable pero depende de cómo vaya el mercado y cuál sea la aceptación de los modelos entre los clientes”, señaló Fields.
Según las previsiones que maneja la compañía, las ventas de la automovilística en España se incrementarán en un 25% durante este año, hasta las 90.000 unidades. “Supone vender 18.000 vehículos más que el año pasado”, puntualizó el presidente de Ford en España, José Manuel Machado.
Ford informó de que, con la presencia de su presidente mundial en Almussafes, se pretende “dar valor al esfuerzo inversor de la compañía en España durante los últimos años”, con los que asegura que la factoría valenciana se ha afianzado como “uno de los pilares estratégicos para Ford en Europa y en la que se fabrican vehículos de alto contenido y complejidad”.
Durante la visita, Rajoy ha ido acompañado del presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra, y de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá.Además, han acudido a la visita el ministro de Industria, José Manuel Soria; el embajador de Estados Unidos en España, James Costos; el presidente de Ford Europa, Jim Farley; y el máximo responsable de esta compañía en España, José Manuel Machado.
Pese al interés que tiene la fabricación del primer híbrido español, Jim Farley descartó hacer públicas sus previsiones de producción y venta de este modelo. “El híbrido tiene un proceso muy novedoso incluso para nosotros y estamos muy pendientes de la demanda”, señaló. La marca avanzó que está haciendo inversiones “muy relevantes” en nuevas tecnologías relacionadas con la movilidad.

La filial europea no consigue ser rentable

La espina clavada de Ford sigue siendo la filial europea, que ha registrado pérdidas de 1.100 millones de dólares (962 millones de euros) en 2014 y no va a levantar cabeza en 2015. Antes al contrario, la empresa revisó sus previsiones para el conjunto del año en curso y estimó que las pérdidas que registrarán en Europa en 2015 serán menores que las obtenidas en 2014 pero muy superiores a los 250 millones de dólares que habían estimado en un primer momento.
Mark Fields reconoció que la crisis rusa “está impactando más duramente en nuestras cuentas de lo previsto” y esta situación, junto al deterioro de los mercados europeos y la devaluación del euro, no permite a la compañía poner fecha de cuándo volverá a números negros. “Estamos mejorando. Vamos a finalizar la reestructuración que hemos llevado a cabo con los cierres de las plantas de Bélgica y Reino Unido y esperamos que los nuevos lanzamientos den frutos a partir del segundo semestre de 2015”, detalló Fields.
El presidente europeo, Jim Farley, señaló en este sentido que la compañía espera que el 50% de las ventas en el año en curso provengan de los nuevos productos. Esperan que el mercado europeo crezca “ligeramente”, entre los 14,8 millones y los 15,3 millones de unidades vendidas. La patronal de fabricantes europeos ACEA, por su parte, esperan unas ventas de 13 millones de unidades en 2015.