Salirse de la vía; ir a velocidad muy baja y cambiar de carril de repente son conductas frecuentes

Cómo vencer el miedo a conducir

Cómo vencer el miedo a conducir

Dicen que el miedo es libre. Pero cuando se siente al volante es, sobre todo, peligroso. Cada vez más conductores españoles, noveles o con muchos kilómetros a la espalda, sienten terror a conducir. La inseguridad a no saber reaccionar ante determinadas situaciones, vivir un accidente de tráfico y también sufrir trastornos de ansiedad o estrés continuado son, entre otros, los desencadenantes del temor patológico a conducir o, lo que es lo mismo, la amaxofobia.

Pero no hay que confundir el miedo con este trastorno emocional psicológico, aclara Ignacio Lijarcio, director de proyectos de Fesvial (Fundación Española para la Seguridad Vial). “No todos los que tienen miedo a conducir son amaxofóbicos”, incapaces para ponerse al frente de un coche. En España, actualmente existen 8,3 millones de conductores circulando habitualmente por las carreteras que sufren miedo a conducir y solo 1,5 millones con amaxofobia, según CEA (Comisariado Europeo del Automóvil). Tiene cura. CEA, RACE (Real Automóvil Club de España) y Fesvial imparten cursos para superar esta fobia. 

Todos los conductores, en algún momento de su vida, han sufrido algún episodio de miedo al volante, declara Tomás Santa Cecilia, director de seguridad vial de RACE. “Un atasco, un puente, la noche, circular en la autopista o ser conductor novel puede generar miedo, que en el fondo no es más que un mecanismo de defensa ante situaciones de peligro, sin el que no podríamos vivir”, añade. El problema es que ponerse al volante bajo esta presión se traduce en la merma de la percepción del riesgo, en una mayor inseguridad y en la toma de decisiones que atentan contra la seguridad vial.

Conducir a velocidad anormalmente reducida; cambiar de carril injustificadamente, sin señalizar y de forma repentina; frenar o acelerar sin motivo aparente o salirse de la vía son algunas de las conductas más peligrosas frecuentes que suelen adoptar los conductores que sienten miedo al coche, expone Lijardio. Por ello es primordial identificar el grado de miedo. Santa Cecilia, licenciado en Psicología, explica que existen tres niveles de miedo: “El moderado es saludable; nos hace reflexionar e incluso modificar actitudes peligrosas al volante. El medio ya nos provoca estar tensos e inseguros, y el más elevado, directamente incapacita a las personas para la conducción”.

Tener escalofríos, ansiedad, mareos, temblores, sudoración, taquicardia, agitación y en los casos más graves, ataques de pánico son los principales síntomas que se pueden experimentar al conducir con miedo.

La Fundación CEA, RACE y Fesvial han empezado a impartir cursos para superar esta fobia, que cada vez afecta a más conductores. El programa de Fesvial está destinado principalmente a empresas con trabajadores que pueden sufrir este tipo de patologías. En una primera fase, se analiza cuál es el origen del problema (si ha tenido un accidente, estrés, etc.). La segunda fase se centra en proporcionar al conductor herramientas para racionalizar y gestionar sus pensamientos y eliminar sus inseguridades. Por último, se introduce al conductor, de forma paulatina, a la conducción.

Escalofríos, temblores, mareos, sudoración y ataques de pánico son algunos de los síntomas del miedo

En parte práctica, primero se realiza en un circuito cerrado y con una conducción acompañada. Posteriormente se pasa al tráfico real, acompañada, hasta que el sujeto se sienta seguro. Como colofón, siempre se realiza un seguimiento para evitar posibles recaídas. En CEA, la formación impartida, subvencionada por la Dirección General de Trafico (DGT), se centra principalmente en el colectivo de víctimas de accidentes de tráfico, uno de los más afectados por esta fobia y que en muchos casos renuncian a conducir.

Totalmente gratuitos, estos cursos de diez horas de duración, cuatro dedicadas a la parte teórica y seis a la práctica, combinan la psicoeducación, que incluye técnicas de aprendizaje para rebajar el grado de ansiedad de los conductores así como regular el plano emocional,y una parte práctica, que también se lleva a cabo en un circuito cerrado. Psicólogos y formadores viales expertos en esta patología son los encargados de afianzar las habilidades de los alumnos, lo que se traduce en una mayor seguridad en la carretera.

La Escuela RACE de Conducción aborda aspectos que recorren la responsabilidad al volante;la actuación en casos de emergencia; la adquisición de hábitos para usar el coche de forma más racional, responsable y sobre todo más segura. Practicar diferentes técnicas de conducción para resolver situaciones críticas permite a las personas con un miedo moderado o medio aumentar la confianza y tomar conciencia sobre sus capacidades al volante y superarlo.

Las mujeres son más proclives a miedo

Las mujeres son más sensibles a sufrir el miedo a conducir, pese a que está demostrado que perciben mejor el riesgo en la carretera, lo que les hace tomar decisiones más seguras. No obstante, arguye Lijarcio, son más proclives a sentir miedo de la misma forma que son más tendentes a padecer patologías depresivas o ansiosas que los varones, aunque nunca hayan sufrido un accidente de tráfico. Además, hace unos años (incluso ahora) no era tan raro que muchas mujeres dejaran de conducir en cuanto se casaban, lo que acentuaba aún más la situación.
Una de las prácticas habituales para reiniciarse en la conducción era apuntarse de nuevo a la autoescuelas a dar unas cuantas clases de conducir con el objetivo de coger soltura y, de nuevo, confianza. Ahora, los cursos son mucho más especializados. Conceptos de ergonomía de conducción para adoptar una posición correcta al volante; el uso correcto del volante; la importancia de la distancia de seguridad y de los frenos ABS son algunos de los contenidos desarrollados en la parte práctica de los cursos impartidos por CEA para superar esta fobia. Asimismo, también es de vital importancia que el conductor conozca la técnica correcta a emplear en caso de deslizamiento del coche en la vía y la actuación en caso de accidente. Las practicas en un simulador de vuelco y en un simulador de impactos completan esta formación que se realiza en circuito cerrado. Hoy está demostrado que la parte práctica tiene que ir apoyada por la psicológica.

Las cifras

8,3 millones de conductores sufren miedo a la hora de ponerse al volante en España, lo que representa casi el 30% del total, según datos de la Fundación CEA.

6% de los conductores españoles (1,5 millones de personas) padecen amaxofobia, patología que les incapacita para la conducción.

26 millones es el número de personas que conducen en España actualmente. Los accidentes y el estrés son los principales desencadenantes del miedo al coche.

70% de los fallecidos en accidente de tráfico son hombres, lo que indica que las mujeres ejercen una conducción mucho más segura.