Editorial

El ‘caso Bankia’ da otro volantazo

El informe pericial encargado por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu sobre el caso Bankia provocó ayer un nuevo terremoto en un proceso que se ha convertido en un auténtico carrusel. El documento de los técnicos del Banco de España descalifica las cuentas con las que la entidad salió a Bolsa e incluso arroja dudas sobre las reformadas con posterioridad a la intervención. Las consecuencias económicas de este informe llevado a sus últimas consecuencias –fallo judicial– pueden ser muy elevadas. Pero las intangibles también, porque las conclusiones de los peritos afectan a decisiones adoptadas por prácticamente todas las instituciones de carácter económico del país, desde el ministerio al Banco de España pasando por el FROB, la CNMV o la auditora Deloitte. De hecho, el supervisor bancario quiso dejar claro que “los inspectores designados para llevar a cabo esta función pericial actúan con independencia y a las órdenes exclusivas del juez instructor, sin que su condición de empleados del Banco de España implique relación alguna con este último en el marco de esta tarea pericial”. Es de esperar que el trámite de alegaciones arroje luz sobre las evidentes diferencias de criterio y que el proceso judicial sea lo más rápido posible.