Concha Caudevilla, directora general de Otsuka

“Queremos estar en el ‘top five’ de las farmacéuticas”

La compañía japonesa pretende crecer en base a alianzas en áreas como la oncología y las enfermedades mentales, para las que cree que faltan recursos en investigación

Concha Caudevilla, directora general de Otsuka.
Concha Caudevilla, directora general de Otsuka.

Poco conocida en España, Otsuka Pharmaceutical es una de las dos grandes compañías farmacéuticas de Japón, junto a Takeda, facturando 8.159 millones de euros en 2013. Fundada en 1921, en ese país es reconocida por sus bebidas energéticas y productos nutricionales.

Su unidad de farma se centra fundamentalmente en enfermedades del sistema nervioso central (esquizofrenia, trastorno bipolar...) y cuenta con una alianza con la danesa Lundbeck para desarrollar cinco medicamentos.

En España está presente desde 1979, cuando se hizo con los Laboratorios Miquel. La doctora en Bioquímica Concha Caudevilla (Teruel, 1971) se estrena este año como directora general de la filial.

Pregunta. ¿Cuál es la particularidad de Otsuka?

"Estamos esperando competidores genéricos de Abilify para el año que viene. Va directamente a nuestra línea de flotación”

Respuesta. Se focaliza en cubrir lagunas terapéuticas donde hay necesidades médicas no cubiertas y poniendo al paciente en el centro. Tampoco nos interesan los tiburones, queremos delfines, gente que sea profesionalmente muy válida, pero que sobre todo sea muy buena persona.

P. ¿Por qué se ha firmado un acuerdo con Lundbeck?
R. La visión del señor Otsuka es que queremos estar entre las top five de las compañías a nivel mundial en 10 o 15 años. Pero la manera de hacerlo es lo que cambia respecto a otras. En lugar de llegar a ser una big farma a través de fusiones y adquisiciones, consideramos que es mucho más válido hacer alianzas horizontales, de manera que una compañía no compre a otra y decida todo.

P. ¿Qué aporta Otsuka al acuerdo?
R. Lundbeck aporta conocimiento en sistema nervioso central y nosotros en antipsicóticos. Dos de las cinco moléculas de la alianza son de Otsuka, que tiene la potestad de elegir tres moléculas del pipeline en investigación de Lundbeck. De momento ya hemos elegido dos, que son para alzhéimer.

P. ¿Cuáles son los objetivos?

“Sanidad y las farmacéuticas tenemos que orientarnos a los resultados en salud. Debemos ver los costes en cada paciente”

R. La idea es diversificar para, a medio plazo, tener cinco áreas de especialización: sistema nervioso central, oncología, dispositivos médicos, hospitalaria y digital health, con soluciones innovadoras en salud. En oncología hay una cartera de moléculas interesantes, aunque todavía está en fases tempranas. Acabamos de hacer una adquisición de una compañía de oncohematología.

P. ¿Qué previsiones tienen para conseguir ser uno de los grandes?
R. Lógicamente, si el señor Otsuka quiere conseguir que la empresa esté en el top five, habrá planes que todavía no han sido comunicados. El sistema nervioso central y la oncología son los pilares fundamentales. Cada vez vivimos más tiempo y, por tanto, desarrollamos más tumores. También el estrés y el estilo de vida hace que estemos peor a nivel mental.

P. Pero es difícil llegar a ser el quinto gigante sin más productos.
R. La filosofía es tener más alianzas horizontales. Junto a BMS, también disponemos de una molécula de oncología.

P. ¿Cuál es el fármaco más importante en ventas?
R. Abilify (antipsicótico), pero estamos esperando competidores genéricos para el año que viene.

P. ¿Cómo afecta a la empresa?
R. Nuestros ingresos netos en España fueron de 88 millones de euros en 2013. Ahora mismo este fármaco supone un 70% o 75% del total de ventas. Va directamente a nuestra línea de flotación. Habrá una bajada de ventas en 2015 y 2016, pero hay un plan detrás a nivel financiero muy sólido. Tendremos un bache de dos años y desde 2017 será de recuperación.

P. ¿Cómo ve la dificultad para el acceso a nuevos fármacos para los pacientes?
R. Intentamos ser parte de la solución y no del problema. Estamos intentando poner encima de la mesa fármacos que supongan ahorro o al menos impacto neutro. Se dan ahorros asociados a la utilización de un medicamento, porque puede ser una alternativa terapéutica mejor y porque se va a reducir el número de hospitalizaciones.

P. ¿Y Sanidad les escucha?
R. Cada vez está empezando a escuchar más. No tenemos que ser cortoplacistas.

P. Pero las decisiones en Sanidad más bien las toma Cristóbal Montoro. Es complicado un mayor gasto.
R. Sí, es complicado, pero se debe hacer un ejercicio de entender por todas las partes. Nuestro principal comprador, al final, es la sanidad pública. No podemos ser un problema. Hay que sentarse, entenderse y generar confianza. Muchas veces la industria farmacéutica aparece como el lado oscuro. Se han hecho cosas mal, pero hay que llegar a acuerdos.

P. ¿Cómo ve el futuro del sector?
R. Debemos ofrecer mucho más que el medicamento. Hay que medir, tanto por parte de la industria como de la autoridad sanitaria, que son los que tienen datos de los que jamás nosotros vamos a disponer. Creo que todos nos tenemos que enfocar a resultados en salud. Debemos ver el coste de cada paciente, pero no solo el farmacológico, sino el total, ver el coste en tratamientos y en hospitalización.

“Esta crisis ha hecho aumentar la depresión”

Concha Caudevilla, directora general de Otsuka.
Concha Caudevilla, directora general de Otsuka.

P. ¿Cuáles son las patologías más importantes en el campo del sistema nervioso central?
R. Por prevalencia, la depresión. Esta crisis claramente ha incrementado los intentos de suicidio y la incidencia de esta patología, además de la ansiedad. En el momento que baje el desempleo, mejorará. También hay que hacer un mejor seguimiento de estos pacientes, que no haya fracturas en el sistema. Además, tiene que haber más recursos para estas patologías. El sida o el cáncer han conseguido dinero para la investigación, pero en enfermedades mentales no se da esa correlación.

P. Pero ¿no cree que estamos sobremedicalizados en enfermedades como la depresión?
R. No se han cometido excesos. Muchos psiquiatras siguen diciendo que se tiene que mejorar y ser más rápidos en los diagnósticos.

P. ¿Qué desconocemos de estas patologías?
R. Queda mucho camino por recorrer. La genética va a suponer un cambio cuando entendamos mejor la esquizofrenia y qué medicamentos van mejor para cada tipo de paciente.

P. ¿Y qué otras mejoras vendrán en esquizofrenia?
R. Tenemos los antipsicóticos de segunda generación. Pero no hay curación. Muchas veces el paciente no tiene conciencia de enfermedad; cuando está mejor, se deja de tomar la medicación, y entonces viene el problema porque llega una recaída.