Varias compañías participan en la operación

Sonda Philae: Tecnología española para el primer aterrizaje sobre un cometa

El módulo Philae de la sonda Rosetta de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha aterrizado como estaba previsto sobre el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. El momento histórico se produjo a las 17.03 de ayer, hora en la que llegó la confirmación al Centro de Operaciones Espaciales de la ESA en Darmstadt (Alemania). Todo ocurría tras un viaje de diez años de la nave por el espacio interplanetario. Era la primera vez que el ser humano lograba aterrizar un aparato sobre un cometa en plena órbita, y varias empresas españolas han participado en este aterrizaje que marca un hito sin precedentes en la historia de la exploración del espacio.

El aterrizaje sobre el cometa fue una actividad controlada desde Tierra por un equipo de ingenieros, que contó con la participación de GMV, con personal del grupo español desplazado tanto en su Centro de Operaciones Científicas (Rosetta Science Operations Centre), que se encuentra dentro del Centro Europeo de Astronomía Espacial de la ESA/ESAC, situado en Villafranca del Castillo (Madrid), como en el Centro de Operaciones de la ESA (ESOC) en Darmstadt, Alemania, y en el Centro de Control (CC)del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES)en Toulouse, Francia.

El grupo GMV fue “clave”, según cuentan sus responsables, en la fase de concepción de la misión, desde años antes a su lanzamiento. La compañía igualmente ha participado en la planificación de las operaciones científicas, el control de la planificación de tres instrumentos y la preparación de las operaciones para la fase principal de la misión (la fase “cometaria”). “Nuestro personal en Alemania participa en las operaciones de dinámica de vuelo, concretamente en el control de la trayectoria y la generación de los comandos necesarios para controlar la órbita y actitud de la sonda, ya desde su lanzamiento en 2004”, comentan desde la compañía.

La operación contó con la participación de las españolas GMV y Sener

El personal de GMV en Francia también ha hecho el mantenimiento de las herramientas de cálculo que utilizan en el CC del CNES para calcular los criterios de iluminación y visibilidad necesarios para decidir el punto de aterrizaje sobre el cometa, así como las posibles trayectorias de descenso del módulo Philae.

La UPM y el Instituto de Astrofísica de Andalucía, en los ojos de la misión

Además de las empresas citadas, la misión Rosetta ha contado con la colaboración de entidades científicas españolas como el Instituto Astrofísico de Andalucía, el CSIC, el INTA y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

Concretamente, el Instituto de Microgravedad Ignacio da Riva, de la UPM, ha participado en el consorcio responsable de Osiris, el instrumento a bordo de la nave Rosetta que se encargará de fotografiar al cometa.El instituto de Astrofísica de Andalucía también ha participado en Osiris.

El papel de la industria española en la misión Rosetta —llena de grandes desafíos como la variación continua y extrema de las condiciones térmicas a la que está expuesta la sonda y la dificultad para fijarse el módulo en la superficie del cometa, que apenas tiene gravedad– va más allá. Sener ha suministrado dos mástiles desplegables, 15 persianas de control térmico activo y la unidad electrónica de control de todo el instrumento Giada, así como las pantallas ópticas de atenuación de la radiación incidente sobre las dos cámaras de navegación y los dos rastreadores de estrellas, además del controlador de la rueda de filtros de las cámaras NAC y WAC del instrumento Osiris (el instrumento a bordo de la nave Rosetta que fotografiará el cometa), entre otros componentes.

Junto a GMV y Sener, otras compañías celebraban ayer desde España el éxito alcanzado por esta aterrizaje sobre el cometa 67P, que el director general de la ESA calificó como “un gran paso para la civilización humana”, pues el principal objetivo de la misión es ayudar a entender el origen y la evolución del Sistema Solar, y los cometas “son cápsulas del tiempo que todavía contienen materiales de la época en la que se formaron el Sol y los planetas”, como explican desde GMV.

Esas empresas son Crisa, que ha aportado varios equipos, como la unidad electrónica del navegador de estrellas y la cámara de navegación; Deimos Space, división del grupo Elecnor, que ha definido la senda para llegar al destino; Airbus Defence and Space España, que desde su centro de Barajas (en Madrid) ha contribuido a la misión diseñando y fabricando el sistema de antena de media ganancia de la nave, ha suministrado el control térmico de las antenas y para la cámara Osiris y desde su centro de Tres Cantos (Madrid) ha desarrollao y fabricado los computadores y unidades de control del Star Tracker y la cámara de navegación.  

Por su parte, Thales Alenia Space España ha participado con el Solar Array Drive Electronics (SADE), que controla la orientación de paneles solares, y Rymsa Espacio, ha aportado el alimentador de banda X para una antena de tipo reflector.

Antes de este histórico aterrizaje, Rosetta, lanzada el 2 de marzo de 2004, ha hecho un viaje de  6.500 millones de kilómetros, con cinco vueltas alrededor del Sol y ha modificado su trayectoria con ajustes es su velocidad.