Los extractos revelan cargos a la misma hora en diferentes localidades
Tarjetas opacas de Caja Madrid
Tarjetas de crédito con el símbolo de Caja Madrid.

Hasta 14 por cabeza: Caja Madrid emitió 230 tarjetas ‘B’

Las tarjetas B no eran 86 sino 230, según el inventario remitido por Bankia a la Fiscalía y por esta, al juez que instruye el caso Bankia. Es una auténtica avalancha de tarjetas opacas.  Cada uno de los consejeros o directivos de Caja Madrid y Bankia toca a casi tres plásticos por cabeza, y en algunos casos, el número se dispara a 14, como ocurre con Ildefonso Sánchez Barcoj, exdirector general de la caja de ahorros y mano derecha de Miguel Blesa.

Eso sí, las múltiples tarjetas son en muchos casos producto de las renovaciones, las pérdidas, roturas o desimantaciones, según fuentes cercanas al caso.

Varios de los usuarios dispusieron de una única tarjeta, pero otros contaron con dos y más mientras estuvieron en plantilla de alguna de las entidades. Además de Sánchez Barcoj, aparecen más beneficiarios con múltiples plásticos.

Juan Astorqui, exdirector de comunicación con Miguel Blesa y exvicepresidente de Burson-Masteller en España, tuvo ocho, con unas compras por valor de 293.000 euros. Siete estaban a nombre de Francisco Baquero, uno de los hombres de Comisiones Obreras en Caja Madrid. Con ellas gastó un total de 266.400 euros.

Miguel Blesa contó con siete tarjetas, con las que realizó cargos por 436.700 euros. Del mismo número llegó a ser titular Alberto Recarte, con un gasto de casi 140.000 euros. Para Rodrigo Rato, primero presidente de Caja Madrid y después de Bankia, se emitieron cuatro, con las que facturó casi 100.000 euros. Y eso que estuvo como máximo responsable de las entidades poco más de dos años: de febrero de 2010 a mayo de 2012.

Otros nombres ilustres con más de una tarjeta a su nombre son los de la expresidenta de la Fundación Caja Madrid, Carmen Cafranga (tres); el exdirector general de Banco Financiero y de Ahorros (BFA), Matías Amat (también tres) o el que fuera responsable del City Bank of Florida, Ramón Ferraz Infante (con cuatro tarjetas y gastos de 398.000 euros).

Al sorprendente número de instrumentos de pago opacos, se une el hecho de que varios cargos de algunos consejeros y ejecutivos aparezcan en localidades diferentes, a horas muy próximas. En estos casos, los usos de las tarjetas prácticamente se solapan, cuando la distancia impediría que el titular pudiera estar presente en ambos abonos.

Los extractos de Ildefonso Sánchez Barcoj revelan varios cargos de este tipo, en lugares alejados con una diferencia horaria limitada. También Miguel Blesa y Rodrigo Rato cuentan con compras casi simultáneas.

Ley de cajas

Los miembros del consejo de administración de Caja Madrid podrían haber incumplido la Ley de Cajas de Ahorros de la Comunidad de Madrid de 2003 con el uso de las tarjetas opacas, al contemplar esta normativa la incompatibilidad de cobrar dietas y retribuciones al mismo tiempo. El consejero de Economía madrileño, Enrique Ossorio, explicó ayer que esa norma establecía que podían “cobrar o bien una dieta de asistencia y desplazamientos” o bien optar, “en el caso de que la caja se lo ofreciera, por una retribución”, según declaraciones recogidas por Europa Press.

“Lo que dice la Ley de Cajas es que es incompatible el cobro de la dieta por asistencia y desplazamiento respecto al cobro de una retribución, es decir, la caja o el miembro de los órganos de gobierno tenían que optar entre una cosa u otra. Ambas no se podían percibir”, ha señalado el consejero madrileño tras presentar una campaña sobre el consumo en los establecimientos de compra de oro.

En este punto, el consejero madrileño ha indicado que “si se acreditara que hubo personas que cobraron la dieta y además cobraron una retribución” en Caja Madrid, “se habría incumplido la Ley de Cajas de la Comunidad de Madrid, que lo prohíbe”.

No obstante, ha recordado que se estaría hablando de temas que sucedieron antes de 2010 y que “en estos momentos” en Madrid no hay ninguna caja de ahorros, dado que “Bankia es un banco, cuya su supervisión y régimen sancionador corresponde al Banco de España”.