El IPC se desacelera al 0,3% en septiembre

Parálisis de ventas y precios en la zona euro

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

El riesgo de deflación no se aleja. Los precios en la zona euro bajaron una décima en septiembre y se han situado en un crecimiento del 0,3%, lo que representa el registro más bajo de la zona euro desde octubre de 2009, según los datos hechos públicos esta mañana por Eurostat, la oficina estadística de la Comisión Europea.

De los dieciocho países que componen la zona euro, los precios ya caen de forma continuada en cinco países (Grecia, España, Italia, Eslovenia y Eslovaquia) y están paralizados en otros dos (Chipre y Portugal). En el otro lado, tan solo dos (Austria y Finlandia), los precios crecen por encima del 1%, aunque los datos de Austria son provisionales. De este modo, cerca de la mitad de los países que forman parte de la zona euro tienen los precios paralizados o en caída continuada al menos durante tres meses . El Fondo Monetario Internacional establece que para poder hablar de deflacion es necesario que los precios caigan durante dos semestres consecutivos. Un escenario de deflación tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Entre las primeras facilita la bajada de tipos de intereses y alivia la carga financiera de empresas y hogares, mientras que entre las segundas destaca el hecho de que el consumo de las familias se retrae, a la espera de futuras bajadas de precios, y que los beneficios de las empresas también se ven reducidos súbitamente.

Exportaciones y precios en la zona euro

A la desaceleración de los precios se han unido los datos de comercio exterior de la UE, que reflejan el impacto que el deterioro económico está teniendo en su capacidad de compra y venta al exterior. Entre enero y julio, las exportaciones han caído en siete países (Estonia, Grecia, Francia, Chipre, Malta, Finlandia y Holanda) y no han crecido en otras tres naciones (Bélgica, Irlanda y España). Una de las naciones más afectadas es España, ya que el 70% de las exportaciones van dirigidas a países de la zona euro y la debilidad generalizada de la gran mayoría de naciones a las que vende (Francia, Italia y Alemania absorben más del 33% de sus exportaciones) amenaza con una desaceleración brusca de las ventas al exterior. En paralelo, las importaciones crecen con fuerza (un 5% en el acumulado entre enero y julio) como consecuencia de la mejora de la demanda interna, en especial la ligada al consumo de los hogares. La subida de exportaciones y la caída de importaciones ha provocado que el déficit comercial español se haya duplicado en los ocho primeros meses del año, según los últimos datos del MInisterio de Economía, y que la contribucion del sector exterior al crecimiento español sea escasa o negativa a partir de este ejercicio.

Los datos de Eurostat muestran como el deterioro económico en la zona euro no se ha extendido, por ahora, a los principales compradores de otras zonas del mundo. En la clasificación entre enero y julio figuran Reino Unido, EE UU y China, donde las ventas han crecido entre un 7% y un 8%. De los diez grandes importadores de bienes y servicios tan solo han retrocedido Rusia, con un descenso anual del 14%, Suiza (-3%) y Turquía (-8%).