El desempleo descendería más lentamente de lo previsto

Fitch: España se estancaría si la eurozona entra en deflación

En la imagen, una pescadería en el madrileño mercado de Chamberí.
En la imagen, una pescadería en el madrileño mercado de Chamberí. EFE

La economía española se estancaría en 2015 y 2016, después de registrar un crecimiento del 1% en 2014, en caso de que la eurozona entre en un escenario adverso de deflación, según las estimaciones realizadas por la agencia de calificación crediticia Fitch Ratings.

Fitch señala que, aunque su escenario base para la economía de la eurozona prevé una “baja inflación” en vez de deflación, las perspectiva de que se entre en una situación de estas características presenta un riesgo “significativo y creciente”.

Por ello, la agencia ha elaborado un escenario alternativo adverso “extremo” de una deflación “a la japonesa” y ha analizado el impacto que tendría en la economía de la unión monetaria y en la de sus principales países miembros.

“La baja inflación de la eurozona no puede ser totalmente explicada por factores temporales. Refleja la debilidad de la economía de la eurozona, con una baja demanda, una gran brecha de producción, un alto desempleo, unas elevadas cargas de deuda y unas débiles perspectivas de crecimiento”, destacó el responsable de ratings soberanos para Europa, Oriente Medio y África de Fitch, Ed Parker.

Fitch señala que los balances bancarios, el descenso de los precios de los activos y los datos demográficos adversos añaden algunos paralelismos entre la situación de la zona euro y la de Japón.

Así, advierte de que una vez que se entra en deflación, esta puede llevar a una dinámica de auto-refuerzo que la vuelve difícil de revertir, debido a unos mayores tipos de interés reales, un aumento de la carga de deuda real, unas menores expectativas de precios, un gasto diferido, una caída de los precios de los activos y un aumento de los impagos de préstamos.

En el escenario adverso elaborado por Fitch, la inflación en el conjunto de la eurozona descendería al -1% en 2015 y 2016, para elevarse luego al 0% en 2017 y 2018. Esto provocaría un estancamiento de la economía europea en 2015 y 2016, para después crecer un 1%.

Por su parte, el desempleo volvería a subir y se estancaría en el 12%, el interés del bund alemán a diez años permanecería en torno al 1% y los precios de activos y colaterales bajarían. El impacto de este escenario en el euro sería incierto.

La inflación en España caería al -1,5% en 2015

En el caso de España, la inflación sería del -1,5% en 2015 y del -1,2% en 2016, para después permanecer estable en el 0%, lo que llevaría a un estancamiento de la economía en 2015 y 2016 y a un aumento del Producto Interior Bruto del 0,9% en 2017 y 2018.

Por su parte, el desempleo descendería más lentamente de lo previsto, pasando del 25% en 2014, al 24,5% en 2015 y el 24% en 2016. Por su parte, la deuda bruta del país se dispararía hasta el 107,9% del PIB en 2015 y seguiría subiendo hasta el 116,9% en 2018 y el 120,5% en 2022.

En su escenario base, Fitch prevé que España crezca un 1,5% tanto en 2015 y 2016 con una inflación del 1% en ambos años. Por su parte, el paro bajaría al 24% en 2015 y el 22,5% en 2016 y la deuda alcanzaría un máximo del 103,3% en 2016.

Entre el resto de principales economías de la eurozona, la agencia calcula que en el escenario adverso Alemania crecería sólo un 0,3% en 2015 y 2016, mientras que la economía francesa se contraería dos décimas y la italiana cinco. Para 2017-2018, el PIB alemán aumentaría un 0,9%, el italiano un 0,7% y el francés un 0,8% y un 0,9%, respectivamente.

Impacto en los ratings

En este escenario, unos mayores déficits presupuestarios y un crecimiento más débil serían una nueva fuente de preocupación, ya que elevarían los ratios de deuda respecto al PIB, lo que a su vez tendría consecuencias en los ratings de los países de la eurozona.

“En caso de shocks políticos, nuevas situaciones de tensión en los sistemas bancarios, una menor credibilidad en el marco fiscal de la UE o volver al riesgo de 'salidas' --de la eurozona--, haría más probables y mayores las rebajas”, advierte.

Asimismo, añade que como segunda economía del mundo, mayor importador y mayor fuente de préstamos bancario transfronterizo, una estancamiento de la eurozona tendría un impacto adverso en el resto del mundo, especialmente en otras partes de Europa.

La inflación interanual de la zona euro se mantuvo estable en agosto

La inflación interanual en la zona del euro en agosto se mantuvo estable en el 0,4%, sin cambios con respecto al mes anterior, informó hoy la oficina estadística comunitaria Eurostat, que recordó que hace un año ese indicador alcanzaba el 1,3%.

Según Eurostat, la tasa de inflación mensual en agosto fue del 0,1 % para los países que comparten la moneda única europea y también para el conjunto de la Unión Europea (UE).

Asimismo, indicó que la inflación interanual en los Veintiocho fue del 0,5 % en agosto pasado, también estable con respecto al mes anterior, muy inferior al 1,5% registrado en la misma fecha de 2013.

La oficina de estadísticas de la UE precisó que, en relación a agosto de 2014, la inflación interanual bajó en 16 Estados miembros, se mantuvo estable en dos y aumentó en otros nueve.

Eurostat precisó que en agosto las tasas interanuales más negativas se observaron en Bulgaria (-1,0%), España (-0,5%), en Estonia, Grecia, Italia y Eslovaquia (-0,2% en los cuatro casos), así como en Polonia y Portugal (-0,1%).

Austria registró el índice interanual de inflación más elevado de la UE, con el 1,5 %, seguido de Reino Unido (1,3%), Rumanía (1,3%) y Finlandia (1,2%). En el caso de España esa tasa alcanzó el -0,5%.

Por sectores, los impactos al alza más fuertes en la zona euro procedían de los restaurantes y cafeterías (0,08 puntos porcentuales), el alojamiento (0,07) y el mantenimiento de los vehículos (0,05).

El mayor impacto a la baja lo tuvieron los carburantes para transportes (-0,17), las frutas (-0,12) y las telecomunicaciones (-0,11).