Insiste en que los gobiernos deben abordar reformas

El BCE replica al FMI que la banca europea ha reforzado capital en 200.000 millones

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi. EFE

El Fondo Monetario Internacional puso ayer el dedo en la llaga sobre las debilidades de la zona euro al señalar que el 70% de la banca de la región no está en condiciones de fortaleza como para conceder crédito. Puso el foco así en el gran desafío al que prevé responder el BCE con el lanzamiento de su programa de compra de activos de titulización y de cédulas hipotecarias, junto con un nuevo suministro de megainyecciones de liquidez TLTRO.

El presidente del BCE, Mario Draghi, salió hoy a dar la réplica a las advertencias del FMI desde el mismo Washington –sede del cuartel general de la isntitución que preside Christine Lagarde– con motivo del discurso que pronunció ante la Brookings Institution. Y defendió que la banca, pese a la escasez de crédito, ha realizado la tarea de recapitalizarse.

Desde el verano de 2013, los bancos que caerán bajo la supervisión directa del BCE a partir del próximo 4 de noviembre –todos aquellos con un volumen de activos de al menos 30.000 millones de euros, más de un centenar– ha reforzado su balance en 203.000 millones de euros, según explicó Draghi. Esto incluye 59.800 millones de euros de ampliaciones de capital; 31.600 millones de emisiones de cocos –que computan como ratio de capital Tier 1–; 26.000 millones de beneficios retenidos, es decir, que no han sido repartidos como dividendo; otros 18.300 millones por la venta de activos; 17.600 millones por provisiones adicionales y otros 50.000 millones en otras medidas.

Estas operaciones de refuerzo de capital, desglosadas por Draghi, corresponden en buena medida a los preparativos que ha realizado el sector de cara al ejercicio de revisión de la calidad de activos (AQR) y test de estrés al que se ha sometido el sector y cuyos resultados se harán públicos previsiblemente el próximo 26 de octubre. 

Junto a la defensa de los esfuerzos de recapitalización realizados por la banca, el presidente del BCE también reconoció las dificultades de las pymes de la zona euro para obtener financiación. Y, en este sentido, volvió a insistir en que para que las medidas adoptadas por la institución con las que favorecer el crédito den resultado, “deben estar acompañadas por políticas que desarrollen el mercado de capitales”. Un frente hacia el que se debe dirigir la financiación hacia la economía productiva para rebajar así la excesiva dependencia de la financiación bancaria.

En línea con el discurso que mantiene en los último meses, Draghi volvió a poner la pelota de los esfuerzos para consolidar la recuperación de la zona euro en el tejado de los gobiernos y en la necesidad de que aborden reformas estructurales y, solo en caso de tener margen para ello sin comprometer el déficil, estímulos fiscales. “En pocas palabras no veo ninguna manera de salir de esta crisis a menos que generemos más confianza en el potencial futuro de nuestras economías”.

El presidente del BCE auguró además que espera que “el crédito repunte pronto el próximo año”, pero repitió que la política monetaria requiere ir acompañada de reformas estructurales en la zona euro.