Aconseja liquidar los bancos incapaces de dar crédito

El FMI advierte de un riesgo “sin precedentes” para la estabilidad financiera mundial

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde
La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde EFE

El Fondo Monetario Internacional (FMI) lanza una seria advertencia sobre los riesgos a los que se enfrentan los inversores después de años de abundancia de liquidez, que ha contribuido a elevar los precios de los activos hasta alejarlos de la realidad económica global. La institución recoge una advertencia que ya lanzó hace meses el BCE, uno de los responsables de esa abundancia de liquidez, aunque lo hace de forma más tajante y directa.

“Los riesgos de mercado y de liquidez han aumentado a niveles que podrían comprometer la estabilidad financiera si no se toman medidas al respecto”, apunta el FMI en su informe anual de estabilidad financiera. Señala que “una holgura monetaria prolongada”, la medida adoptada por los bancos centrales para estimular la demanda, “también puede propiciar excesos en la toma de riesgos financieros, lo cual se se ve reflejado en un aumento de las asignaciones de cartera en activos de más riesgo y en una mayor disposición a apalancar los balances”.

Afirma que el resultado de las políticas acomodaticias de los bancos centrales ha desembocado en la apreciación de los precios de los activos, la caída de los diferenciales y el descenso inusitado de la volatilidad, “en muchos casos a niveles que denotan un alejamiento con respecto a las variables fundamentales de la economía”. Y advierte de lo extraordinario e inusual del fenómeno, puesto que “ha ocurrido simultáneamente y de forma generalizada entre clases de activos y países, de un modo que no tiene precedentes”.

El FMI advierte también que los mercados de capitales han ganado peso como fuente de financiación durante la crisis, al tiempo que ha aumentado notablemente la concentración en el sector de las gestoras de fondos, otro elemento de riesgo en su opinión. Señala que las operaciones de las diez principales firmas mundiales de gestión de activos acaparan ahora más de 19 billones de dólares. “La concentración de activos, la ampliación de las posiciones y las valoraciones de cartera, inversores volátiles y estructuras de liquidez vulnerables ha exacerbado la sensibilidad de los mercados crediticios de importancia clave, con el consiguiente aumento de los riesgos de mercado y liquidez”. Y tras la advertencia, hace un cálculo demoledor.

Si se produjera un ajuste rápido del mercado hasta devolver el mercado de bonos a sus niveles históricamente normales (con un aumento de 100 puntos básicos) y se normalizaran las primas de riesgo crediticio (con un aumento de otros 100 puntos básicos), el impacto podría reducir en más de un 8% el valor de mercado de las carteras mundiales de bonos. En definitiva, provocaría pérdidas de más de 3,8 billones de dólares.

Cómo reactivar el crédito

Las políticas de los bancos centrales no habrían por tanto conseguido el objetivo fundamental de reforzar la transmisión del crédito a la economía real, mientras en paralelo surgen amenazas para la estabilidad financiera mundial. El FMI reconoce los avances logrados por la banca pero apunta que esos avances “han sido desiguales entre los diferentes bancos, y muchas instituciones tienen que esforzarse más para encontrar un modelo operativo sostenible”.

El FMI ilustra esta advertencia en que un 80% de los activos de las instituciones más grandes generan un rendimiento del capital que no es suficiente para cubrir el costo de capital exigido por los accionistas. “La baja rentabilidad siembra inquietudes acerca de la capacidad de algunos bancos para constituir y mantener reservas de capital y satisfacer la demanda de crédito”, avisa el informe.

Y pone el foco del problema especialmente en los bancos de la zona euro, que necesitarían un aumento sustancial de precios “para generar utilidades sostenibles y reponer sus reservas de capital”. Pero esto podría limitar la capacidad de los bancos para atender la demanda de crédito, según reconoce el FMI. Su propuesta es facilitar la resolución rápida y ordenada de los bancos no viables. Es decir, liquidarlos para “aliviar las presiones competitivas”, lo que permitiría a los bancos viables reponer y mantener sus reservas de capital y atender la demanda de crédito.

Otra de las propuestas del FMI para impulsar el crédito, en especial en Europa, es un mayor acceso al mercado a través de operaciones de titulización, una tarea en la que ya está en manos el BCE, y una regulación sólida de las instituciones no financieras que concedan crédito. Lo que el FMI llama la banca paralela, o banca en la sombra.