Caída de precios y entrada de operadores internacionales

La concentración de las telecos, en cuatro claves

Escaparate de telefonía en Madrid. Ampliar foto
Escaparate de telefonía en Madrid.

El sector de las telecomunicaciones asiste a un rápido proceso de concentración. En los últimos dos meses se han producido dos operaciones de calado en el panorama español: la primera, la compra de ONO por parte de Vodafone por 7.200 millones el pasado mes de marzo. La segunda, en la noche del pasado lunes, con la oferta amistosa de Orange para comprar el 100% de Jazztel por unos 3.300 millones: ya solo queda suelta Yoigo entre las principales operadoras. Estas operaciones no son excepcionales: se producen en un contexto de integración del sector en toda Europa.

1) Rentabilidad. Las razones para esta reestructuración en los principales mercados del continente son varias. La principal, la caída de precios en los servicios de voz, que ha reducido la rentabilidad del sector. El negocio de datos se ha convertido en un soporte capital, si bien este aporta menores volúmenes. Así, el sector de telecomunicaciones disminuyó su facturación un 7% en 2013, hasta los 32.786 millones de euros, según datos de la CNMC. Los ingresos por servicios finales descendieron un 6,8% el pasado año, hasta los 27.272 millones.

En los principales mercados, incluida España (que ha tomado la delantera en el proceso) se están produciendo movimientos para reducir de cuatro a tres operadores principales. “Mientras en Europa tengamos más de 80 operadores y en EEUU haya tres grandes, dos en China, dos en Japón, pues ciertamente lo tenemos más complicado”, apuntó recientemente el ministro de Industria, José Manuel Soria.

Sobre la Comisión Europea recae buena parte de la responsabilidad de esta atomización, dados sus esfuerzos continuados por favorecer la competencia. El español, no obstante, se queda corto si se compara con Irlanda: allí hay cuatro operadores y cuatro millones de habitantes.

2) Primero, la consolidación nacional. Un reciente informe de la consultora especializada Idate aseguraba que antes de que se produjese la tan ansiada consolidación europea se ha de producir una a nivel nacional. Y ese sería el estadio en el que nos encontramos.

España ha avanzado considerablemente en este sentido. Así, tras la operación anunciada el lunes, solo quedaría la integración de Yoigo en alguno de los grandes actores. En la actualidad, el mercado de telefonía fija minorista está dominado por Telefónica (71,7% del mercado), Ono (10%), Vodafone (4,8%) y Orange (2,5%). hay, sin embargo, una gran profusión de compañías que cuentan con participaciones minoritarias.

Lo mismo ocurre con la banda ancha fija. Aquí, en el reino de Telefónica (43,1%) sí se pone el sol. Ono (15,2%), Jazztel (13,8%) y Orange (13,7%), están más cerca. El 14,3% del mercado está en manos de los operadores minoritarios. En el mercado móvil hay menos actores e igualdad entre Movistar (2.660 millones en ingresos) y Vodafone (2.099 millones). Orange es la tercera en discordia, con una facturación de 1.698 millones. Yoigo controla el 4,8% del negocio total.

“Solo algunos podrán sobrevivir; en el resto habrá consolidación”, afirmó el consejero delegado de Vodafone, Vittorio Colao, tras cerrar la compra de Ono. En España, el ejecutivo considera que quedarán tres grandes grupos (Telefónica, Vodafone y Orange), “que invertirán y crearán empleo”.

3) Después, la europea. Lo previsible pasa porque las operaciones europeas vayan multiplicándose a medida que vaya concluyendo la consolidación en cada país. Esta, además, servirá para evitar movimientos de compra de operadoras de fuera de la Unión Europea, como la reciente entrada del grupo del magnate Carlos Slim, América Móvil, en la holandesa KPN (28%) y en Austria Telekom (23%).

Telefónica, en todo caso, tiene un buen tramo avanzado: su presencia se es muy fuerte en Latinoamérica, Reino Unido y la República Checa. Próximamente canjeará el 8,3% en Telecom Italia para controlar la brasileña GVT. Sí se han podido observar alianzas previas para aligerar costes, como el pacto entre France Télécom y Deustche Telekom para operar juntas en el Reino Unido y de Telefónica y Vodafone para compartir redes.

4) Paquetes. cada vez más productos. Las telecos son cada vez más conscientes de la necesidad de ofrecer una cartera de productos que incluya la televisión. Según la consultora, en el mercado de consumo la TV se ha convertido en el centro de gravedad de las ofertas de los proveedores de servicios de telecomunicaciones para las familias al aportar un valor añadido superior al que pueden dar la voz y la banda ancha.

En esta línea se enmarca la compra de Digital + por parte de Telefónica o la de Ono por parte de Vodafone.Con todo, los precios están cada vez más presionados: el gasto medio en el paquete cuádruple de telefonía y banda ancha (fija y móvil) fue de 42,8 euros al mes, cuando en 2012 la contratación de estos servicios suponía un coste medio de 57,6 euros mensuales. Otra de las características es la creciente convergencia entre fijo y móvil.