A fondo
Turistas paseando por el centro de Málaga.
Turistas paseando por el centro de Málaga.

El boom del turismo en España tropieza por el lado del gasto

En los siete primeros meses del año han llegado a los principales destinos de España 36,3 millones de turistas extranjeros, lo que supone un incremento del 7%. En ese período, el gasto realizado por esos visitantes ha crecido en la misma proporción hasta los 34.497 millones, lo que representa un nuevo máximo histórico y aventura que se superarán ampliamente los 59.000 millones de ingresos registrados el pasado ejercicio, según la estadística hecha pública ayer por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

Un análisis pormenorizado de los datos, sin embargo, muestran como el récord del gasto turístico está provocado en exclusiva por la mayor llegada de visitantes y no porque estos hagan un mayor desembolso en su estancia o porque pasen más días durante sus vacaciones. Nada más lejos de la realidad. Frente al crecimiento del 7% de la llegada de turistas y del gasto total registrado entre enero y julio, el gasto medio por persona solo ha crecido un 0,2% en el mismo período, el gasto medio diario solo lo ha hecho un 0,5% y la estancia media se ha reducido hasta los 8,7 días, el nivel más bajo desde 2005.

Y esa aparente contradicción es especialmente apreciable con los datos de julio. Ese mes, el segundo de la temporada alta en el que se concentran un gran número del turismo extranjero, la entrada de visitantes creció un 5,9%, el gasto que realizaron subió un 4,5%, mientras que el gasto medio bajó un 1,3%, el gasto medio diario retrocedió un 0,2% y la estancia media un 1%.

¿Cuáles han sido los motivos? Fuentes empresariales consultadas por CincoDías lo vinculan al impacto que la crisis está teniendo en nuestros principales mercados emisores. Las dudas sobre la recuperación económica en la zona euro han lastrado a Francia y Alemania, segundo y tercer mayor mercado emisor de turistas, mientras que la mejoría macroeconómica experimentada por Reino Unido, que envía el 25% del turismo extranjero, no parece haberse transmitido a las cifras de llegadas. Entre enero y julio, el gasto total de los turistas británicos ha crecido un 7,1%, el gasto medio ha subido solo un 1,5% y el gasto medio diario ha bajado un 0,6%.

En el caso de los alemanes, el gasto total se incrementó un 6%, el gasto medio subió un 1,5% y el gasto diario se incrementó un 0,7%%. Francia y Países Nórdicos, tercer y cuarto mayores mercados por turistas, también han experimentado una contradicción similar:el gasto total creció con fuerza y el gasto medio y el diario cayeron con fuerza. Entre esos cuatro países suman el 55% del gasto y el menor desembolso en sus estancias y la menor duración de las mismas ha sido definitivo para explicar esa aparente contradicción.

La apreciación del euro ha encarecido los viajes desde Rusia y EE UU, los dos mercados que más gastan en sus estancias

Un segundo factor que apuntan estas mismas fuentes empresariales se refiere al fuerte ajuste que han sufrido los países que más aportaban a la estadística:EEUU y Rusia. El gasto medio que realizaron los turistas extranjeros entre enero y julio fue de 950 euros por estancia y de 109 euros por día. En el caso de los estadounidenses, el desembolso medio es de 2.069 euros, más del doble, y el diario es de 167 euros, liderando claramente la clasificación. En segundo lugar figuran los visitantes rusos con un gasto de 1.487 euros por estancia y de 138 por día. En ambos casos, la llegada de turistas ha caído con fuerza como consecuencia del encarecimiento del euro frente al dólar y al rublo.

Especialmente significativa ha sido la apreciación del euro frente al rublo, lo que ha encarecido de media unos 500 euros el gasto que tienen que realizar los rusos para visitar España. Un factor que ha sido determinante en la menor entrada de visitantes rusos, pese a que una gran mayoría de ellos tiene un poder adquisitivo muy superior a la media europea. En el caso de los británicos, el encarecimiento frente a la libra ha sido apreciable hasta abril y desde ese mes se ha dado la vuelta, lo que sin duda podría servir para abaratar los viajes de los británicos e impulsar tanto la llegada como el gasto en temporada baja.

¿Cuál es la estadística correcta?

Esta divergencia entre la entrada de turistas y gasto ha reabierto el debate sobre si la estadística que realiza el Ministerio de Industria muestra realmente el gasto efectivo de los visitantes extranjeros o si la más adecuada es la que realiza el Banco de España. El departamento dirigido por José Manuel Soria contabiliza el gasto que realizan los turistas extranjeros desde que salen de su domicilio hasta que regresan al mismo, mientras que el presidido por Luis María Linde mide el desembolso realizado desde que entran por nuestras fronteras hasta que salen. Industria incluye como gasto turístico el taxi que utilizan para desplazarse al aeropuerto, la compra del billete de avión o de tren, así como el repostaje de la gasolina en el caso de que el traslado sea en coche. Esas diferencias a la hora de medir el gasto son las que provocan que el Banco de España constate unos ingresos de 45.505 millones en 2013 y que Industria lo eleve a 59.082 millones, con una diferencia superior a los 13.500 millones.

Una divergencia que ha venido expresando desde hace tiempo en sus informes el lobby Exceltur, en el que están compañías como Iberia, NH, Meliá, Globalia o Amadeus. En el último, presentado a finales de julio con las perspectivas para el cierre de este ejercicio, constataban como el ingreso medio real por turista ha caído en 13 de los últimos quince años. Entre enero y abril de 2014, el gasto medio real habría descendido hasta 722 euros, el menor de toda la serie histórica iniciada en 2000.

En cualquier caso, y a la espera de que el grupo de trabajo constituido por el INE, el Ejecutivo y el Banco de España para unificar todas las estadísticas sobre turismo en una sola, lo que está claro es que el turismo seguirá realizando una aportación decisiva en la balanza de pagos para compensar el deterioro registrado por las exportaciones. La caída de las ventas al exterior ha provocado que el déficit comercial, que mide la diferencia negativa entre exportaciones e importaciones, se haya duplicado en tan solo un año. El turismo servirá como elemento compensador. El Ministerio de Industria, Energía y Turismo elabora una estadística mensual que analiza la parte del déficit comercial que cubre el superávit que genera la actividad turística. El ajuste del déficit comercial y el boom del turismo propiciaron que se alcanzara un máximo histórico el pasado ejercicio, con una tasa de cobertura del 285%. En lo que va de 2014, esa cifra ha menguado por el peor saldo comercial, aunque todavía se mantiene en el 145%.