Milán pierde el liderazgo en Europa en favor del Ibex

La Bolsa y la deuda italiana pierden fuelle en espera de más reformas

Matteo Renzi, primer ministro de Italia.
Matteo Renzi, primer ministro de Italia. REUTERS

Italia ha vuelto a poner el foco sobre la fragilidad de la recuperación de la economía de la zona euro al anunciar una caída del PIB del 0,2% en el segundo trimestre que devuelve al país a la recesión, después del retroceso del 0,1% registrado en el primer trimestre. El presidente del BCE, Mario Draghi, ya puso el pasado jueves al país en la diana al insistir una vez más en la necesidad de acometer las reformas estructurales con las que recuperar la confianza de los inversores, la receta incuestionable en la que la troika sostiene la solución para la crisis económica.

Y el primer ministro italiano Matteo Renzi acaba de replicar a su compatriota Draghi que hará las reformas por sí mismo “porque Italia no necesita que nadie le explique qué hacer”. Renzi intenta marcar estos días distancias con la tecnocracia de Mario Monti, quien apenas pudo abordar las reformas que inversores y Comisión Europea le reclamaban. Y la tarea pendiente persiste, tanto en la agenda política italiana como en el ánimo de los inversores, que continúan manteniendo la cautela hacia los activos italianos.

La Bolsa de Milán comenzó a despuntar en febrero, con la llegada al poder de Renzi y la intensidad de su discurso reformista. Acumulaba en el mes de junio una subida en el año cercana al 19%, superando de forma indiscutible al resto de índices europes. Pero casi ha dilapidado esa subida y el avance anual se reduce ahora al 2,36%, por debajo del Ibex 35. En cuanto a la deuda soberana, el rendimiento del bono italiano a diez años se mantiene sin interrupción por encima del título español al mismo plazo desde enero y ha marcado estos días una distancia que no se recordaba desde 2012, en la situación previa a que España solicitara el rescate para su sistema financiero y ante lo que el mercado castigaba entonces con mayor dureza a la deuda española frente a la italiana.

Así, el bono italiano a diez años no termina de consolidarse por debajo del 2,7%, mientras que el español ha marcado mínimos históricos por debajo del 2,5% –ayer cerró en el 2,6%–. La prima de riesgo española es por tanto inferior a la italiana, de 154 puntos básicos frente a los 168 puntos básicos de la transalpina.

“Hace un par de meses esperábamos que el bono italiano redujera su rentabilidad por debajo del español. Pero el calendario de las reformas estructurales en Italia está siendo más lento de lo previsto y el mercado está aplicando cierto castigo sobre los activos italianos”, reconoce Marian Fernández, responsable de estrategia de Inversis. “Renzi ha anunciado un ambicioso programa de reformas estructurales e institucionales. Los principios son buenos, pero estamos cada vez más inquietos acerca de la capacidad del gobierno italiano para desarrollar reformas estructurales encauzadas al crecimiento”, advierte en un informe Deutsche Bank.

El banco alemán añade que “la diferencia en crecimiento respecto a España debería hacerse más evidente en el segundo trimestre”. Y señala que en los cuatro últimos trimestres, el PIB italiano se ha contraido el 0,3%, frente a un incremento del 1,3% de la economía española. “El mercado detecta cierto riesgo de ejecución de las reformas anunciadas por Renzi y, en este punto, reaccionará cuando tales reformas se produzcan”, añade Marian Fernández.

Caída del 13,7% desde junio

La Bolsa de Milán, que durante buena parte del año ha sido la más rentable de Europa, ha cedido ahora el testigo a la española. Acumula una caída del 13,7% desde los máximos anuales de junio, a la que ha contribuido especialmente la banca, con retrocesos desde entonces que rondan el 40% para el banco Monte dei Paschi de Siena y superan el 20% en Medio Banca y Banco Popolare.

La Bolsa italiana se ha visto influida en su descenso por el impacto del rescate del portugués Espirito Santo y por los riesgos geopolíticos, en especial la crisis bélica en Ucrania, al igual que ha sucedido con el Ibex 35. La Bolsa española sale aun así mejor parada de la reciente corrección y, tras la sesión de ayer, se coloca a la vanguardia europea en el balance anual, frente a las caídas en el año del 5,05% del Dax y el 3,11% del Cac.

La contracción se frenará en el segundo semestre

La debilidad por la que atraviesa la economía italiana mostró ayer un síntoma más, al conocerse la caída de los precios durante el mes de julio en una décima. La tasa interanual de inflación se ha reducido por tanto desde el 0,3% al 0,1%. Aun así, las previsiones de los expertos apuntan a que Italia saldrá de la recesión en el tercer trimestre, en que arrojará un mínimo crecimiento de su economía. Deutche Bank calcula que, gracias a una mejora del crédito, el PIB italiano crecerá entre el 0,3% y 0,4% en los dos últimos trimestres de este año. En Inversis tampoco prevén un tercer trimestre de contracción de la economía de Italia aunque, al igual que el conjunto del mercado, confían en un impulso a la agenda reformista del país.
La reforma más importante impulsada hasta el momento por el primer ministro Matteo Renzi es la del Senado, al que pretende restar numerosas competencias con el fin de que sea el Parlamento la única cámara a la que deba someterse la aprobación de la gran mayoría de leyes, evitando así la parálisis que ha bloqueado numerosas iniciativas legislativas.
Los planes reformistas de Renzi han comenzado por tanto en el ámbito institucional, sin grandes novedades por el momento en el terrreno laboral o fiscal. La propuesta de reforma de la administración pública “es poco probable que resulte en una mejora significativa de la eficiencia”, apunta Deutsche Bank, que insiste en que Italia deberá abordar un recorte del gasto público para cumplir con los objetivos marcados por bruselas de reducción del déficit.