Después de Aena, Loterías y Correos entran en las quinielas de los analistas

Las empresas públicas preparan su salto al parqué

La opv de Aena, preparada para este otoño. Loterías es la que tiene más papeletas después del gestor aeroportuario, según los expertos.
La opv de Aena, preparada para este otoño. Loterías es la que tiene más papeletas después del gestor aeroportuario, según los expertos.

La cuenta atrás para la privatización parcial de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) ha comenzado y, si como dice el presidente del Gobierno Mariano Rajoy, “la recuperación económica ha llegado para quedarse”, la salida a Bolsa de una parte del capital del gestor aeroportuario podría abrir las puertas del parqué a otras empresas estatales. Se barajan desde hace tiempo los nombres de Loterías, Correos, Paradores, Renfe o Adif, aunque no todos suenan con la misma fuerza.

Los analistas coinciden en que la cara que ofrece ahora España es mucho más favorable que a finales de 2011, cuando quedaron frustrados algunos proyectos privatizadores. La mejora de la economía y de los mercados financieros ha devuelto la confianza de los inversores que, en opinión del director de inversiones de Unicorp Patrimonio, Rafael Romero, “pueden tener oportunidades en este tipo de empresas novedosas que no se veían en Bolsa desde hace años”.

Para Jesús de Blas, de Crédit Agricole, “hemos aprobado con nota en la colocación de deuda pública y el siguiente paso sería colocar renta variable”. Con todo, este experto advierte que la últimas salidas a Bolsa “han sido algo decepcionantes” y para atraer al inversor en estos momentos “hay que ofrecer una muy buena empresa y a muy buen precio”, algo que todavía está por ver.

AENA: Pista libre para aterrizar en el Ibex este otoño

La de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) será la primera gran privatización en España en 13 años, desde que Iberia pasara a manos privadas en 2001. El Gobierno ha iniciado oficialmente los trámites para vender el 49% de la empresa titular de 46 aeropuertos españoles, controlada ahora por el Ministerio de Fomento. Termina de despegar así un proyecto que lleva años calentando motores -ya el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero había intentado una semi privatización- y que supondrá el aterrizaje en el Ibex de una compañía considerada “estratégica” para la economía española.

Aena será ENAIRE, nueva denominación de la entidad pública empresarial que se encargará de las actividades de navegación aérea y que, además, gestionará el proceso de venta en dos pasos.

En septiembre está prevista la configuración de un núcleo duro de accionistas seleccionados, que serán propietarios del 21% del capital. Y en noviembre saldrán a Bolsa el 28% de las acciones a través de una oferta pública de venta (OPV) que, además de un tramo institucional, dispondrá de otro minorista para particulares. Será también la primera vez que los pequeños inversores tendrán acceso a títulos de una empresa pública privatizada desde la OPV de Iberia, que se ejecutó en 2001.

El Estado, que según estimaciones del mercado ingresaría unos 2.500 millones de euros con esta operación de venta parcial, seguirá siendo dueño de la mayoría del capital (51%) del gestor aeroportuario. Para Jaíme Díez, analista de XTB, precisamente el hecho de que el inversor particular “pueda invertir pero no pueda tomar decisiones resta atractivo a la OPV”.

Por su parte, Jesús de Blas, de Crédit Agricole, opina que “de llevarse a cabo con éxito la OPV antes de finales de año, sería una buena noticia en general y una señal positiva para los inversores extranjeros”, aunque piensa, no obstante, que “el problema es que el momento del mercado no es especialmente boyante”.

En este sentido, Díez cree que el momento idóneo para sacar Aena a Bolsa sería “dentro de dos o tres años cuando, como creemos, las valoraciones serán más altas y sería mucho más rentable”. A su juicio, “los ciclos en Bolsa se notan y el pico se produce cuando hay un aluvión de OPV de empresas importantes, que es cuando todo el mundo quiere entrar en Bolsa”.

Sea o no la época más adecuada, hay expertos que sostienen que el nuevo modelo de gestión puede darle potencial a la compañía. Desde la firma de análisis Didendum consideran que “casi todos los aeropuertos de Europa que se privatizan cambian su sistema tarifario hacia uno más flexible que, incluso, ayuda a la economía del país, ya que atrae a un mayor número de turistas. Los aeropuertos portugueses funcionan con este sistema y gracias a él han conseguido que el número de viajeros aumente a tasas superiores al 20% en los dos últimos años. Una vez que se privatice Aena, el sistema tarifario también cambiará aquí”.

LOTERÍAS: La joya que el Estado se guarda como oro en paño

No ha pasado ni un mes desde que la presidenta de Loterías y Apuestas del Estado (LAE), Inmaculada García Martínez, contestara con un ‘no’ tajante a la pregunta de la posible salida a Bolsa de la sociedad. Sin embargo, el mercado sigue especulando con esta posibilidad y la coloca la siguiente de la lista después de Aena.

Estuvo a punto de salir a Bolsa en 2011, pero el Gobierno decidió suspender la operación ante el mal contexto del mercado, con la prima de riesgo por aquel entonces en los 400 puntos básicos, y tras recibir una baja valoración por parte de los expertos. “En su momento se tasó en 25.000 millones, pero no había demanda a ese precio. El Ejecutivo de Mariano Rajoy, antes de tomar ninguna decisión, esperará al resultado de la OPV de Aena”, señalan desde un banco de inversión.

“Es una auténtica joya y ahora parece que no es una prioridad para el Estado: son más de 2.000 millones de euros de beneficio, de los que la mayor parte se inyectan directamente en el Tesoro público”, según fuentes financieras.

Por su parte, Rafael Romero cree que sería una compañía bien recibida por el mercado teniendo en cuenta que pertenece a un sector nuevo, no presente en el parqué, y ante el creciente interés de los inversores extranjeros por el mercado español. En su momento, en 2011, la compañía iba a destinar el 60% de la oferta al tramo minorista, y su recorrido en Bolsa dependería del precio al que finalmente se fijara su aterrizaje en el parqué.

Para Felipe López-Gálvez, de SelfBank, “Loterías es la principal candidata después de Aena. “Aunque desde que se anulara su salida a Bolsa el Gobierno no ha comentado nada al respecto y no se sabe cuáles son sus planes, tiene todo el sentido aprovechar el apetito que ahora hay por el riesgo en la comunidad inversora”. “Sería un buen momento para sacarla a Bolsa porque España tiene una deuda respecto al PIB muy elevada, cercana al 100%, y si el Estado soltara lastre, aprovechando el apetito por el riesgo, podría reducir su deuda pública”.

CORREOS: La única del sector que sigue siendo pública

Royal Mail en Reino Unido, PostNL en Holanda y, sobre todo, Deutsche Post en Alemania, son tres buenos espejos en los que podría mirarse la estatal Correos en unos años. Todas ellas son empresas que en su día fueron estatales y que cotizan en Bolsa. Deutsche Post debutó en el parqué en el año 2000 y su acción está actualmente en máximos históricos despues de haber presentado unos resultados del segundo trimestre que han batido las previsiones del consenso de Bloomberg. Mantiene su objetivo de cerrar el año con un Ebitda (beneficios antes de impuestos, intereses y amortizaciones) de 3.100 millones de euros. Correos, propiedad de la SEPI, volvió a beneficios el año pasado frente a las pérdidas de 2012 gracias a los 139 millones en ayudas públicas inyectados como compensación del servicio universal que presta. Según la memoria presentada la pasada semana, sus ingresos retrocedieron un 6,8% durante 2013, hasta situarse en 1.747 millones de euros. La firma de análisis Didendum considera que es una buena empresa ligada al ciclo y que será una buena inversión para los accionistas cuando salga al mercado, pero cree que “el Estado debería esperar a que su crecimiento estuviera consolidado para coger más dinero por esa venta”.

PARADORES, ADIF Y RENFE: Opciones remotas a largo plazo

La mayoría de analistas tienen claro que Paradores Nacionales, Adif y Renfe son las empresas estatales que menos posibilidades tienen de salir a Bolsa, incluso “ninguna”. Pero es cierto que suelen salir a relucir cuando se especula con las posibles privatizaciones a largo plazo.

En el caso de la red de Paradores, pesan unas cifras negativas que, según los Presupuestos Generales del Estado, acarrearán pérdidas de ocho millones de euros en 2014. Fuentes del mercado aseguran que la escasa rentabilidad de los establecimientos dificulta cualquier proceso de venta. “Ahora no es una empresa rentable y de sacarla a Bolsa sería a unos precios tan bajos que no compensaría”, afirma Felipe López-Gálvez, de SelfBank. Susana Felpeto, de ATL Capital, comenta que “su situación es débil y para que fuera interesante sacarla al mercado haría falta realizar una reestructuración como la que se hizo con Aena entre 2011 y 2013, que logró mejorar sus resultados”. Con el fin de remontar, la cadena pública Paradores, que opera 94 hoteles, se plantea iniciar su internacionalización a la vuelta de vacaciones.

Igualmente, Adif, titular de las infraestructuras ferroviarias, y Renfe, operadora del servicio, apenas entran en las quinielas de los expertos. Según Rafael Romero, de Unicorp Patrimonio, “vender Adif sería como vender las carreteras del Estado”. Por su parte, Felpeto asegura que “antes de nada” hacen falta que estos negocios sean lo suficientemente rentables como para que el Estado pueda hacer una valoración atractiva de cara al inversor y no venderlos a cualquier precio”.

En contraposición a las posibles desinversiones del Estado, el año pasado la estatal SEPI compró el 20% de Indra que poseía Bankia, convirtiéndose de nuevo en la principal accionista de la sociedad tecnológica que se privatizó en 1999. “Se habla de que el Gobierno puede elevar su participación con fines defensivos”, apunta López-Gálvez.

Bankia y BMN, asignaturas pendientes de la banca

Después de que el BBVA pagara al FROB(Fondo de Ordenación Bancaria) 1.130 millones de euros en la subasta para hacerse con la nacionalizada Catalunya Banc en julio, las miradas se dirigen hacia Bankia, mayoritariamente propiedad del Estado. “Creo que el Estado no tiene en mente una privatización como tal para su participación del 61% de manera indirecta a través de BFA”, explica Nuria Álvarez, analista financiera de Renta 4. La experta cree que “el proceso natural de privatización de la entidad será gradual y en la medida en que los mercados lo permitan”.

La que sí parece tener fecha es la colocación en Bolsa de Banco Mare Nostrum (BMN). La entidad financiera se ha comprometido a salir al parqué a finales de 2017, y lo hará, si no hay sorpresas, en 2015. Los activos de BMN rozan los 50.000 millones, por encima de los 45.000 de Liberbank, y aunque tiene que devolver ayudas públicas por unos 1.600 millones, cuenta con grandes fortalezas. Su tasa de eficiencia se situa a junio en el 13,8%, mientras que su de capital ratio fully loaded está en el 9,5%. Es además una de las entidades financieras más eficientes de España, con una ratio a cierre de junio del 34,1%.