La crisis del crudo de 1973 y el ‘tequilazo’ de 1994, los más sonados

Seis veranos que se preveían tranquilos y no lo fueron

Agentes de bolsa trabajan en la Bolsa de Nueva York, Estados Unidos.
Agentes de bolsa trabajan en la Bolsa de Nueva York, Estados Unidos. EFE

Cuando un bróker o analista pronuncia la frase: “este verano va a ser tranquilo para los mercados. No se prevén sobresaltos”, la experiencia dice que es mejor echarse a temblar por lo que pueda venir. Y es que, aunque las previsiones apunten a una temporada estival sin sobresaltos para las Bolsas, cualquier acontecimiento puede hacer saltar la chispa y dar al traste con toda la estabilidad. La crisis en Ucrania y los últimos acontecimientos en torno al derribo del avión de Malasian Airlines puede ser el origen de un verano con altibajos para los mercados de valores y de renta fija.

“A lo largo de la historia, algunos meses de verano se han visto salpicados por sucesos en la economía generando grandes turbulencias ya no solo a nivel local sino de manera global”, explica Victoria Torre, jefa de análisis y producto de Self Bank.

1-La crisis energética de 1973.

Comenzó el 23 de agosto con la decisión de algunos miembros de la Organización de Países Arabes exportadores de Petróleo (OPEP) de no exportar más petróleo a Israel y a sus aliados en la guerra del Yom Kipur. “Este hecho provocó una grave recesión en países occidentales, sobre todo en EEUU, ya que tras la Segunda Guerra Mundial y hasta principios de los 80, el consumo del bien energético se duplicó alcanzando el 33% del consumo de la energía global”, recuerda Torre. Para los países industrializados supuso un duro golpe y y el sufrimiento de varios años de recesión. Los países desarrollados se dieron cuenta de que no podían depender en tan gran medida de los países árabes en cuanto a la exportación de petróleo se refiere, por lo que después comenzaron a incrementar su propia producción. Además, como recuerda Torre, a razíz de esta crisis, el sector automovilístico comenzó a fabricar coches más eficientes.

2-Burbuja inmobiliaria Japón.

En junio de 1992 estalló la burbuja inmobiliaria de Japón. Después de la II Guerra Mundial, ya en los años 80, Japón registró un importante superávit que empezó a destinarse a la compra de tierras y acciones. Se instaló una cultura de retroalimentación entre el mercado inmobiliario y el de valores: el mercado inmobiliario hacía crecer el mercado bursátil y este a la vez adquiría acciones de estas empresas, lo que suponía una espiral de crecimiento. Esta vorágine de crecimiento duró 10 años. Debido al peligro inflacionista y a la depreciación alarmante del Yen, el Banco Central de Japón elevór el tipo de interés bancario del 2,6% al 6% lo que produjo el hundimiento de los valores bursátiles, provocando a su vez una caída de la Bolsa japonesa de un 63% de su valor.

3-Tequilazo.

El tequilazo consistió en una crisis que sufrió México en 1994 y que se extendió por toda Iberoamérica. Fue provocada por la falta de reservas internacionales, lo que originó una repentina devaluación del peso mexicano. Muchas empresas tuvieron que cerrar al davaluarse la moneda, ya que los contratos con proveedores los tenían en dólares y con la devaluación, las deudas aumentaron de forma desproporcionada. Durante el “tequilazo” México recibió de Estados Unidos unos 20.000 millones de dólares, siéndoles otorgados luego 30.000 millones, de los cuales 17.000 millones fueron aportados por el FMI.

4-Crisis de los páises asiáticos.

El 2 de julio de 1997 estalló la grave crisis financiera de los países asiáticos o de los denominados países Tiger, iniciado con la devaluación de la moneda Tailandesa. “Tailandia había crecido de forma desmedida adquiriendo una gran deuda externa que provocó la bancarrota del país añadido a un grave crecimiento de la inflación. El 30 de junio de 1997, Tailandia sufrió un ataque especulador masivo contra el baht fallando el gobierno en su defensa de la divisa nacional, lo que provocó despidos masivos en el sector financiero, inmobiliario y de la construcción, ya no solo afectando a las empresas nacionales sino también a la inversión extranjera”, recuerda Torre. La moneda se depreció casi en un 50% provocando una reacción en cadena en sus países vecinos.

El contagio fue muy rápido entre los demás países asiáticos afectando de manera significativa a Indonesia y Corea del Sur. Para salir de la situación, estos países comenzaron por copiar el sistema nipón depreciando la moneda y generando superávit en sus cuentas para fortalecer así sus reservas internacionales como protección contra los ataques especulativos, explica la experta.

5-Quiebra de Lehman en 2008.

Aunque este hecho tuvo lugar en septiembre. Fue la gota que colmó el vaso y que tuvo su origen un año antes en la crisis de las hipotecas ‘subprime’ (basura) en EEUU. La caída de Lehman Brothers fue el estallido de la peor crisis financiera global de la historia. Una crisis originada en la crisis financiera de los bancos por las emisiones de titulaciones subprime en EEUUy distribuidas a nivel global, que contagió rápidamente a la economía real, provocando la peor crisis de liquidez internacional, y el estallido de las burbujas inmobiliarias americana, islandesa, irlandesa y española. A raíz de esta crisis, hubo quiebra de empresas y de bancos, a la par que medidas urgentes de rescate para el sector bancario. Se generó una desconfianza en los bancos que impidió el préstamo entre las propias entidades afectando a la liquidez de los países.

 6-Pinchazo tecnológico y 11-S

A lo largo de la historia ha habido muchos veranos complicados para las Bolsas pero 2001 es uno de los peores ya que intentando hacer frente a los efectos del pinchazo puntocom se unió en septiembre las consecuencias que tuvieron los atentados terroristas del 11-S.

 

El Ibex 35 perdió entre julio y agosto un 6%. Las caídas del Nasdaq fueron más cuantiosas, al superar el 15% entre los dos meses de verano.

Los atentados de las Torres Gemelas el 11 de septiembre terminaron de rematar un verano de caídas en las Bolsas. En septiembre, el Ibex cayó un 12% al tiempo que el Nasdaq cedió un 16%. La Burbuja puntocom fue una burbuja especulativa que se creó entre 1998 y 2001, donde las empresas de internet (llamadas puntocom) vieron incrementado rápidamente su valor en las Bolsas. El nivel de especulación era tan alto, que el valor de las empresas subía simplemente por tener una “e-” (electronic) como prefijo o “.com” como sufijo y poco importaba de donde iban a sacar estas empresas sus ingresos. Al calor de esta euforia por lo tecnológico, en España se llegó a crear un segmento dentro de la Bolsa en el que cotizaban empresas como Terra, paradigma del pinchazo tecnológico en España. El Nuevo Mercado que echó el cierre en 2007.