Fnac, el grupo Planeta y grandes empresas son sus principales clientes

‘Smartphones’ y tabletas pata negra españoles

‘Smartphones’ y tabletas pata negra españoles

Podría ser la fantasía de cualquier aspirante español a emprendedor. Seis compañeros universitarios de teleco se embarcan en un proyecto empresarial que, a la primera, sale bien. En apenas cuatro años, Bq ha conseguido situar sus tabletas, smartphones y libros electrónicos junto a los de los grandes, en las estanterías de la Fnac, en los grandes hipermercados y en la cadena de informática Beep. Un sueño, ¿no?

Se ve que nacieron con estrella porque estos ingenieros pasaron de nutrir de profesionales a otros empresarios, desde la Asociación de la Escuela de Ingenieros de Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica de Madrid (hoy una fundación), a vender electrónica (de otros fabricantes), ensamblar ordenadores, fabricar memorias USB (100% españolas), y de ahí, a competir con Samsung o Apple en dispositivos electrónicos. Prueba de ello es que actualmente sus terminales son la segunda marca más vendida en España, detrás del gigante coreano. Bq vendió el año pasado más de un millón y medio de unidades, con una facturación de 115 millones de euros y en 2014 va por el mismo camino. Una de las razones es su precio.

De momento, no fabrican en España tabletas o móviles. “Es casi imposible ser un Juan Palomo”, dice Rodrigo del Prado, director general adjunto de Mundo Reader, la compañía que hay detrás de la marca Bq. Pero casi. La compañía hace los diseños, selecciona los componentes y dirige la producción que se realiza en China. Es decir, la misma dinámica que tienen monstruos como Apple.

La localización de los proveedores de componentes (pantallas de cristal líquido, chips, etc.) en Asia es un verdadero inconveniente para fabricar aquí. “Solo cuando haya un cierto número de empresas en Europa con demanda volverán al Viejo Continente y se podrá abordar esta asignatura pendiente”, explica Del Prado.

Es imposible fabricar en España porque los proveedores están en China

Lo que sí ha conseguido fabricar aquí son las impresoras 3D, cien por cien producción nacional y de calidad “pata negra”. “Ha sido posible porque en España ya existen los componentes que usa la línea de fabricación de electrodomésticos y coches”, arguye.
Mundo Reader se fraguó en 2010 gracias al éxito de la start-up dedicada a la fabricación de memorias USB Star TIC Innovación, puesta en marcha cuatro años antes y que más tarde se fusionó con Luarna, la primera editorial digital española.

La entidad germen (Star TIC) tiene una planta en China, donde fabrica 1,5 millones de memorias. Pero según anuncia Del Prado, “nos volvemos a España este año, concretamente a Rivas (Madrid)”.

En este negocio la rapidez es clave. “Las empresas cada vez tienen menos stock y desde allí se tardan cinco días en poner el producto en manos del cliente, plazo que reducirá a tres días, fabricando aquí. Además, los diseños tardarán más en ser copiados, se reducirá el gasto en transporte", subraya. China ya no es un chollo en mano de obra, es más caro contratar ingenieros allí que aquí.

Bq comenzó en el mundo de las tabletas y e-readers nada más crearse con el apoyo financiero de esta pequeña empresa. Compraban en Asia los “trajes prehechos”, de marca blanca, listos para personalizar y los mejoraban. Pero llegó un momento en que las modificaciones eran tan gordas que incorporó ingenieros de desarrollo y ahora lo único que hacen en Asia es la fabricación, bajo su lupa, y el ensamblaje. Enseguida Movistar y el grupo Planeta tiraron de la empresa para montar la plataforma de comercio de libros electrónicos Nubico, algo a ineludible cuando Kindle introdujo el concepto de libro conectado.

En 2013 entró en el negocio de los smartphones libres, hoy el negocio fundamental de la compañía. Vendió 450.000 unidades, a pesar de haber empezado casi a mediados de año. Mundo Reader también es el principal proveedor de Fnac, que vende sus e-readers, tablets y smartphones bajo su marca.

El negocio les ha permitido montar una planta en Navarra en 2013, con una inversión de 400.000 euros, donde fabrican impresoras 3D, que permiten la impresión de piezas de plástico con volumen, imprescindibles para sectores como bricolaje o electrónica. Este producto ya se vende en más de 20 países y las ingenierías y gabinetes de arquitectos son sus principales clientes.

Objetivo, democratizar la tecnología

‘Smartphones’ y tabletas pata negra españoles

Bq se ha propuesto influir en la sociedad y parece que lo está consiguiendo. La empresa ha creado dos cátedras en el área de tecnología en la Escuela de Ingeniería de Telecomunicaciones de la Politécnica de Madrid y en Castilla-La Mancha. Se trata de que los nativos digitales sean capaces de entender la tecnología y que se conviertan en creadores de la misma. Y es que en España, según dice Del Prado, “cuesta fichar ingenieros porque hay pocos y además se fabrica poca electrónica de consumo”. Para potenciar el hágaselo usted mismo, la entidad tiene previsto lanzar en los próximos días una impresora 3D, en un kit, que no costará más de 500 euros, y ya cuenta con un kit educativo de robótica para niños.

El servicio de soporte es crucial

Equipo de Bq.
Equipo de Bq.

Unos 31 años es la media de edad que tiene la plantilla de Mundo Reader, actualmente integrada por 784 empleados. De ellos, el 30% son ingenieros de desarrollo y el 50% está dedicado al área de mantenimiento, soporte y atención al cliente, a juicio de Del Prado, crucial para conseguir el éxito. Este servicio funciona los 365 días del año.

Datos básicos

Facturación
Bq vendió el pasado año más de 1,5 millones de dispositivos y facturó 115 millones de euros frente a los 37,3 millones de 2012. Este año, los ingresos van por el mismo camino. En el primer semestre del año vendió casi 700.000 unidades, con una facturación de 57,1 millones de euros.

Productos
Los ‘smartphones’ se han convertido en su principal negocio. Solo seis meses después del lanzamiento del Aquaris, en marzo, ya se había convertido en la segunda marca más vendida. El año pasado, Bq comercializó 450.000 unidades de este modelo que cuenta con cuatro tamaños de pantalla y siete versiones.
Las tabletas también están a la cabeza en ventas, con 450.000 unidades vendidas, y los e-readers, uno de sus primeros productos, alcanzaron las 100.000 unidades.

Mercados
España y portugal, que solo representa el 15% de la facturación, son, de momento, los principales mercados de sus dispositivos, pero la impresora 3D ya está presente en más de 20 países. Actualmente, los canales de venta de la empresa son los centros comerciales e internet, mientras que sus principales clientes son también grandes compañías españolas que compran en Bq terminales corporativos.