Razones que mueven a un inversor ángel a financiar una ‘start-up’

Razones que mueven a un inversor ángel a financiar una ‘start-up’

Las start-ups son pequeñas empresas que desarrollan productos que presentan como valor añadido una alta capacidad de innovación. Suelen ser compañías asociadas a la innovación, al desarrollo de tecnologías, al diseño web o desarrollo web.

Una de las características recurrentes de estas pequeñas empresas es que sus impulsores no suelen contar con el capital inicial necesario para poner en marcha su negocio, por lo que es necesaria la colaboración de inversores externos que apuesten por el proyecto, ya sean business angels, incubadoras de empresas o programas de aceleradoras.

Dado que este tipo de negocios son de capital riesgo, los inversores tienen que estar muy seguros de que no van a perder el dinero que destinen al proyecto. En este sentido, cabe preguntarse, qué mueve a estos inversores a apostar por una start-up.

Según un estudio realizado por la consultora Talentoscopio, la gran mayoría de los inversores españoles en empresas de base tecnológica considera fundamental el talento interno a la hora de invertir en una compañía. Este Primer Estudio sobre el Talento realizado por la consultora es el resultado de una encuesta telefónica a un centenar de inversores en start-ups residentes en España. Las entrevistas se celebraron a lo largo del mes de junio pasado.

El informe destaca que una inmensa mayoría de los inversores considera que “es fundamental valorar el talento interno de la empresa a la hora de invertir en ella”. Sin embargo, el 75% de los inversores considera que “no es nada fácil encontrar proyectos que estén bien dirigidos y que generen confianza suficiente a la hora de inyectar capital en los mismos”.

Marta Díaz Barrera, fundadora de Talentoscopio, llama la atención sobre el hecho de que solo dos de cada diez proyectos puestos en marcha tienen éxito y destaca que el talento es la piedra angular para que la start-up salga adelante. A este respecto, asegura que “puedes tener una idea buenísima, pero si no tienes detrás un equipo que la sepa gestionar, que sepa automotivarse, que conozca el mercado, que tenga una serie de habilidades profesionales, no sale adelante”.

No obstante, una de las conclusiones del estudio que más llama la atención es que un 78% de los inversores cuestionados indica que, a la hora de analizar la empresa en la que estudian invertir, se basan en “sensaciones personales” o en la experiencia previa, lo que, según esta consultora, “da muestra de que no se trata de una valoración profesionalizada en la mayor parte de los casos”. A juicio de Marta Díaz, “los inversores se fijan mucho en el análisis financiero, que es indispensable, o en la viabilidad del negocio, pero hay otros aspectos que se están dejando de lado como el talento”.

La fundadora de Talentoscopio señala que en España hay mucha aptitud, “pero no se sabe cómo transmitirla”. “Lo que hay que hacer –subraya– es aprender a detectar esos talentos ocultos y que los fundadores de start-ups sepan comunicarlos para ser más atractivos y conseguir la financiación”.

No obstante, deja claro que “no todo el mundo encaja en todo tipo de proyectos. No todo el mundo está capacitado para crear una empresa o tiene las competencias adecuadas para ser emprendedor, porque se exige un nivel de sacrificio enorme, una capacidad de automotivación y de aprendizaje muy rápido, gran capacidad de sobreponerse al ‘no’, y habilidad para focalizarse en el negocio o para detectar que hay un mercado”.