J. Armando Tellado, director general de Central Lechera Asturiana

“Con la leche no se está ganando dinero”

“Asturias puede presumir de paraíso natural gracias a los ganaderos”

“El problema está en los precios bajos, que no reflejan todo el coste del producto”

“Con la leche no se está ganando dinero”

Nació en Lugo hace 43 años, pero su trayectoria vital y profesional ha estado ligada a varias ciudades de España. Desde hace 14 años trabaja para Corporación Alimentaria Peñasanta (Capsa), que agrupa a Central Lechera Asturiana, Larsa (que se comercializa en Galicia) y Ato (en Cataluña). Comenzó en el departamento de marketing y desde hace cuatro años está al frente de la dirección general.

Pregunta. ¿Hay mucha diferencia entre trabajar para una multinacional o para una cooperativa como Central Lechera?

Respuesta. Lo que he encontrado aquí es una empresa nacional con una cultura local, donde los ganaderos son los accionistas mayoritarios. Es una compañía donde hay pasión y un enorme orgullo de pertenencia. Aquí, uno se siente parte activa de un proyecto, con mucha más implicación de la que puedes tener en una multinacional. Sientes que formas parte de algo. Cuando llegué entré en el departamento de marketing y, aunque estaba menos implicado que ahora, sentí que era el inicio de una historia de amor bonita. En una cooperativa sientes que eres más parte de la historia y del relato. Hoy es parte de mi experiencia, enriquece mi vida personal y profesional.

P. ¿Qué valores le sedujeron de esta compañía?

R. Fue fundada por ganaderos para revalorizar su trabajo con el mejor producto, con respeto. El componente humano se exacerba aquí. Los principales ejes son el ganadero y la sociedad, todo esto hace que se eleve tu nivel como persona.

P. En estos 14 años, ¿cómo ha evolucionado la organización?

R. Lo ha hecho al ritmo de los tiempos y del sector. Central Lechera siempre ha sido una empresa que ha competido en el mercado nacional, pero hoy tiene una visión internacional y muchos ejes sobre los que pivota su estrategia, ya que aunque estamos enfocados a la leche líquida también tenemos yogures y helados [acaban de presentar una nueva línea en tarrinas individuales]. Nuestro gran foco ahora está en Asia, América Latina y África, donde buscamos distribuidores para entrar en esos mercados, no solo a través de la leche, sino de la proteína, la grasa o el suero como ingredientes. Hoy en día, la distancia no es un freno.

P. ¿Es posible replicar su know how e implantar el modelo de cooperativa en alguno de esos países?

R. Creo que no sería lo mismo. No es fácil implantar el modelo que nosotros tenemos, ya que, por ejemplo, no es lo mismo América Latina que África, que tiene una herencia francófona. Nosotros estamos volcados en hacer las cosas bien, en ofrecer productos diferentes, que tengan propuesta de valor para los consumidores.

P. En su momento, fue una empresa visionaria.

R. Totalmente. Se tuvo la visión de crear la compañía bajo unos principios, así como la visión de envasar la leche en una botella blanca. Recogemos leche de 1.200 socios y de otros ganaderos. En la cooperativa tenemos 8.000 socios.

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P. ¿La crisis económica ha supuesto el regreso de mucha gente a los orígenes, al campo?

R. En el último año se ha visto un repunte del empleo agrario. Desde 1990 hasta hoy se ha pasado de 180.000 ganaderos a menos de 20.000. Lo que sí ha aumentado es el tamaño de las ganaderías y la producción de litros de leche por hectárea. Hemos pasado de 30.000 litros a 300.000. Se ha aumentado la productividad, a pesar de la escasez de piensos y de tierra, y los costes en España son mayores que los de un ganadero europeo. En este sentido, y debido a esa escasez de superficie territorial, el negocio es muy dependiente de la alimentación del ganado, tienes años buenos y malos.

P. ¿Ser ganadero es rentable?

R. El ganadero no se enriquece, es una profesión vocacional. Y gracias a los ganaderos, Asturias puede presumir de paraíso natural, ya que de otro modo sería una selva salvaje. Se trata de una profesión de perfil bajo, en la que no se reconoce el sacrificio y su contribución al desarrollo paisajístico y medioambiental. Con la leche no se está ganando dinero. En 2012 hemos tenido pérdidas, pero el año pasado recuperamos beneficio, aunque nuestro foco está puesto en retribuir bien al ganadero, no en la cuenta de explotación.

P. ¿Ha descendido el consumo de leche?

R. Entre 2000 y 2013 hemos pasado de 100 a 75 litros por persona y año. No hemos sido afortunados en hacer pedagogía de los beneficios de la leche, que tiene un alto valor nutricional. En cambio, en este periodo ha habido un crecimiento en derivados lácteos y sueros.

P. ¿La irrupción de las marcas blancas ha influido en el descenso de las ventas?

R. Más que de marcas blancas, que son competidores legítimos, hablaría de precios. El problema está en los precios bajos, que no reflejan el coste del producto. Es un fracaso porque el precio del producto no recoge el trabajo del ganadero, ni de la industria, ni de la distribución. No hemos explicado bien el valor de todo este producto y tenemos que colocarlo en el lugar que se merece. El ganadero ofrece la mejor leche, es igual que Fernando Alonso cuando pilota, que da lo mejor de sí mismo. Aquí no hay trampas.

“Hay que pagar bien al ganadero”

P. En España no es muy común el modelo de cooperativa; la más conocida, Corporación Mondragón, ha vivido una profunda crisis tras la quiebra de Fagor. ¿Se parecen en algo?

R. Mondragón ha sido diferente de nosotros, ya que siempre tuvieron una visión internacional y nosotros nos hemos enfocado más al negocio local, aunque con el tiempo hemos aprendido que no podemos reducirnos solo al modelo doméstico. Pensamos que mar en calma no hace marinero, aunque tenemos que tener siempre los pies en el suelo y estamos reaccionando bien a los cambios.

P. ¿Cómo le gustaría ver a Central Lechera dentro de unos años?

R. Por supuesto, me gustaría que trascendiera a mí y a mis hijas. Nosotros no contemplamos escenarios cortoplacistas, tenemos visión de futuro. Esperamos que esta reconversión tenga futuro, que sea un trabajo digno y también rentable. Ahora no lo es, pero en un futuro tiene que serlo.

P. ¿Cuál cree que es su gran aportación a la compañía?

R. Me gustaría contribuir, con la junta rectora y con el presidente [Bertino Velasco], a la sostenibilidad del sector ganadero. Tenemos una visión amplia de desarrollo de futuro para darle a este sector el valor que se merece. Queremos que la industria láctea sea competitiva y que Central Lechera sea más grande. Creo que he aportado ilusión al proyecto.

P. ¿Han tenido alguna oferta para vender la compañía?

R. Alguna oferta hemos tenido, pero la empresa no está en venta. Nuestro mejor legado es dejar la empresa igual o mejor que ahora, mantener la visión del fundador, crear empleo de calidad, vender la mejor leche de los ganaderos asturianos y remunerarles con un precio digno. Ellos son nuestros primeros accionistas.