Linde avala el informe de la comisión Lagares

El Banco de España respalda bajadas de IRPF compensadas con subidas de IVA

Apuesta por que la reducción del déficit continúe siendo la prioridad económica

El supervisor advierte que el desempleo es el problema más grave

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde.
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde. EFE

El supervisor publica hoy su informe anual en el que realiza un pormenorizado repaso a todos los principales hitos económicos ocurridos durante 2013. Así, asegura que la economía está inmersa en una fase de recuperación que se inició en torno al verano pasado que puso punto y final a una larga y profunda recesión. La actividad fue mostrando un progresivo dinamismo a lo largo del año, materializándose en cifras positivas de crecimiento a partir del tercer trimestre.

El repunte de la actividad y el comercio mundiales y el retorno del área euro a la senda del crecimiento económico configuraron un entorno favorable para las exportaciones, la reducción de la incertidumbre y la recuperación de la confianza.

En su informe, el supervisor también destaca cómo estos impulsos se vieron reforzados por los avances registrados en la construcción de la unión bancaria europea, lo que contribuyó a relajar las tensiones en los mercados financieros.

Tarea pendiente

Como era de esperar, el organismo que dirige Luis María Linde, también resalta que en la recuperación de la economía española están jugando un papel fundamental los avances logrados en el proceso de consolidación fiscal y las reformas estructurales emprendidas. Entre la corrección de los desequilibrios llevada a cabo destaca el saneamiento de las cuentas públicas, la mejora de la competitividad y la reestructuración del sistema bancario.

Pero más allá del repaso que realiza a lo ocurrido un año atrás, el informe también subraya el hecho de que "la tarea no está culminada y los retos pendientes son todavía importantes, tal y como puso de manifiesto la revisión anual que realiza la Comisión Europea sobre los principales desequilibrios macroeconómicos que persisten en el área euro".

Entre las actuaciones que restan por acometer, el Banco de España dedica un apartado a la reforma tributaria que prevé aprobar el Gobierno en breve con el objetivo de que entre en vigor en 2015.

Este organismo recuerda que el objetivo de la reforma debería ser "subsanar los problemas de los que adolece la tributación en España y que han alcanzado singular visibilidad durante la crisis". El informe publicado hoy explica que "entre los aspectos que se deberían revisar, cabe destacar, en primer lugar, la existencia de tipos legales de las principales figuras tributarias de nivel similar o superior a la media de otros países europeos, pero con menor capacidad recaudatoria, lo que cabe atribuir a la amplia batería de beneficios fiscales existente y probablemente a la alta evasión fiscal".

Además, dice el Banco de España que el sistema fiscal español está sesgado hacia la imposición directa (IRPF y Sociedades) y las  cotizaciones sociales, lo que resulta más perjudicial para el empleo y la competitividad.

Por todo ello, considera que el informe de propuestas para la reforma fiscal que encargó el Gobierno a la comisión de expertos capitaneada por Manuel Lagares plantea unas líneas de cambios que, "en conjunto, tenderían a mejorar la eficiencia del sistema impositivo". Recuerda Linde que la reforma que plantean los expertos descansa en la necesidad de aumentar el peso de la imposición indirecta (IVA, fundamentalmente), lo que permitiría acometer reducciones de magnitud equivalente de las cotizaciones sociales y de los impuestos directos que recaen sobre empresas y familias.

Asimismo, respalda la eliminación de bonificaciones, reducciones y exenciones fiscales, una mayor neutralidad entre los instrumentos de ahorro, reales o financieros, y la reducción de los incentivos fiscales relativos que actualmente existen a favor del endeudamiento.