Reitera que está listo para combatir la baja inflación

Draghi: "Los votantes europeos quieren empleo, crecimiento y prosperidad"

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE)
Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE)

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha interpretado hot el resultado de las elecciones al Parlamento Europeo como una señal de que los votantes quieren “empleo, crecimiento y prosperidad”. “¿Qué tenemos que conseguir?. Hasta hace unos años hablábamos de proveer democracia, libertad... Sin embargo, la gente es la que decide lo que tiene que ser logrado, la gente cambia”, arguyó Draghi durante su intervención en el foro sobre política monetaria organizado por el BCE y celebrado en Sintra (Portugal).

El máximo responsable del BCE incidió en que los gobiernos nacionales tienen que “dar más” e implementar reformas, y reconoció que mientras algunos miembros han hecho “progresos sustanciales pese a las difíciles circunstancias”, otros se están “quedando atrás” a la hora de aplicar cambios estructurales.

El dirigente italiano consideró que el ascenso de las fuerzas euroescépticas obliga a los líderes comunitarios a responder a las demandas de los electores, centradas ahora “en el empleo, el crecimiento y la prosperidad”. “Las perspectivas de tener un Parlamento que no funcionase no se materializaron (...), parece que será capaz de tener un papel constructivo”, afirmó Draghi. En su opinión, para una UE “más perfecta” son necesarias “políticas económicas diferentes” en el continente.

En el centro del debate se encuentra actualmente el rol del BCE a la hora de facilitar el crecimiento actuando para subir la inflación, una petición que hoy fue defendida en el transcurso de este mismo foro por académicos de prestigio, como el economista Paul Krugman.

Sin embargo, existen otras voces radicalmente contrarias, como la del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schauble, quien también advirtió hoy de que algunos países podrían escudarse en la política monetaria para retrasar la aplicación de reformas.

El presidente del BCE reiteró su confianza en lograr “a medio plazo” que la tasa de inflación de la UE -que ahora ronda el 0,7 %- se aproxime al 2 %, y recalcó que la entidad cuenta con instrumentos suficientes para conseguirlo.

Draghi admitió ser “consciente del riesgo que conllevaría un período prolongado de baja inflación” y volvió a dejar la puerta abierta a tomar medidas en breve para conseguirlo. No obstante, insistió en que no observa una amenaza de deflación a corto plazo.

También respondió a aquellas voces que reclaman al BCE mayor ambición para elevar su objetivo de inflación por encima del 2 % y recordó que la UE es un escenario “muy heterogéneo” y esa meta sería una media entre todos sus miembros, lo que supone “países con tasas superiores y otros con tasas inferiores”.