La expectativa de medidas de estímulo mantendrá la cotización a la baja

El euro aguarda al BCE en su nivel más bajo en tres meses

Una escultura del símbolo del euro ante la sede del Banco Central Europeo en Fráncfort (Alemania).
Una escultura del símbolo del euro ante la sede del Banco Central Europeo en Fráncfort (Alemania). EFE

La generalizada convicción que reina en el mercado de que el Banco Central Europeo (BCE) pondrá en marcha nuevas medidas en su reunión de junio ha relajado la cotización del euro, cuya fortaleza frente a otras divisas ha pasado a ser motivo de preocupación para la institución por el pernicioso efecto que tiene sobre la competitividad de las economías de la zona euro.

La declaración de intenciones que hizo Mario Draghi a principios de mayo, cuando reconoció que el BCE podría actuar el mes que viene contra la baja inflación y la elevada tasa de cambio del euro, alejó la moneda única de la barrera de los 1,40 dólares, y ahora se cambia a poco más de 1,36 dólares. Una caída superior al 2% en tres semanas que ha llevado al euro a su nivel más bajo desde mediados de febrero. La divisa apenas reaccionó ayer al avance de las fuerzas contrarias al euro en el Parlamento Europeo y se mantuvo en los 1,36.

Para José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, aunque la razón fundamental de la reciente caída del euro “ha sido el mensaje de Draghi, repetido más tarde hasta la saciedad por todos los consejeros que han tenido intervenciones públicas recientes, sobre nuevas medidas expansivas en junio”, también han influido los desalentadores datos económicos de la zona euro, “desde los PIB de Francia e Italia correspondientes al primer trimestre, hasta el IFO en Alemania”.

Otro factor a tener en cuenta es el hecho de que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos haya insistido en que tiende a la normalización de las políticas ultraflexibles que habían suavizado la cotización del dólar. De este modo, el billete verde está ganando terreno frente al euro. “La política monetaria del BCE y la Fed se están moviendo en direcciones opuestas. Mientras el BCE se prepara para ampliar el nivel de estímulos monetarios, sus colegas al otro lado del Atlántico están planificando la retirada gradual de dichos estímulos”, apunta Enrique Díaz, director de estrategia de Ebury Partners.

Así, las elevadas expectativas de una intervención de calado por parte del BCE en junio mantendrán la tendencia descendente del euro en las próximas semanas, según los expertos. Y en el caso de que la autoridad monetaria actúe el próximo 5 de junio, “es muy posible que aumente el efecto devaluación”, sostiene Miguel Ángel Paz, de Unicorp Patrimonio.

Pero, ¿hasta dónde puede llegar esa caída? Y, ¿supone un cambio de tendencia o una reacción temporal? Desde Ebury Partners estiman que, de actuar el BCE, el euro “bajará de 1,35 dólares a lo largo del mes de junio y podría bajar de 1,30 dólares antes de fin de año”.

En opinión de Campuzano, desde una perspectiva técnica, la moneda única podría irse a niveles de 1,335 dólares, aunque a corto plazo ve difícil que baje de 1,350 dólares. Cree, sin embargo, que dependerá en todo caso de las herramientas que decida utilizar Draghi. “Sólo un proceso de compra de activos (QE) puede propiciar un cambio de tendencia con un euro a la baja. Como no espero que se apruebe, podríamos ver fuertes correcciones al alza en la moneda europea hasta intentar nuevos máximos de 1,40 dólares. Y si las medidas que toma son recorte de tipos, depósitos en negativo o más liquidez (SMP), que es lo que espero, podríamos ver una cierta consolidación del euro entre niveles de 1.37-1.38 dólares”, prevé.

Por lo pronto, Draghi dijo ayer en una conferencia desde Sintra que la recuperación de la eurozona se puede ver amenazada por una inflación actual muy reducida, expectativas de una inflación también muy baja e insuficiente demanda de crédito. “El presidente del BCE ha recalcado que no se resigna a mantener una inflación tan baja durante tanto tiempo. Sus declaraciones nos hacen pensar que el BCE podría cumplir su compromiso no escrito de adoptar alguna medida de estímulo adicional en junio”, aseguran desde Bankinter.

Europa gana competitividad

Pase lo que pase con el BCE, lo cierto es que Europa ha ganado algo en competitividad por la pérdida de valor del euro. El experto de Unicorp Patrimonio explica que “desde final del año pasado, o principios de este, hemos contemplado cómo las actuaciones de los bancos centrales de los países emergentes han conseguido frenar la devaluación de sus divisas. Ahora se están recuperando, o lo que es lo mismo, el euro se está debilitando frente a la mayoría de monedas. Esto es positivo para nuestra economía”.

Paz destaca que “si la devaluación del euro continúa en los próximos meses, nos aseguramos que nuestras compañías ganen competitividad y se encarezcan las importaciones, por lo que tendremos inflación y crecimiento asegurado, o por lo menos, superior a lo que estima el mercado en estos momentos”.