El selectivo desciende un 0,08% en la semana

El Ibex rebota un 1,1% y el bono vuelve a bajar del 3%

Vista del panel del Palacio de la Bolsa de Madrid
Vista del panel del Palacio de la Bolsa de Madrid

Como un púgil noqueado en la lona del ring que intenta levantarse tambaleante. Así se encuentran las Bolsas tras el puñetazo recibido ayer, el mayor del año para el Ibex desde finales de enero. Los índices bursátiles buscan recuperar el tono y sacudirse los miedos de este varapalo, aunque el golpe les deja con las ideas poco claras y llenos de dudas. Las Bolsas han dado bandazos sin encontrar su camino. Solo en la parte final de la sesión el selectivo español consigue recuperar parte de lo perdido y subir un 1,1% hasta los 10.478,7 puntos. El índice se deja apenas un 0,08% en la semana.

El sector bancario fue el más dañado del Ibex en el desplome del jueves y son precisamente las entidades financieras las que abanderan el rebote de hoy. Todas cierran en verde: Bankinter avanza un 2,79%; Bankia, un 2,63%, Popular, un 2,49%; Santander, un 2,33%; CaixaBank, un 1,78%; BBVA, un 1,53% y Sabadell, un 1,38%. . La nota negativa de esta jornada de recuperación la ha puesto Jazztel, disparada en Bolsa en lo que va de año, que cayó con fuerza durante la sesión ante los rumores de una posible compra de la francesa Bouygues Telecom por parte de Orange, lo que alejaría la posibilidad de que esta empresa comprara también a la española. Sin embargo, moderó su descenso hasta el 0,03%. Los mayores descensos del día son los de FCC (-2,54%) e IAG (-1,96%).

El Ibex consigue recuperar los 10.400 puntos en la última sesión de una semana en la que se quedó muy cerca de anotar nuevos máximos anuales. Desde un punto de vista técnico, los analistas de Noesis afirman que el selectivo pierde la directriz alcista de corto y muestran los primeros síntomas de agotamiento, lo que da lugar a una fase algo más neutral. Sitúan los soportes del índice en los 10.248 puntos y en los 10.342. En un día de volatilidad añadida por el vencimiento de los contratos mensuales de derivados en algunos mercados como el Eurostoxx y el Dax el resto de Bolsas europeas también anotan leves subidas  a excepción del Dax alemán, que cierra en rojo. En Grecia, sigue el nerviosismo. El principal índice de su Bolsa, el Ase, cae más de un 3%.

Los inversores reaccionaron ayer con fuerza a una serie de factores adversos. Uno de los principales focos de dudas es el débil crecimiento de dos décimas en la zona euro, la mitad de lo esperado por el consenso, y algunos malos datos en Estados Unidos generan incertidumbre en las Bolsas. Desde Barclays explican que el crecimiento en el primer trimestre en EE UU estuvo cerca de cero (y probablemente será negativo después de las revisiones) y el crecimiento del PIB chino estuvo por debajo de las peores previsiones. “Es difícil imaginar que esta debilidad en el crecimiento estuviera prevista, dada la preferencia general por infraponderar la renta fija en favor de la Bolsa en el principio del año”, afirman. La parte positiva es que piensan que el crecimiento mundial se acelerará al entorno del 4% en el segundo semestre del año.

Las dudas en los mercados por estos últimos datos añaden aún más presión al Banco Central Europeo (BCE). Varios expertos consideran que el organismo presidido por Mario Draghi tendrá que mover ficha en junio, tal y como anticipó el banquero italiano, y hacerlo de forma decidida. Desde Link Securities afirman que “el escenario económico mostrado por los últimos datos publicados en la zona euro, con crecimiento económico anémico y baja inflación, hacen casi inevitable que el BCE adopte medidas no convencionales de política monetaria en la reunión de su consejo de Gobierno el próximo mes de junio”. Estos expertos esperan una “actuación expeditiva del BCE” el próximo mes.

Los analistas de Bankinter también creen que la posible actuación del BCE debería ejercer de apoyo en unas Bolsas asustadas por el frágil crecimiento europeo, aunque restan importancia a estos descensos y auguran una recuperación del ciclo económico. Sostienen que el descenso del jueves entra dentro de lo normal por “unos datos negativos puntuales propios de todo proceso de recuperación gradual y porque la toma de beneficios se produce habitualmente cuando los índices se acercan a niveles máximos de los últimos años”.

Wall Street, donde ayer las caídas de sus principales índices al cierre rondaron el 1%, sigue a la sin fuerzas. El Dow Jones de industriales y el S&P están prácticamente planos y el Nasdaq tecnológico se deja un 0,22%. En EE UU se han conocido los datos de construcción de viviendas, que crecieron un 13,2% en abril, y los de los permisos de construcción, que subieron un 8%. En ambos casos, mejor de lo esperado. Una de cal y otra de arena, porque también se ha publicado la lectura preliminar del índice de sentimiento de los consumidores del mes de mayo elaboradora por la universidad de Michigan, que queda en los 81,8 puntos frente a los 84,5 que esperaba el consenso de los analistas.

En el mercado secundario de deuda, las aguas vuelven poco a poco a su cauce tras la riada de ayer. El rumor de un impuesto retroactivo a los tenedores de la deuda pública griega disparó el interés de los bonos periféricos y empujó a la baja la rentabilidad del bund alemán. Hoy se reconduce algo la situación. El interés de la deuda española a una década vuelve a bajar del 3% hasta el 2,95% y el de su homólogo alemán repunta levemente hasta el 1,33%. La prima de riesgo cae cerca de diez puntos básicos hasta los 162. La deuda griego no se saca el susto del cuerpo y el interés del bono heleno a diez años sube al 6,86%.

El euro baja levemente hasta los 1,37 dólares.