Lisboa será tomada por madrileños en tres semanas

Ideas para exprimir la ciudad del momento

El principal problema, además de la entrada, será encontrar alojamiento

La oferta gastronómica lisboeta es rica y muy competitiva

Ideas para exprimir la ciudad del momento
Thinkstock

Lisboa acaparará en tres semanas todas las miradas del planeta fútbol. Real Madrid y Atlético de Madrid se citan el próximo sábado día 24 en el estadio Da Luz, casa del Benfica, para decidir quién es el mejor de Europa. La buena noticia para los aficionados es que la poca distancia que separa las capitales española y portuguesa (unos 600 km) facilita el transporte hasta allí. El automóvil será seguramente el medio escogido por la mayoría, aunque Easyjet, Air Europa, TAP e Iberia (esta última acaba de sacar una promoción para su flamante ruta a Lisboa) tienen vuelos directos.

Algunos datos de interés

Entradas. A cada club finalista le corresponden 17.000 entradas, que sortearán entre sus socios. El Real Madrid ya ha anunciado que se reserva 5.000 de las que le tocan para compromisos, patrocinadores y jugadores (a cada futbolista le entregan 50). Otras 27.000 las vendió la propia UEFA hasta el 21 de marzo, cobrando entre 70 y 390 euros. A tres semanas de que se dispute el partido, en la reventa se están alcanzando los 1.900 euros por localidad.

Entorno amigo. Quienes no logren hacerse con un asiento para el estadio Da Luz deberán conformarse con ver el partido en algún bar. Desafortunadamente para las aficiones, en Lisboa no hay ninguna peña merengue ni colchonera.

Primer derbi. La de Lisboa será la quinta final en la que se enfrenten dos equipos del mismo país. Sucedió en 2000 (Real Madrid-Valencia), 2003 (Juventus-Milan), 2008 (Manchester United-Chelsea) y 2013 (Bayern Munich-Borussia Dortmund). Esta será, sin embargo, la primera vez en la que coincidan dos equipos de la misma ciudad.

Equipación oficial. Los hinchas que se desplazan a otras ciudades para seguir a sus equipos suelen ir ya perfectamente pertrechados con sus colores, pero quienes se olviden la camiseta en casa deben saber que la pueden encontrar sin dificultades en Lisboa. La capital portuguesa cuenta con 24 tiendas oficiales (o puntos de venta oficiales) de Nike, patrocinador del Atlético de Madrid. La más grande y céntrica está en la calle Loja, 6. Adidas, por su parte, responsable de la equipación del Real Madrid, tiene 18 establecimientos, siendo el más grande y mejor situado el de Rua das Portas de Santo.

La mala noticia es que, a estas alturas, la gran mayoría de los hoteles lisboetas lucen ya al cartel de completo para ese fin de semana en cuestión. Algunos de los establecimientos más lujosos y emblemáticos de la ciudad, como el Altis Belém (cuyo restaurante, Feitoria, tiene una estrella Michelin), As Janelas Verdes o el Internacional Design Hotel, hace ya unos días que no admiten más reservas. Los interesados pueden probar suerte en el Heritage o el Santa Justa (este último pide más de 2.800 euros por una habitación doble).

Quienes logren salvar el escollo del alojamiento solo tienen que centrarse en cómo rellenar las horas previas y posteriores al derbi madrileño del siglo. Imprescindible pasear largo y tendido por las empinadas calles de la Alfama y el moderno Chiado, visitar el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Bélem y el Castillo de San Jorge.

Para reponer fuerzas y celebrar (o llorar) después del partido, nada mejor que sumergirse en la gastronomía lusitana. La oferta de la ciudad es tremendamente rica y competitiva. Recomendables los establecimientos de José Avillez, uno de los chefs de referencia en Portugal. Belcanto, en Chiado, que ostenta una estrella Michelin desde 2012, es uno de los más prestigiosos de la ciudad. En Pizzaria Lisboa los comensales probarán la interpretación del cocinero de este plato italiano, mientras que en el Café Lisboa ha plasmado su idea de gastrobar.

Otra buena opción, sin salir del barrio, es la Taberna da Rua das Flores, un pequeño restaurante famoso por su bacalao. En Madragoa se encuentra A Travessa, un antiguo convento reconvertido en restaurante, que fusiona cocina moderna con tradicional. Y para los amantes del marisco, la parada oblibatoria está en la Cervecería Marisquería Ramiro, al lado del Hospital Sao José. Precios asequibles y muy buen género.

Si el resultado del partido lo permite, la mega discoteca Lux, entre cuyos socios está John Malkovitz, es el mejor lugar para acabar la noche.