El límite dependerá de los accionistas de cada empresa

La CE exigirá que las cotizadas fijen un tope salarial a sus ejecutivos

Michel Barnier, comisario europeo de Mercado Interior
Michel Barnier, comisario europeo de Mercado Interior

La Comisión Europea ha aprobado hoy un proyecto de directiva que obligará a las empresas cotizadas a fijar por adelantado un tope salarial para sus ejecutivos y ampliará el control de los accionistas sobre la política de remuneraciones.

Por primera vez en Europa, una directiva impondrá el principio “di lo que cobras” (“say on pay” en inglés) para garantizar un vínculo directo entre los salarios de los ejecutivos y sus resultados.

La directiva no impondrá un límite a los salarios de los ejecutivos, que podrán ser tan altos como desee la compañía. Pero obligará a que cada una de las 10.000 empresas cotizadas en Europa sometan a una votación vinculante de los accionistas la política de remuneración de sus consejos de administración. Y esa política deberá incluir en cada empresa el nivel máximo de salario que se pretende conceder a los ejecutivos.

La Comisión considera que esa transparencia permitirá que la gestión de los ejecutivos se adecúe mejor a los intereses de la compañía y de sus propietarios. Bruselas considera que las normas actuales no garantizan esa correlación. Y pone como ejemplo, entre otros, el caso de España, donde entre 2006 y 2011 la bolsa cayó de media un 40% pero los salarios de los ejecutivos se incrementaron un 26%. Desde 2011, cuando la ley introdujo la posibilidad de que se pronunciasen los accionistas, la bolsa ha caído un 5% y los salarios un 10%.

Con la norma europea, el visto bueno de los accionistas ya no será facultativo sino obligatorio cada tres años. Bruselas asegura que la nueva norma también logrará que los consejos de administración adopten una gestión que dé prioridad al interés a largo plazo de sus empresas.

“En los últimos años hemos visto, una y otra vez, que el cortoplacismo daña a las empresas europeas y a la economía en general”, ha asegurado el comisario europeo de Mercado Interior, Michel Barnier. “El proyecto aprobado hoy”, ha añadido el comisario, “animará a los accionistas a involucrarse más en las empresas donde invierten y a pensar más en el largo plazo”.