El gasto público aumentó en 1.000 millones en 2013

Toda la reducción del déficit público se debe a la subida de impuestos

Las cuentas de la Administración central y la Seguridad Social empeoraron

Sin el superávit municipal, los números rojos superarían el 7% del PIB

Toda la reducción del déficit público se debe a la subida de impuestos Ampliar foto

El déficit público bajó el año pasado del 6,84% al 6,62%, lo que equivale a una reducción de los números rojos de 2.637 millones. Esta mejora de las cuentas se explica íntegramente por la subida de ingresos, que se incrementaron en 3.664 millones hasta los 386.250 millones. Un ahorro que no se trasladó por el lado del gasto público, que aumentó en 1.027 millones hasta los 454.005 millones.

Así, en 2013, la reducción del déficit se explica íntegramente por el lado de los ingresos. En 2012, fue la reducción del gasto la variable que más influyó en la mejora de las cuentas. El incremento de los recursos públicos en 2013 en un contexto de caída del PIB del 1,2% se explica por las subidas fiscales que aprobó el Gobierno central y también las comunidades y los ayuntamientos. A lo largo de esta legislatura, se ha incrementado el IRPF, el IVA, el impuesto sobre sociedades a través de la reducción de deducciones, el IBI, el impuesto sobre el tabaco o sobre el alcohol, entre otros. En cualquier caso, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, destacó que se produjo en la mitad del año anterior un punto de inflexión en la economía que se tradujo en un aumento de los ingresos derivados de la mayor actividad.

Montoro, acompañado por los tres secretarios de Estado del Ministerio de Hacienda, desagregó el dato de déficit público del 6,62%. La mayor parte de los números rojos corresponden a la Administración central, que registró un desfase del 4,33%, lejos del objetivo del 3,80% y por encima del 4,21% registrado en 2012. El Estado central es el eslabón administrativo que incumplió en mayor grado su objetivo de déficit. La secretaria de Estado de Presupuestos, Marta Fernández Currás, justificó esta circunstancia en los recursos que la Administración central transfiere al resto de organismos, especialmente la Seguridad Social. Además, también señaló que Fomento gastó 1.617 millones en facturas de la legislatura pasada que no habían sido presupuestadas.

De hecho, la Seguridad Social acumuló un déficit del 1,16%, superior al registro del año anterior, pero lejos del objetivo del 1,4%. Ello se explica por la aportación extraordinaria de 5.893 millones que el Estado asignó a mitad del año pasado al Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE), que cerró el ejercicio con un superávit de 0,11%. En cambio, el sistema de pensiones vio cómo sus números rojos aumentaban hasta el 1,19% del PIB, frente al 0,87% registrado en 2012. Por último, el Fogasa –organismo también integrado en la Seguridad Social– sumó un déficit del 0,08%.

Durante la actual legislatura, se ha incrementado el IRPF, el IVA, el impuesto sobre sociedades o el IBI, entre otros tributos

Mientras que la Administración central y la Seguridad Social empeoraron sus cuentas, las comunidades autónomas lograron rebajar su déficit público del 1,86% al 1,54% del PIB, una reducción que no fue suficiente para cumplir el objetivo impuesto por Hacienda de no rebasar el límite agregado del 1,3%. En 2012, el Estado estableció objetivo de déficit individualizados. Murcia, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Cataluña y Aragón incumplieron y deberán presentar ante el departamento de Cristóbal Montoro un plan económico-financiero. Murcia fue la región con peores resultados y sumó un desfase equivalente al 3,17% de su PIB frente al límite del 1,59%. El secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, justificó que Murcia y Castilla-La Mancha tuvieron que hacer frente a gastos “no recurrentes”. En el caso de Navarra, que también incumple, Beteta alertó del efecto sufrido por un “ajuste en el devengo de los ingreso públicos”. Cataluña, por su parte, registró un déficit del 2,13%, inferior al 1,54% del ejercicio anterior y superior a su objetivo de estabilidad. Entre las comunidades cumplidoras, Extremadura fue la región que presentó los mejores datos y sus números rojos se quedaron en el 0,99%. Madrid, Asturias y País Vasco también registraron un déficit inferior a la media.

Los municipios salvan el ejercicio

En cualquier caso, fueron los ayuntamientos quienes más contribuyeron a rebajar los números rojos. Tenían la misión de cerrar el año en equilibrio y, sin embargo, lograron un superávit del 0,41% del PIB. Es decir, ingresaron 4.213 millones más de lo que gastaron. Nunca habían alcanzado una cifra tan positiva. La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) destacó que 7.300 ayuntamientos cerraron con superávit, el 90% del total.

Si los municipios se hubieran limitado a cumplir el objetivo de acabar el ejercicio en equilibrio, el déficit público del conjunto de las Administraciones hubiera superado el umbral del 7%. Beteta destacó que la buena evolución de los ayuntamientos y la reducción del déficit autonómico se explica por el mayor control que se ejerce sobre las cuentas públicas tras la aprobación en abril de 2012 de la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

 

España gasta 35.000 millones en intereses

La rebaja de la prima de riesgo permitió que el gasto en intereses de la deuda en 2013 fuera inferior al presupuestado. Así, la Administración central destinó a esta partida 28.407 millones, 8.800 millones menos de los presupuestados. En cualquier caso, el gasto en intereses sigue aumentando año tras año, una tendencia que se mantendrá en el corto plazo en la medida en que el sector público seguirá en números rojos. En 2012, el conjunto de la Administración (incluyendo Estado, comunidades y ayuntamientos) pagó 31.513 millones en intereses, una cifra que en 2013 aumentó hasta los 35.096 millones.

49.258 millones de ayuda financiera

A lo largo del año anterior, la Administración destinó 4.661 millones al rescate de entidades financieras. Si se tiene en cuenta esta cifra, el déficit público de 2013 aumenta del 6,62% al 7,08% del PIB. En cualquier caso, las ayudas a la banca son consideradas operaciones one-off y no se tienen en cuenta a la hora de valorar el grado de cumplimiento del objetivo de estabilidad. Las aportaciones de capital al sector bancario se redujeron sensiblemente respecto al año 2012, cuando los números rojos y el gasto público aumentaron en a 39.068 millones por el efecto del rescate bancario. En total, desde 2011 la ayuda financiera asciende a 49.258 millones de euros.