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Breakingviews
Columna
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Crecimiento sin contaminación

La niebla tóxica en China está perdiendo su lado positivo. Las malas emisiones se asociaron en su momento con el crecimiento económico, ya que significaban que las plantas de energía y las fábricas estaban activas. Los ciudadanos aceptaron en líneas generales la compensación. Pero la relación puede estar cambiando. Un índice de Breakingviews muestra que las perspectivas de crecimiento son las peores desde julio de 2009 –a pesar de que el subíndice de la contaminación se encuentra en su segundo nivel mensual medio más alto en seis años–.

Dejando el mes pasado a un lado, Pekín no está más contaminado que en 2009, según datos del Departamento de Estado de Estados Unidos. Pero los costes humanos están aumentando. La Organización Mundial de la Salud estima que una de cada ocho muertes en el mundo está causada por la contaminación del aire. La recién descubierta riqueza no puede sustituir a la mala salud.

Además, la conciencia ha crecido porque los políticos hablan ahora abiertamente de la degradación ambiental. En la reunión del parlamento en marzo, el primer ministro Li Keqiang prometió “declarar la guerra” a la contaminación. Los habitantes utilizan mascarillas para salir, y algunas pólizas de seguros se especializan en enfermedades relacionadas con la niebla tóxica.

El primer ministro chino, Li Keqiang, ha prometido en el parlamento “declarar la guerra” a la polución

Algunas acciones están emergiendo lentamente. Las lecturas oficiales de calidad del aire de las dañinas partículas PM 2,5 se han estado publicando desde principios del año pasado. Los préstamos a los grandes contaminadores se han restringido en los centros industriales, como Hebei, y algunas fábricas particularmente sucias han echado el cerrojo. Las plantas de carbón se están alejando de las zonas residenciales.

Algunos de estos cambios podrían simplemente trasladar la contaminación de las ciudades ricas a las pobres. Pero las cosas se están moviendo en la dirección correcta.

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