Los tipos de interés permanecen en el 0,25%

El BCE sacará más armas si empeora la inflación

El BCE sacará más armas si empeora la inflación
EFE

El Banco Central Europeo (BCE) empieza el año sentado en su torre vigía. A la espera pero bien parapetado con todas sus armas y dispuesto a actuar si vuelve la tormenta. Tras la primera reunión del consejo de gobierno del emisor del euro los tipos de interés continúan en el 0,25%. Tampoco hay cambios en la facilidad de depósito (la tasa que paga el BCE a los bancos por guardar su dinero) y el resto de medidas no convencionales que llevan meses en el alero seguirán en cuarentena.

El presidente la institución, Mario Draghi, ha insistido en la rueda de prensa posterior a la reunión al consejo, en que los tipos permanecerán bajos un largo periodo de tiempo para ayudar a la recuperación y ha subrayado, quizá más que en meses anteriores, que no descarta incluso una nueva bajada.

El mercado de deuda vive en una balsa de aceite durante las últimas semanas y los pronósticos para prácticamente todas la economías de la eurozona marcan una vuelta a la actividad, frágil y trabajosa, a lo largo del año. Draghi ha resaltado que existen riesgos que pueden erosionar la recuperación en el plano financiero. "Sería prematuro declarar cualquier victoria". Y sobre todo, el presidente del BCE ha avisado que no descarta un nuevo giro de timón en la política monetaria de la eurozona. “Hay dos contingencias que podrían llevarnos a actuar. Por un lado, una mayor tensión de los mercados monetarios y en segundo lugar, un empeoramiento de nuestra previsión de inflación a medio plazo".

La inflación seguirá muy por debajo del objetivo del 2% al menos hasta 2016

El Euribor ha repuntado ligeramente, pero se mantiene cerca de los mínimos a los que cayó tras la última rebaja de los tipos de interés en noviembre. El último dato del IPC de la zona euro sí fue peor de lo esperado y el fantasma de la deflación ha vuelto a coger cuerpo. Después del repunte registrado en noviembre, que supuso un paréntesis en la tendencia a la baja de los precios, la inflación interanual en la eurozona bajó una décima en diciembre y se situó en el 0,8%, alejándose un poco más del objetivo del 2% del BCE. Es más, las previsiones de la entidad son que el nivel de precios siga por debajo de ese umbral durante dos próximos dos años, un 1,1% para este años y del 1,3% en 2015.

Pese a todo, Draghi ha descartado la deflación en el conjunto de la eurozona y ha insistido que su escenario base se está cumpliendo. “No vemos deflación en el sentido de Japón de los años 90. A medio plazo la inflación volverá a su objetivo, por debajo pero cerca del 2%. Actuaremos cuando nuestra perspectiva de inflación a medio plazo cambie a peor”, ha subrayado.

Sobre la mejoría en los mercados de deuda, Draghi también ha preferido mantener la cautela "Hay muchas razones, pero no hay duda de que los mercados han estado mejorando desde julio de 2012. Esto se debe a la acción del BCE, pero también a la acción de los Gobiernos en la consolidación fiscal”. La rentabilidad del bono español lleva semanas en caída libre. Hoy cotiza al 3,7%, el nivel más bajo desde septiembre de 2006, con la prima de riesgo en 187 puntos básicos. El presidente del BCE ha recordado en todo caso lo voluble que es la confianza en los mercados financieros: "Hace tres o meses nadie habría apostado por esta recobrada confianza, pero vamos a ser cautelosos antes de cantar victoria".

La deuda pública que poseen los bancos entrará en las pruebas de resistencia

"Es esencial que la fragmentación de los mercados crediticios siga reduciéndose y se fortalezca la resistencia de los bancos. La valoración de activos del BCE respaldará este proceso de formación de confianza", ha dicho Draghi. La banca española teme por los más de 220.000 millones en deuda pública que tiene anotada en los balances. Son dos las principales interrogantes de cara a los inminentes pruebas del BCE. Primera, si se valorará a precios de mercado, la opción más probable. Y segunda, el nivel de estrés al que será sometida.

“A finales de mes daremos más datos sobre los exámenes de activos y los test de estrés. Los bonos computarán como sostiene Basilea, libres de riesgo. Eso es una cosa. Pero, como todos los activos de los bancos, estarán sujetos a los test de estrés. Otra cosa es qué pasa con la regulación bancaria futura, cómo tratará la deuda pública, pero esa es otra cuestión, y se debe tratar en Basilea,a nivel global”, ha recalcado Draghi.

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