La sanidad es la principal partida, salvo en cuatro autonomías

¿En qué gastan el dinero público las comunidades autónomas?

Navarra, Madrid, Cataluña y Baleares gastan más en servicios administrativos que en sanidad

En porcentaje sobre el PIB regional, Extremadura es la autonomía con mayor presupuesto público

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El protagonismo de las comunidades autónomas en la ejecución del gasto público no ha cesado de aumentar en línea con el desarrollo del modelo autonómico. Las regiones son responsables del 34% del gasto público total, mientras que la Administración central solo es responsable del 22%, un porcentaje que se eleva al 53% si se suma la Seguridad Social. Los últimos datos publicados por Hacienda sobre la liquidación de los presupuestos autonómicos, correspondiente a 2012 y cuyos datos suelen divergir de las cuentas que se aprueban en los Parlamentos autonómicos, reflejan notables diferencias en la distribución del gasto público.

De media, la suma de los presupuestos autonómicos ejecutados representa el 18,1% del PIB. Sin embargo, se producen importantes diferencias entre una comunidad y otra. Así, Extremadura es la comunidad que más dinero gasta, el 28,9% de su PIB, mientras que en el lado contrario se sitúa Madrid, con un porcentaje del 14,2%. Las comunidades con menor actividad, mayor dispersión geográfica y envejecimiento demográfico se sitúan en la parte alta del ranking presupuestario. El hecho de que Madrid sea una comunidad relativamente pequeña y con un elevado PIB regional contribuye a que aparezca como la comunidad que menos gasta en relación al tamaño de su economía. En segundo lugar, se sitúa el País Vasco y Cataluña, cuyo gasto público alcanza el 16,5% de su PIB. A pesar de que la Generalitat tiene competencias que no asumen la mayoría de comunidades, como policía propia o la gestión de prisiones, su presupuesto es de los más bajos en términos relativos.

En la medida en que las comunidades autónomas son responsables del gasto ligado al Estado del bienestar, las partidas sanitarias y educativas tienen un papel preponderante (ver gráfico superior). En 2012, las comunidades gastaron 186.203 millones y el 31,4% de esta partida –58.537 millones– se destinó a salud. Murcia es la autonomía que reserva un mayor porcentaje de su gasto público a sanidad, un 33,6%. Le sigue el País Vasco (35,3%) y Canarias (35%). En cambio, solo el 24,7% del presupuesto de Navarra se va al sistema sanitario, el nivel más bajo. La comunidad foral, Madrid, Cataluña y Baleares son las cuatro únicas comunidades en las que la partida principal de gasto no es la sanidad, sino “los servicios generales”. Bajo este epígrafe se incluyen las partidas necesarias para el funcionamiento de la propia Administración: desde el gasto ligado a los parlamentos autonómicos hasta los servicios de alto asesoramiento. El caso más extremo se encuentra en Baleares, donde el 44,5% de su gasto público se destina a ese cajón de sastre que son los “servicios generales”.

La educación es, con carácter general, la tercera partida presupuestaria en importancia y, como en el resto de rúbricas, también se registran elevadas diferencias entre comunidades. De media, el 22,6% del gasto autonómico se destina al sistema educativo, lo que equivale a 42.000 millones de euros. El País Vasco es, con diferencia, la comunidad que más atención presupuestaria presta a esta área. Tres de cada diez euros que gasta se destinan a educación. Andalucía se sitúa por detrás, su sistema educativo se lleva el 26,6% de su presupuesto. En cambio, la educación pública solo representa el 17,6% del gasto en Navarra, una cifra similar se registra en Baleares (17,6%). Madrid es la tercera comunidad que menos dinero aporta al sistema educativo.

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