Obligará a reservar capital
Mario Draghi, presidente del BCE.
Mario Draghi, presidente del BCE. REUTERS

El BCE 'castigará' a la banca que tenga demasida deuda pública en su cartera

Malas noticias para la banca española. El BCE está barajando la posibilidad de forzar a la banca europea a reservar capital para cubrir su riesgo en deuda pública. De este modo evitaría que las entidades en situación de debilidad aprovechen el dinero fácil del BCE para comprar deuda pública y sanear sus cuentas. En otras palabras, lo que ha estado haciendo la banca española desde que a finales de 2011 Draghi abriese el grifo ilimitado de liquidez.

Peter Praet, miembro belga del consejo del BCE, lo ha contado en una entrevista al diario Financial Times. Praet dijo que el BCE puede combinar sus poderes como supervisor del mercado con su capacidad actual de emitir moneda para elevar los requerimientos ligados a la cartera de deuda pública, que tradicionalmente se ha tratado como un activo libre de riesgo.

"Si la deuda soberana se tratase de acuerdo con el riesgo que entraña para los bancos durante los exámenes, probablemente usarían menos la liquidez del banco central para aumentar sus compras de deuda", explicó en la entrevista Praet, que también apunta que en función de los efectos de estos exámenes a la banca el BCE podría actuar, "una vez garantizado que los efectos secundarios de una inyección de liquidez se han minimizado".

El BCE podría forzar estos cambios en los exámenes del próximo año, que incluyen un test de calidad de los activos como un test de estrés. La opción de penalizar la tenencia de deuda pública ya había sido apuntada semanas atrás por miembros del BCE, especialmente por parte de los alemanes.

La compra de deuda pública de países periféricos por parte de bancos débiles, que a su vez han sido rescatados por estos países periféricos, ha sido una de las características de la crisis. Mario Draghi ya cargó en la última rueda de prensa del BCE contra las entidades que han comprado deuda en vez de prestar dinero. Otra de las opciones que tiene el banco es poner en marcha un mecanismo de financiación a la banca condicionado a que el dinero se preste a actividades productivas, como sucede en Reino Unido.

La banca española tiene una de las mayores concentraciones de deuda pública en sus carteras, y los beneficios de pedir dinero al BCE a tipos bajos (siempre por debajo del 1%) y comprar al Tesoro papel que ha llegado a estar por encima del 6% han sujetado las cuentas de este año.

El BCE no ha hecho comentarios a la noticia, según Reuters.


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