Después de un año de negociaciones
Trabajadores de la planta de Volkswagen en Pamplona, que fabrica el modelo Polo
Trabajadores de la planta de Volkswagen en Pamplona, que fabrica el modelo Polo Efe

VW Navarra aspirará a nuevos modelos tras cerrar el convenio colectivo

Sindicatos y dirección de la fábrica firman un preacuerdo que mantiene el poder adquisitivo de la plantilla, al revalorizar salarios según el IPC durante los cinco años de convenio.

El comité de empresa de la fábrica de Volkswagen instalada en Pamplona ha cerrado, después de un año de negociación, el que será el VII convenio colectivo a falta de que en las próximas semanas se someta a votación por parte de la plantilla.

A diferencia de otros acuerdos firmados en este último año en otras fábricas del país, y en medio de la polémica por la bajada o no de los salarios de los trabajadores a nivel nacional, la de Volkswagen ve garantizado el mantenimiento del poder adquisitivo de su plantilla, ya que los sueldos se revalorizarán al mismo ritmo que el IPC en cada uno de los cinco años en que se extenderá el acuerdo.

“La competitividad no tiene por qué ir ligada a los salarios. Hemos buscado otros parámetros, hemos tocado otras teclas”, como una jornada de 215 días ligada a bonus de producción, según ha afirmado a este diario el presidente del comité de empresa de la factoría, José Luis Manías, quien sostiene que VW Navarra es una “guía de la productividad en el grupo Volkswagen”.
Manías, también secretario general de la sección sindical de UGT, se muestra “muy satisfecho” por un convenio “de garantías y que supone una carta de presentación ante el consorcio”. Hace un año quedaba denunciado el VI convenio colectivo, y comenzaba un proceso que se ha alargado durante todo un año y que no comenzó a dar pasos significativos hasta hace un mes. Las partes dividieron las negociaciones según los puntos concretos de fricción, y a mediados de mes la dirección formulaba su primera propuesta global, algo que los sindicatos venían demandando durante toda la negociación.

El acuerdo llega en un momento clave, ya que Volkswagen discute durante estas semanas en la central de Wolfsburgo la adjudicación de modelos e inversiones entre sus factorías europeas, con la de Seat de Martorell también pendiente. Según consta en el preacuerdo, el plan industrial garantiza la continuidad de la producción del Polo, una de las enseñas de VW. Sin embargo, la plantilla lo considera insuficiente, más aún tras instalar la plataforma MQB, que permite la producción de modelos de diferentes segmentos en una misma línea. Para este año se calculan unas 300.000 unidades fabricadas, algo más de 1.400 por jornada, cifra que puede llegar a 1.750 con la planta a pleno rendimiento. Manías espera que el acuerdo potencie las posibilidades de la fábrica, que “siempre ha hecho lo que se le ha pedido”.

VW ya comprometió una inversión de 785 millones para la planta este mismo año, centrada en la instalación de la MQB.

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