Coincide con el acuerdo del plan del carbón entre Industria y sindicatos
Un momento de la marcha negra de 2010 a su paso por la explotacion minera de Alinos, en León.
Un momento de la marcha negra de 2010 a su paso por la explotacion minera de Alinos, en León. Efe

El juez dicta la liquidación de CMC, una de las dos mineras de Victorino Alonso

El plan del carbónestará vigente hasta 2018

El sector recibirá este año 65 millones de euros

Con la ausencia del secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, en la madrugada del viernes el Ministerio de Industria acordó con los sindicatos un nuevo Marco de Actuación de la Minería del Carbón 2013-2018, al que le falta el visto bueno de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos y la foto oficial. En plena crisis económica, este ha sido calificado “como el mejor de los posibles, dadas las circunstancias”, según UGT. El nuevo plan, que incluye las subvenciones anuales que recibirán las empresas mineras por producir y las condiciones de los ajustes laborales (prejubilaciones y bajas incentivadas), ha coincidido con el auto de liquidación de Coto Minero Cantábrico (CMC), una de las dos empresas del grupo de Victorino Alonso.

 Se da la circunstancia de que la compañía en liquidación, resultado de la fusión de Minero Siderúrgica de Ponferrada y Hullera de Coto Cortés, tiene en su haber la mejor mina de carbón de España, según los expertos. A comienzos de verano las dos firmas del empresario leonés (además de CMC, Uminsa) entraron en concurso de acreedores después de que el Gobierno le negara el pago de las ayudas que le correspondían del ejercicio de 2012, alegando que no estaba al tanto del pago de las cuotas de la Seguridad Social.

La empresa y la administración concursal instaron la disoluciónespués de que el domingo pasado los trabajadores rechazaran el acuerdo laboral que les habían propuesto. La liquidación fue dictada ayer por el juzgado mercantil número 5 de Madrid en un auto en el que declara disuelta la sociedad. CMC tiene 400 trabajadores y un millar de subcontratas y produce anualmente 721.000 toneladas de carbón en dos minas subterráneas y en una a cielo abierto en Cerredo y Villablino.

El nuevo plan del carbón "han sido lentejas”, según fuentes del sector. La amenaza del ministerio de enviar a Bruselas un recorte mayor del ofrecido, llevó a las empresas de Carbunión aceptar el acuerdo la semana pasada:65 millones de ayudas este año frente a los 156 millones presupuestados. Las ayudas previstas en 2012 (111 millones) se redujeron a 60 millones, en parte por la resta de las que correspondían a Alonso, y además se desembolsaron en febrero de este año.

En definitiva, la minería subterránea recibirá una media de 30 euros por tonelada, que se reducirá en cinco euros por año hasta 2017. En el caso de las de cielo abierto, serán prácticamente testimoniales: 1 euro por tonelada este año y 50 céntimos el año próximo.

Si supera el concurso y cumple con sus obligaciones administrativas, Victorino Alonso podría cobrar las ayudas del nuevo plan para Uminsa. Esta es la mayor minera de España con una producción de 1,3 millones de toneladas al año. La crisis de este grupo ha acarreado problemas de abastecimiento en las centrales eléctricas.

El documento aprobado el viernes recoge el compromiso de que el carbón autóctono suponga el 7,5% en el periodo de vigencia del plan, que la producción baje de 6,55 millones de toneladas a 5,87 millones y que las plantillas pasen de 4.894 trabajadores a 4.496 (de estos, 1.178 de subcontratas).

No se renovarán las ayudas a la quema de carbón

Además de las subvenciones a la producción incluidas en los planes quinquenales del carbón, que deben ser consensuados con Bruselas y cuyo objetivo es el cierre paulatino de minas, el sector tiene otra vía de ingresos: el dinero que reciben por vender su producción a las centrales térmicas. Sin embargo, la crisis económica que se cebó desde sus inicios en con el consumo energético, dejó al carbón nacional, un combustible poco competitivo, fuera del mercado. El anterior Gobierno solucionó el problema obligando a las eléctricas a quemar carbón nacional a un precio regulado. La medida se considera una ayuda de Estado aceptada en su día por la Comisión Europea.

La obligación de las eléctricas termina en diciembre de 2014 y, en línea con las declaraciones del titular de Industria, José Manuel Soria, el nuevo plan del carbón que tienen a las eléctricas no modifica este calendario. De hecho, para 2013 se estblece una potencia de 20.054 GWh generada con carbón y 22.222 GWh en 2014. A partir de ese año, “las eléctricas y las mineras tendrán que acordar contratos a largo plazo”.

En el aspecto social, el acuerdo sellado con los sindicarttos establece 10.000 euros lineales para las bajas voluntarias, con 35 días por año trabajado y un tope de 30 mensualidades. Se establece una edad de 54 años hasta la jubilación ordinaria con un 70% del salario bruto. Se introduce un tope mínimo y máximo. Las contratas y subcontratas se considerarán excedentes.

El preacuerdo fija ayudas de carácter medioambiental destinada a restauraciones y cierres (120 millones), el apoyo a nuevas tecnologías (carbón verde) y reactivación de las comarcas mineras (250 millones en infraestructuras y 150 millones a proyectos empresariales).

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