La finlandesa sube un 35% en Bolsa
Steve Ballmer saluda al presidente de Nokia, Risto Siilasmaa, durante la rueda de presna de presentación de la compra por parte de Microsoft del negocio de móvil de Nokia en Espoo, Finlandia Ver fotogalería
Steve Ballmer saluda al presidente de Nokia, Risto Siilasmaa, durante la rueda de presna de presentación de la compra por parte de Microsoft del negocio de móvil de Nokia en Espoo, Finlandia

Microsoft compra el móvil de Nokia para reinventarse y competir con Apple y Google

La compañía estadounidense paga 5.440 millones de euros.

Stephen Elop se perfila como sucesor de Ballmer

Que la partida de las grandes compañías tecnológicas se juega en el tablero de los smartphones era ya sabido desde hace tiempo. Y la gran operación anunciada ayer viene a corroborar lo que se sospechaba: Microsoft y Nokia estaban perdiendo el juego en el mundo de los teléfonos inteligentes y necesitaban una maniobra de calado para tratar de recuperar alguna baza.

La alianza establecida entre ambas compañías en 2011 no era suficiente, así que Microsoft ha acordado la compra de la división de dispositivos móviles de Nokia, la que fuera antigua líder indiscutible de este negocio y que hoy no pasa precisamente por sus mejores momentos. Según el acuerdo, Microsoft pagará 5.440 millones en efectivo por la compra de esa unidad, la adquisición de las patentes de Qualcomm que tenía Nokia y por licenciar patentes de esta compañía. La operación supone en la práctica la absorción de al menos la mitad de los ingresos del grupo escandinavo y también su filial más representativa.

Nokia reaccionó en Bolsa con una subida del 34%, ganancia que le lleva a rozar los 4 euros por acción. Aun así, queda lejos de los 65 euros de máximo que superó en 2000, cuando el grupo encabezaba el ranking mundial de fabricantes de teléfonos móviles. Entonces llegó a superar los 200.000 millones de capitalización. Hoy, con un valor de cerca de 14.900 millones, Nokia supone apenas una pequeña fracción de los 200.000 millones de euros (265.000 millones de dólares) que cuesta Microsoft en Bolsa.

Según explicaron este martes ambas empresas, la compra supone transferir a Microsoft operaciones que generaron 14.900 millones de euros en facturación, casi la mitad de las ventas netas de Nokia en el ejercicio 2012.

La compra del negocio móvil de Nokia sitúa a Stephen Elop, actual consejero delegado de Nokia, en las quinielas como posible sucesor de Steve Ballmer al frente de Microsoft, cuando este deje la compañía, un hecho que ocurrirá en un plazo máximo de 12 meses.

La compañía de software ha especificado que desembolsará 3.790 millones de euros por la filial de fabricación de móviles de la finlandesa y otros 1.650 millones para licenciar las patentes de Nokia y por utilizar el servicio de mapas de la empresa europea. Ambas multinacionales esperan que la transacción se complete en el primer trimestre de 2014, después de la aprobación por parte de los reguladores nacionales y por los accionistas.

El acuerdo entre Microsoft y Nokia incluye el paso de 32.000 empleados de esta última al grupo de software en todo el mundo. En los últimos años, Nokia ha despedido a cerca de 20.000 empleados y ha aplicado fuertes recortes de costes, que ha incluido el cierre de plantas.

La operación también puede dar una clave en el relevo de Steve Ballmer al frente de Microsoft. El actual consejero delegado de Nokia y antiguo directivo de Microsoft, el canadiense Stephen Elop, volverá a la firma estadounidense tres años después de su fichaje por el grupo de móviles como vicepresidente de la unidad de dispositivos. Su nombre empieza a aparecer ya en todas las quinielas como posible sucesor de Ballmer cuando este deje la empresa en un plazo máximo de 12 meses. Precisamente, Ballmer ha sido criticado por perder el tren de los móviles frente a Apple, Samsung y Google, dueño de Android, la plataforma móvil que hoy domina el sector, y que ha ganado peso a pasos agigantados. “Está claro que racionalmente es el paso adecuado para seguir adelante”, dijo Elop a la prensa, si bien reconoció que sentía cierta “tristeza” por el resultado.

La transacción supone un desafío para Apple, Google y Samsung, pero también para otros fabricantes de smartphones como Sony, LG, HTC y Blackberry. Será interesante ver si algunas de estas compañías mantienen tras la compra de Nokia su actual compromiso con Windows Phone.

Transformaciones importantes

“Es un paso firme hacia el futuro, una operación que beneficia a las empresas, a los empleados, a los accionistas y a los consumidores”, indicó Steve Ballmer, consejero delegado de Microsoft, en un comunicado. Luego, en una conferencia de prensa reconoció que el movimiento supone “una gran transformación” pero admitió que en el sector tecnológico “siempre hay que avanzar”.

El movimiento dado por Microsoft se produce dos años después del que dio Google al comprar Motorola en 2011. No es la primera compra de Microsoft en el mundo de móvil (en 2008 adquirió Danger) pero sí la de mayor envergadura y que supone un giro estratégico para la firma de software, que desde hace meses viene anunciando su clara apuesta por ser un jugador relevante en el mundo del hardware. El gigante de Redmond, que ya contaba con su consola Xbox, también lanzó hace poco sus tabletas Surface.

Por su parte, Risto Siilasmaa, consejero delegado provisional de Nokia, aseguró que para su empresa “este es un importante paso para reinventarnos y fortalecer nuestra posición financiera”.

El gerente de análisis de Penteo, José María López, aseguró a CincoDías que la operación era claramente esperada “por necesidad para Microsoft y premura para la compañía finlandesa”. En su opinión, Nokia “necesitaba deshacerse de la rémora del negocio de dispositivos móviles para salvar al menos su presencia en el segmento de las redes corporativas”, y el gigante de Redmond precisaba una plataforma de hardware conocida, “con infraestructuras y procesos productivos maduros, para dar una vía de difusión a Windows Phone 8 que ni mucho menos esperaba lograrse simplemente mediante acuerdos con terceros. Es decir, el modelo Apple de toda la vida, y no el modelo Google-Android”.

La transacción supone un desafío para Apple, Google y Samsung, pero también para otros fabricantes de smartphones como Sony, LG, HTC y Blackberry. Será interesante ver si algunas de estas compañías mantienen tras la compra de Nokia su actual compromiso con Windows Phone, pues en principio parece que la compañía capitaneada por Ballmer no va a cerrar las licencias de su software a terceras empresas, pero habrá que ver si estas están dispuestas a seguir utilizándolo. Basta recordar las críticas de algunos fabricantes de PC, como Acer o HP, cuando Microsoft decidió dar el salto a las tabletas y convertirse en competidor.

La tarea que tiene por delante Microsoft no es fácil. Nokia no aparecía en el segundo trimestre de 2013 en el top 5 del ranking de fabricantes de smartphones, donde Samsung, Apple, LG, Lenovo y ZTE ocupan las primeras plazas, según Gartner. En cuanto a sistemas operativos, Microsoft ha arrebatado la tercera plaza a Blackberry. En junio, Windows Phone tenía un 3,3% de cuota, lejos del 14,2% del iOS de Apple y del 79% de Android. El 81% de los smartphones vendidos con Windows Phone entre abril y junio fueron Nokia.

Con todo, la transacción, que supone el traspaso de las marcas Lumia y Asha de Nokia a Microsoft, debilita todavía más la posición de Europa en tecnología. Aun así, Nokia mantendrá tras la operación su unidad de redes, su división de mapas (un negocio que reforzó en 2008 con la compra de Navteq) y sus más de 30.000 patentes. “La Nokia que queda estará concentrada en el ámbito de las comunicaciones corporativas. Su futuro no parece comprometido, más bien al contrario, al concentrarse en este negocio”, dijo López. Nokia, que compró recientemente el 50% de Nokia Siemens en manos de su socio alemán, cerró 2012 como segundo fabricante de redes LTE, solo superada por Ericsson, según TBR.

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