Los dos países copan el 25% de las exportaciones
El presidente de Francia, Francois Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel.
El presidente de Francia, Francois Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel.

El impulso del eje franco-alemán, clave para la recuperación española

Las cifras de PIB del segundo trimestre superan las expectativas en ambos países

El Ejecutivo prevé que se cierre el año rozando el superávit comercial

El sector exterior se ha convertido en el único asidero al que se puede agarrar la economía española para mirar con optimismo el futuro. El coctel en el que se ha mezclado consolidación fiscal, aumento de impuestos, recortes de gasto, reestructuración financiera y declive del sector inmobiliario ha dejado una resaca que ya se ha prolongado durante cinco años y que ha dejado a la demanda interna (consumo de los hogares e inversión de las empresas) paralizada. Ambos indicadores seguirán cayendo este año y el que viene, tal y como recoge el último cuadro macroeconómico elaborado por el Gobierno.

En este contexto, los únicos fármacos que parece que puedan atenuar los efectos secundarios de esa borrachera son el turismo y las exportaciones. El primero ha mostrado signos evidentes de recuperación en la primera mitad del año y si la entrada de visitantes sigue en la misma dinámica se podría llegar a superar los 58 millones de turistas, registros que no se alcanzaban en los años previos a la crisis. Por su parte, las ventas al exterior han experimentado un crecimiento anual del 7,4%, muy por encima del resto de socios europeos, gracias en gran medida a un proceso de diversificación y de apertura a mercados emergentes, que ha permitido a España sortear la recesión en la que se había sumido la zona euro desde principios de 2012.

Ese escenario, sin embargo, ha cambiado en el segundo trimestre de 2013. La zona euro ha abandonado de forma oficial la recesión por el impulso que han alcanzado sus dos mayores economías, Alemania y Francia. Y ese cambio puede ser determinante para que las exportaciones sigan creciendo con fuerza en la segunda parte del año, en la medida que ambos países son nuestros dos principales socios comerciales. Francia absorbe el 15,4% de las ventas al exterior de bienes, mientras que Alemania roza el 10%. Si la salida de la recesión se consolida en ambos países, las exportaciones seguirán al alza y podrían llevar a que España cerrara un ejercicio rozando el superávit comercial, algo inédito. Fuentes de Economía ya barajan esta posibilidad ya que en los cinco primeros meses del año ya se ha producido un mes en el que se exportó más de lo que se importó (en marzo hubo un saldo positivo de 634 millones) y en mayo el déficit comercial fue de tan solo 27,5 millones frente a los 1.925 millones del mismo mes de 2012.

En la consecución de ese superávit comercial, además del impulso exportador, también jugará un papel determinante el desplome experimentado por las importaciones. Desde el inicio de la crisis, las exportaciones han crecido un 17% mientras que las importaciones han caído un 17%. Y ese desplome habría sido mucho mayor de no ser por la elevada dependencia energética de España, que le obliga a importar prácticamente todo lo que consume. Las importaciones de crudo y petróleo representan ya un 25% del total de las adquisiciones de bienes al exterior.

El Ejecutivo, sin embargo, espera que esa tendencia se corrija a partir del próximo ejercicio. Para este año prevé que las exportaciones crecerán un 4,1% respecto a 2012 mientras que las importaciones caerán un 3,7%. En 2014, las ventas al exterior subirán un 5,9% y las importaciones un 2,6%.

Datos del sector exterior

Áreas geográficas: España destina casi la mitad de sus exportaciones a la zona euro (un 48,5% del total), aunque este porcentaje ha caído en casi 10 puntos desde el inicio de la crisis. Los mercados más importantes fuera de esa zona son EEUU, Turquía, Marruecos, Argelia y China. Este año se ponen en marcha dos planes para impulsar las ventas en Indonesia y Singapur.

Sectores: El que más vende al exterior es el de bienes de equipo, con un 21% del total, muy distanciado de los alimentos, el segundo en la clasificación, con un 15,2% del total. Los principales clientes de las empresas de bienes de equipo son Francia y Alemania, con un 13,6% y un 9,8% del total, según los datos recogidos en la última memoria de la patronal Sercobe. EEUU y Reino Unido absorben el 6,5% cada una.

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