La OCDE y la UE no apoyan la tesis española
Conductores afectados por los controles aduaneros, esperan en la Línea de la Concepción para cruzar a Gibraltar.
Conductores afectados por los controles aduaneros, esperan en la Línea de la Concepción para cruzar a Gibraltar. EFE

España se queda sola al denunciar a Gibraltar como paraíso fiscal

El Peñón ha firmado 26 convenios de intercambio de información fiscal y ha salido de la lista negra de la OCDE

La inspección tributaria considera a Gibraltar como el principal agujero negro de las arcas públicas

Para la Hacienda española, Gibraltar es un paraíso fiscal y supone el mayor agujero de las arcas públicas. Sin embargo, ni la OCDE ni la Unión Europea avalan esta tesis. La comunidad internacional sitúa a Gibraltar en el mismo nivel de transparencia fiscal que España. El Peñón ha firmado una veintena de convenios fiscales con países europeos en los últimos años y ya no forma parte de la lista negra de paraísos fiscales.

"Hoy por hoy, Gibraltar es un paraíso fiscal”, señalaba un año atrás en este periódico el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre. Desde entonces, nada ha cambiado. El Peñón es un ejemplo de manual y cumple las dos características de los llamados territorio offshore: una tributación baja o nula y la inexistencia de un protocolo efectivo de intercambio de información tributaria.

Sin embargo, España se encuentra sola al denunciar a Gibraltar como un paraíso fiscal. Ni la OCDE ni la UE respaldan esta interpretación. Para la OCDE, España y Gibraltar forman parte del grupo de países que cumplen los estándares de transparencia fiscal. A partir del año 2009 –cuando el G20 redobló la presión sobre los territorios opacos– Gibraltar se lanzó a firmar acuerdos de intercambio de información fiscal. Hasta entonces, solo había rubricado uno y actualmente ya ha firmado más de veinte. Ello le ha permitió salir de la lista negra de paraísos fiscales de la OCDE. Ha alcanzado acuerdos con países como Alemania, Italia, Francia, Grecia o Bélgica.

Sin embargo, la colaboración tributaria entre la autoridad fiscal española y gibraltareña es prácticamente nula. Ello convierte al Peñón en un destino privilegiado para los defraudadores españoles. Gibraltar ofrece una legislación atractiva para ubicar empresas y trasladar beneficios que salen de otras jurisdicciones, especialmente de España, sin pagar los correspondientes impuestos. Para Hacienda, resulta prácticamente imposible descubrir si detrás de un trust o de un fondo con sede en Gibraltar se encuentran contribuyentes españoles. Esa opacidad ha servido al blanqueo de capitales. Así se demostró durante la operación Ballena Blanca, que desarticuló la mayor trama de blanqueo descubierta en España.

La actual tensión entre Reino Unido y España –que mantiene los exhaustivos controles para acceder y salir del Peñón– agrava todavía más la actitud de nula colaboración tributaria de las autoridades gibraltareñas. España ha firmado intercambios de información fiscal en el último año con Jersey, Gernsey y la Isla de Man, paraísos fiscales dependientes de la corona británica. Sin embargo, el caso de Gibraltar es distinto ya que el Ejecutivo no reconoce la soberanía del Peñón y, por lo tanto, se muestra reacio a firmar cualquier tratado internacional con un territorio que considera español. Así, Gibraltar –que no aplica el IVA y cuyo impuesto sobre sociedades es del 10% frente al 30% que rige en España– seguirá siendo un paraíso y un gran agujero negro de Hacienda.

Los activos bancarios multiplican por diez el PIB

Unos 30.000 habitantes residen en los apenas 6,8 kilómetros cuadrados de Gibraltar. Sin embargo, en ese pequeño trozo de tierra están adscritas 24.000 empresas, según la OCDE, aunque otras fuentes no oficiales elevan esa cifra hasta las 50.000 sociedades. La economía del Peñón pivota sobre su opaco sistema financiero. La OCDE, en un informe elaborado en 2011, señaló que los activos bancarios en Gibraltar ascienden a 10.500 millones de euros. Ello equivale a diez veces el PIB del territorio. Una proporción que supera la registrada en países como Chipre, cuyo desproporcionado sector bancario condenó a la quiebra a un país que tuvo que ser rescatado por la UE.

La confidencialidad y seguridad que ofrecen las autoridades gibraltareñas resulta indispensable para atraer fondos extranjeros. El juego online es otro de los activos de la economía del Peñón, que acoge a un gran número de empresas del sector que desde su sede en Gibraltar hacen negocio con apuestas de británicos y españoles. Hasta la aprobación de la nueva ley del juego en 2011, este tipo de compañías vivían en un limbo legal. Ahora, deben obtener una licencia en España para operar, aunque ello no impide que mantengan su sede en Gibraltar y se beneficien de sus ventajas fiscales.

En el Ministerio de Hacienda son conscientes de que el refuerzo de los controles en la frontera con Gibraltar no sirve para detectar a los grandes evasores. En cualquier caso, apuntan que la medida sí tiene un efecto en la lucha contra el contrabando de tabaco. De hecho, en los Presupuestos de 2013, el Ejecutivo rebajó de 200 a 80 el número de cigarrillos que pueden entrar sin ningún tipo de recargo en España procedente de Gibraltar, donde no existe el IVA.

Normas