Subida muy superior al de la media de países de la UE

Los 'ni-ni' con estudios universitarios crecen un 69% desde el comienzo de la crisis

Varios jóvenes se enfrentan en una de las aulas de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona (UB) a la primera jornada de las pruebas de selectividad.
Varios jóvenes se enfrentan en una de las aulas de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona (UB) a la primera jornada de las pruebas de selectividad. EFE

La proporción de jóvenes de 15 a 29 años con Educación Terciaria -que poseen una titulación de FP superior o universitaria- y que no están empleados o reciben alguna formación, (“ni-ni“), ha aumentado un 69 % entre 2008 y 2011, una subida muy superior al incremento medio de la OCDE (24 %) y la UE21 (26 %).

Estos datos figuran en el último informe “Panorama de la Educación 2013” en la OCDE, aunque con datos del año académico 2010-11, que señala que en España uno de cada cuatro jóvenes no estaba ni empleado ni en educación o formación en 2011, lo que supone un 24,4%, a diferencia de los países de la OCDE, con un 15,4%, y de la UE21, con un 14,8%.

El estudio, presentado hoy, apunta que cuando el mercado laboral “se deteriora”, los jóvenes que realizan la transición de la escuela al trabajo son a menudo los primeros en encontrar dificultades, y no sólo sucede en España, pues en Chile, Grecia, Irlanda, Israel, Italia, México y Turquía también más del 20 por ciento de jóvenes entre 15 y 29 años no estudiaban ni trabajaban en 2011.

En comparación con la mayoría de los otros países de la OCDE, el porcentaje de jóvenes que ni estudian ni trabajan en España y están en el paro (17%, la media de la OCDE es del 7%), es superior al de inactivos (8%, la de la OCDE es del 9%), algo que puede deberse a la alta incidencia de jóvenes que se desplazan de un breve contrato temporal a otro, intercalados con frecuencia con períodos de desempleo.

Según el estudio, el porcentaje de jóvenes que siguen estudiando después de terminar la educación obligatoria ha crecido a un ritmo más rápido que la media de los países de la OCDE; de modo que en 2008 estaban matriculados alrededor del 81% de jóvenes entre 15 y 19 años y el 21% de 20 a 29, mientras que en 2011 estos porcentajes eran del 86% y del 26%, respectivamente.

Según ha dicho la secretaria de Estado de Educación, FP y Universidades, Montserrat Gomendio, este aumento ha puesto a España por encima de la media de la OCDE y de otros países como Australia (84%), Estados Unidos (80 %), Francia (84%) y Suiza (85%).

Respecto al nivel educativo de la población española, el informe señala que en 2011 España tiene un 46 % de personas entre 25 y 64 años con la educación obligatoria o menos, más de 20 puntos por encima de los países desarrollados.

“Esta evolución ha sido favorable pero demasiado lenta”, ha afirmado Gomendio, que ha subrayado que el problema “más grave” del sistema educativo español radica “en la base”.

Ha explicado además que España no sólo tiene un problema de poca población con estudios de segunda etapa de secundaria, sino que además tiene sólo un 8,4% de población adulta con estudios de FP de grado medio por el 33,5% de la OCDE.

Por ello, Gomendio ha apostado por “desarrollar, modernizar y prestigiar” la FP, lo que, según ella, hace la reforma educativa que defiende el Ministerio de Educación, con la que se garantizará un “mayor nivel de protección” frente al desempleo.

España destina 9.608 dólares al año de gasto público por alumno en la educación pública, un 15% más que la media de la OCDE, que es de 8.382 dólares, y también está por encima de la de la UE21 (8.348), según el estudio.

Gomendio ha hecho hincapié en el hecho de que los individuos con mayores niveles educativos obtienen salarios superiores a lo largo de su vida laboral, de modo que los beneficios económicos compensan la inversión inicial de dedicar más años a los estudios.

El principal factor que contribuye al mayor gasto por alumno en España es que el número de estudiantes por profesor es inferior en comparación a la OCDE en todos los niveles educativos, aunque el número de alumnos por grupo se encuentra por encima del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

Sobre los centros educativos y el aprendizaje, el estudio destaca que el número de horas lectivas al año de los profesores en las instituciones públicas es más alto que en la OCDE o en la UE21: 880 horas en España en Educación primaria, mientras que en los otros son 790 y 766, respectivamente.

También pone de manifiesto el estudio que España se sitúa entre los países que pagan las tasas de matrícula más reducidas en educación universitaria -1.129 dólares de media-, aunque las cifras son anteriores a la subida de tasas de este curso.

Asimismo, el informe subraya que España es uno de los tres países en los que la diferencia salarial entre las mujeres con Educación Terciaria y las que sólo han alcanzado la segunda etapa de Educación Secundaria es mayor en más de 20 puntos que la misma diferencia entre los hombres.

Las mujeres españolas que han finalizado estudios de segunda etapa de Educación Secundaria ganan el 79 % de lo que ganan los hombres con un nivel educativo similar. 

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