Cuando la banca mediana también quiere salir

Hace algo menos de dos años la gran banca comenzó a buscar soluciones para que las denominadas entidades zombis, es decir, aquellas que necesitaban ayudas y que coincidían con las antiguas cajas de ahorros, no contaminaran al resto del sector.

Una de las soluciones que contó con más quórum fue la de que la banca sana se hiciera cargo de los bancos en estado grave. El objetivo era que solo quedasen en el espectro financiero español unas siete u ocho firmas bancarias. Un año después, la solución que se manejaba era la misma, pero las entidades que ya habían necesitado ayudas públicas seguían estando enfermas, y la economía española continuaba languideciendo.

Los dos mayores bancos, Santander y BBVA, tenían sus luchas particulares. Ser español les castigaba, pese a que ambos pusieron gran empeño en recordar a sus inversores institucionales que solo una parte cada vez más pequeña de su negocio, entre el 11% y el 15% de tope, provenía de España.

Pero era como predicar en el desierto. Ahora, cuando se cumple un año desde que se intervinó Bankia, ese gigante sistémico que contó desde su creación con pies de barro y desde que el Gobierno admitió que podía necesitar fondos de Europa para recapitalizar a una parte importante de la banca, los planes han cambiado. O por lo menos el discurso.

Ahora, los grandes bancos, Santander y BBVA, aseguran que quieren crecer nuevamente en su mercado de origen, el español. Una parte importante de sus planes estratégicos para este año y el próximo pasan por ganar cuota de mercado en España.

Ambos quieren tener más del 20% del pastel que supone el negocio financiero en el país. Ahora parten de cuotas del 13% al 15%. ¿Y cómo pretenden crecer en un mercado deprimido, con un negocio que es el espejo de una situación económica que tardará en recuperarse?. Como dice un banquero, “España saldrá de la crisis, pero el proceso será triste y largo, muy largo”.

Pues la vía para ganar cuota es tan simple como quitársela a sus rivales. Primero a los más débiles, luego a los que puedan estar distraidos en otros menesteres. Y no solo a la banca española, la extranjera también ha comenzado a reestructurar sus bancos en el país y su cuota, aunque pequeña, suma. Este es el caso de Lloyds Bank, que ha vendido su red en España a Sabadell, o de Barclays, que reducirá a la mínima expresión, y si puede a cero, su operativa de banca retail. Esta firma británica, que fue una de las pocas que apostó por la Península Ibérica, ha puesto a la venta sus oficinas de banca comercial en España.

Otros bancos más modestos, aunque ya entran en la categoría de bancos sistémicos, como Popular y Sabadell, por el contrario han comenzado a buscar otras alternativas al negocio doméstico.

No será hasta el próximo año, en ambos casos, cuando den el paso fuera de las fronteras españolas. De momento, tanto Sabadell como Popular cuentan con unas pequeñas firmas estadounidenses con las que operan en ese país. Y los resultados son positivos, por eso sus miradas se dirigen en el futuro hacia EE UU. Eso sí. Ambos presentaron oferta no vinculante por la filial de Miami de Bankia, pero no lograron pasar el corte. De la banca española parece que solo lo ha hecho BBVA.

También han dirigido su telescopio a Latinoamérica, sobre todo México. Y no solo porque sea un país que les interesa. También porque los inversores latinoamericanos en general, y los mexicanos en particular, han mostrado en los últimos tiempos su interés por la banca española.

Un conocido banquero afirma que los inversores latinoamericanos han empezado a invertir en las firmas españolas para quedarse. Les gusta la forma de operar que tiene la banca española. “Buscan socios para desarrollar sus entidades, y les gusta la experiencia bancaria que tienen las firmas españolas. Creen que les entienden más y que la banca que quieren hacer es más similar a la española que a la otros países anglosajones”, añade un experimentado ejecutivo.

De momento, Popular solo crecera en España de forma orgánica. Solo espera que pueda cerrar la compra del 49% que tiene Deixa de Popular Banca Privada, para completar el 100% de esta división. Una vez que efectúe esta compra, dará por cerrada las adquisiciones en el territorio nacional. Claro, salvo que le regalen algo.

Sabadell hará lo propio. Una vez que ha adquirido la red de Lloyds, su proyecto pasa por abrir oficinas en las zonas que considera que aún no tiene la suficiente cuota de mercado, caso de Madrid.

Aunque tampoco descarta hacer pequeñas compras, pero en ningún caso adquirirá alguna entidad que les requiera ampliar capital.

Y es que parece que los proyectos de los dos grandes y los de los dos menos grandes no coinciden ni en tiempo ni en formas.

Solo coinciden en que creen que al final, es decir, en menos de dos años solo operarán en España unos siete bancos, y ellos estarán en esta lista. También Bankinter, el más pequeño de este grupo, y que busca comprar activos que se complementen con su negocio de banca para el segmento medio alto, busca en el exterior.

“Nuestro negocio es dar créditos, queremos dar financiación, pero no podemos bajar la guardia con el riesgo y en España las peticiones de crédito solvente son cada vez menores. Puede que por prudencia de las empresas, pero si no damos financiación no tenemos negocio”, se quejaba en estos días un banquero.

Normas