La compañía ha mantenido reuniones con la banca en los últimos días

Pescanova esconde una deuda de más de 3.300 millones de euros

Sede central de la empresa Pescanova en Chapela.
Sede central de la empresa Pescanova en Chapela. EFE

La madeja de Pescanova comienza a desenredarse. Y, mientras, sigue aflorando nueva deuda. Fuentes financieras aseguran que la compañía, que ha mantenido reuniones bilaterales con los principales acreedores en los últimos días, ha comunicado que su deuda se cifra en 3.300 millones de euros, más del doble de los 1.500 millones que tenía declarados.

De esta cantidad, 1.850 millones de euros corresponden a la matriz, 350 millones a filiales ubicadas en España, otros 700 millones a filiales extranjeras y 400 millones a emisiones de bonos. Esta cifra, no obstante, no incluye la deuda comercial ni tampoco la contraída con la Administración, un dato que los responsables de la compañía han rechazado facilitar. Además la deuda intragrupo asciende a 300 millones de euros.

Fuentes próximas al grupo alimentario reconocen que la deuda supera los 3.000 millones de euros y señalan que esta información ya ha sido trasladada al juez instructor del concurso de acreedores voluntario en el que ha sido declarado la compañía.
En este sentido, y para cotejar las cifras, el auto dictado por el juez señala que los acreedores deberán detallar en el plazo de un mes y por escrito todos los créditos que tienen concedidos al grupo pesquero.

Los últimos encuentros a dos bandas han tenido lugar entre los siete principales acreedores –Sabadell, Popular, Bankia, CaixaBank, Novagalicia Banco, Royal Bank of Scotland y Deutsche Bank– y el director financiero de Pescanova, Carlos Turci.

Ayer mismo se celebró una reunión entre siete entidades acreeedoras, entre las que se encnonraban algumos miembros del steering committee junto a otras entidades financieras como Barclays. En este encuentro los representantes del grupo alimentario ya adelantaron datos de la deuda por escrito, algo que llevaba demandando la banca desde hace semanas.

Queja a la CNMV

El rechazo del grupo alimentario a entregar las cuentas con detalle y el mapa de la deuda ha llevado, incluso, a alguna de las entidades integrantes del steering committee a proponer la presentación de una queja formal ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sobre la gestión de la compañía. 

La mayoría del steering committee, sin embargo, se ha opuesto a esta medida al argumentar que no son accionistas.

En el auto del juez del concurso de Pescanova, comunicado ayer, el magistrado indica que la compañía ha informado de que su deuda supera los cinco millones de euros y el número de acreedores es mayor de 50. Lo que significa que Pescanova ha informado al juez de que tanto su deuda como el número de acreedores son mayores a los límites que la ley marca para que el concurso de una compañía sea ordinario (en el caso de Pescanova) o abreviado (cuando son cifras inferiores).

El juez del mercantil número uno de Pontevedra no alude en el auto comunicado a la deuda total de la compañía. Fuentes cercanas a la empresa aseguran que estos datos han sido ya puestos en conocimiento del juez. No obstante, se trataría presumiblemente de cantidades que no han sido auditadas y que tampoco conocen los consejeros del grupo pesquero.

Fuentes cercanas a Grupo Damm, segundo mayor accionista de Pescanova, aseguraron ayer Cinco Días que todavía no conocen los datos de 2012 y la deuda real del grupo. “No tenemos el cierre del ejercicio; una cosa es que se estén barajando cifras, pero no podemos trabajar sin datos oficiales”, explicaron. “Queremos las cuentas presentadas y auditadas”, añadieron. Sobre la decisión del juez de apartar al consejo de administración señalaron que servirá “para acelerar la toma de decisiones y que el proceso no se alargue”.

Uno de los tres mayores concursos de España

El concurso de Pescanova, de confirmarse los datos de deuda aportados por las fuentes financieras consultadas, constituye la mayor suspensión de pagos de una empresa española del sector de la alimentación. Sólo el concurso de sociedades controladas por la familia Ruiz-Mateos, bajo el paraguas de Nueva Rumasa, se acerca a las cifras de deuda de Pescanova. De hecho, con una deuda de más de 3.000 millones de euros, el concurso de Pescanova sería posiblemente el tercero mayor de la historia empresarial española, tras el de la inmobiliaria Reyal Urbis, anunciado este año, con un pasivo superior a los 4.000 millones de euros, y tras el de Martinsa Fadesa (que se declaró en concurso a mediados de 2008 con 7.000 millones de euros de deuda). Otras inmobiliarias como Sacresa y Habitat se declararon en concurso con más de 2.000 millones de deuda.

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