El supervisor dice al sector que será él quien decida el destino del excedente

Linde descarta que la banca libere provisiones pese a reducir su riesgo

Economía y el Banco de España afirman que no habrá un Guindos III este año

El sector teme que el supervisor inicie otra ronda de nuevas provisiones

Luis María Linde a la entrada en el Congreso
Luis María Linde a la entrada en el Congreso

La banca española es la más solvente del mundo. Ese es el mensaje que repiten en las últimas semanas los responsables de Economía y del Banco de España en los distintos foros a los que acuden tras la recapitalización con ayudas públicas de Europa de la banca nacionalizada.

Pero la concesión de ayudas de 42.000 millones de euros por parte de Bruselas tuvo un coste para todo el sector. Los bancos deben cumplir una serie de exigencias incluidas en el memorandum de entendimiento (MoU), y entre éstas figura la de lo que la banca entiende como una nueva vuelta de tuerca a las provisiones. La duda surge del capítulo V, artículo 23 punto tercero de este documento, en el que se exige que se revalue “el marco actual de provisiones para préstamos incobrables”. Y se añade que “basándose en las experiencias de la crisis financiera, las autoridades españolas presentarán propuestas para reformar el marco permanente de las provisiones para préstamos, teniendo en cuenta las medidas provisionales adoptadas en los meses pasados, así como el marco contable de la UE”.

Este texto, unido a las dificultades por las que atraviesan ciertas empresas, como Pescanova, y las elevadas refinanciaciones a las que ha tenido que acudir la banca para no clasificar como morosos estos créditos, han vuelto a avivar el temor de una nueva ronda de saneamientos en el sector, que se unirían a los Reales Decretos Ley 2/2012 y 18/2012, conocidos como Guindos I y Guindos II, y que fueron aprobados para sanear los balances de la banca de sus elevados riesgos inmobiliarios. El primer decreto supuso para el sector un esfuerzo entre provisiones específicas (para activos problemáticos), colchón de capital y provisión genérica (sin destino fijo) de 54.000 millones de euros. Cifra que se elevó en otros 28.000 millones con el segundo decreto.

Tanto Economía como el Banco de España aseguran de forma tajante que tras estos decretos no se van a requerir nuevas provisiones ni para cubrir posibles riesgos de los créditos de pymes o de refinanciaciones, como especula el sector. “No va a haber un Guindos III”, declaran fuentes autorizadas de Economía.

Pese a estas afirmaciones, lo cierto es que el Banco de España ha advertido a las entidades financieras que no tiene ninguna intención de suavizar las exigencias de provisiones genéricas y subestandar (las exigidas pese a que el crédito de una empresa esté al corriente de pago). El objetivo del supervisor es que el saldo remanente de las provisiones que se vayan liberando o que no hubiesen sido aplicadas en su integridad a su destino inicial, tendrá un destino específico que determinará el Banco de España.

Fuentes financieras aseguran que esta medida impide que la banca pueda liberar saneamientos para destinarlos a otros fines como reservas o beneficiocios, o cubrir los créditos dudosos que cada entidad pretenda en cada momento. “Pese a que no son nuevas provisiones, el hecho de que nos digan donde tenemos que destinar los remanentes supone un reforzamiento de las provisiones”, señala el directivo de un banco. Otro ejecutivo coincide con esta opinión, y añade que el supervisor insiste en las reuniones que mantiene con los bancos en que no se podrán liberar provisiones pese a que se reduzca el riesgo.

Fuentes del Banco de España afirman que el decreto de mayo del pasado año ya recoge esta exigencia, que no se producirá, además, hasta finales del presente ejercicio.

Fuentes del sector aseguran que el supervisor ya está pidiendo más saneamientos, aunque no lo haga por escrito. Las previsiones del organismo que encabeza Luis María Linde como de las entidades coinciden en que este año seguirá subiendo la morosidad.

El economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, afirmó ayer que “todavía hay incertidumbre sobre la verdadera situación de los bancos españoles”.

 

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