Negociaciones

Iberia y sindicatos firmarán un ajuste de 400 millones más caro que el ERE

Se abre ahora un mes para negociar incrementos de productividad

Reunión ayer de los sindicatos y la dirección de Iberia en el rectorado de la Universidad Autónoma de Madrid.
Reunión ayer de los sindicatos y la dirección de Iberia en el rectorado de la Universidad Autónoma de Madrid. EFE

Iberia ha emprendido el camino hacia la paz social después de que la dirección hiciera suya la propuesta de recorte elaborada por el mediador, Gregorio Tudela, y que los sindicatos dieran ayer una especie de visto bueno preliminar. Pero se trata de una entente sumamente frágil que aún debe ser confirmada por ambas partes mañana miércoles ante el propio Tudela.

Una vez sellado el pacto, comienzan a ejecutarse 3.141 bajas de aquí a finales de 2015 (16,1% de la plantilla) y un tijeretazo en las nóminas de quienes se quedan en la compañía. También se abre un periodo de 30 días para pactar un aumento de productividad de los empleados y todo un sistema que buscará acuerdos de crecimiento en el futuro y que vigilará el cumplimiento de todo lo acordado. “Hay luz al final del túnel, pero el túnel es largo”, resumía una fuente sindical. 

“Un acuerdo insuficiente, pero imprescindible”

El mediador Tudela ha hecho valer el ERE marco vigente en Iberia (72/01) como herramienta para llevar a cabo el ajuste de personal. Concesión por parte de la empresa o conquista sindical, el hecho es que las condiciones de las bajas se apartarán de la reforma laboral.
“Creemos que aceptar este acuerdo de mediación es insuficiente, pero llegados a este punto es imprescindible”, explicaba ayer Antonio Escobar, presidente del sindicato de TCP Sitcpla, a sus afiliados.
El citado ERE 72/01, que se amplía hasta 2015 para cubrir el espacio temporal del ajuste, tiene en las prejubilaciones sus principal vía de salida de la aerolínea. Los pilotos pueden cesar a los 60 años, el personal de tierra a los 57 años y los TCP a los 55.
Por contra, el ERE presentado el 12 de febrero por Iberia contemplaba indemnizaciones de 20 días por año de servicio y un techo de 12 mensualidades.
La dirección de Iberia ya dijo en diciembre que estaba dispuesta a respetar lo firmado con los trabajadores antes de que el Gobierno cambiara las reglas que rigen el despido en España. Llegó a comprometerse ante el órgano de mediación Sima, pero todo saltó por los aires cuando dirección y compañía cumplieron el plazo voluntario de conversaciones sobre el ajuste, el pasado 31 de enero, sin llegar a un acuerdo. Fue entonces cuando Iberia presentó el ERE que quedará suspendido tras la intermediación de Gregorio Tudela.
El consejero delegado de IAG, Willie Walsh, puso precio a la aceptación del plan del mediador: no debía mencionarse el futuro de Vueling y Express. Los sindicatos, por su parte, buscaban un compromiso en el crecimiento de la aerolínea que no ha sido plasmado en la hoja de ruta de Tudela.

El mediador exigía que ayer lunes empresa y representantes de los trabajadores tomaran partido sobre su propuesta para resolver el conflicto laboral de la aerolínea, que rebaja de 3.807 a 3.141 el número de bajas. El holding IAG, en el que se engloban Iberia y British Airways, tomó la iniciativa 24 horas antes aprobando la iniciativa, mientras los sindicatos esgrimían ayer un visto bueno supeditado aún a la opinión de los órganos de decisión y asambleas de cada uno de ellos. Tal y como avanzó la edición digital de Cincodías, las centrales ganaban otras 48 horas para estampar su firma. La aerolínea adopta de este modo un ajuste valorado en 580 millones, frente a los poco menos de 200 millones presupuestados en el ERE que quedará aparcado, según se ha manejado durante la mediación.

UGT, CC OO, USO, Sitcpla, Stavla, Asetma, CTA y CGT votarán a favor a la vista de que la totalidad de las bajas se encauzarán por la vía de las prejubilaciones, tal y como contempla el ERE marco vigente en la empresa (72/01). Una vez evitados los despidos con condiciones de reforma laboral, se abre el citado nuevo paréntesis de 30 días –hasta el 13 de abril– en el que deben pactarse medidas para elevar la productividad de la plantilla. Si durante ese plazo no hay acuerdo, Iberia podría incrementar en cuatro puntos el recorte en las nóminas.

Tudela señala como excedentes a 258 pilotos, frente a los 329 de la última propuesta amistosa de Iberia del 31 de enero; 627 tripulantes de cabina de pasajeros, por encima de los 545 que la empresa señaló antes de optar por el ERE, y 2.256 trabajadores de tierra, en línea con los 2.273 de la última oferta de Iberia.

Quienes se quedan en la aerolínea sufrirán una rebaja salarial directa del 14%, en el caso de pilotos y tripulantes de cabina de pasajeros (TCP), y del 7% en lo que toca al personal de tierra.
Además de los recortes directos, los empleados acarrean una congelación hasta finales de 2015, negociándose a partir de 2016 un nuevo escenario salarial en función de la productividad y de los resultados de Iberia. Los empleados también ven paralizadas la antigüedad y los ascensos, entre otras medidas.

Normas
Entra en El País para participar