El programa de ajuste de Iberia tendrá un vigencia de tres años

El ‘plan Tudela’ arroja ahorros para la aerolínea por 425 millones hasta 2016

Solo los recortes salariales suman 325 millones en tres años

 El mediador en el conflicto de Iberia, el catedrático Gregorio Tudela,
El mediador en el conflicto de Iberia, el catedrático Gregorio Tudela, EFE

Iberia dedica cada año 500 millones a pagar a su personal de tierra, 300 millones para las nóminas de los pilotos y 200 millones para los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP). En números redondos son 1.000 millones anuales que se verán recortados en un 14% en el caso de pilotos y TCP y en un 7% en lo que toca a los trabajadores de tierra. Eso durante los tres años de vigencia del plan de ajuste.

La rebaja total en las nóminas hasta el 31 de diciembre de 2015 será de 105 millones por ejercicio, a los que hay que añadir otros tres millones al año que la aerolínea se ahorrará en los sueldos de sus directivos. El tijeretazo total hasta el fin del plan de ajuste es de 325 millones en salario directo, a lo que Iberia añadirá unos 100 millones más al congelar retribuciones y parar el reloj de la antigüedad y progresión de sus trabajadores durante el próximo trienio. 

El resultado final es de 425 millones, lo que compensa el esfuerzo adicional que realizará la aerolínea al renunciar a su ERE, valorado en 180 millones, y prejubilar a 3.141 empleados con un coste de unos 580 millones, según los datos que se han manejado en las negociaciones dirigidas por el profesor Tudela. La asamblea de CC OO dio ayer su visto bueno al plan del mediador. Hoy se espera que la de UGT haga lo propio.

A partir de aquí, empresa y sindicatos abren tres mesas para atar materias que la propuesta aceptada ha señalado por encima. Para los pilotos recomienda una reducción de la composición de las tripulaciones, más días de ocupación y un límite más alto en las horas de vuelo, además de una reducción de los tiempos de escala. Entre los TCP, Tudela aprecia posibilidades de mejorar la productividad en el corto radio con un alza en días de ocupación y horas de vuelo, junto a la revisión de las reducciones de jornada en base a la antigüedad. Y para el personal de tierra Iberia buscará restringir festivos y vacaciones, y pondrá coto al absentismo. 

Fuentes sindicales avanzan que no habrá problemas: “Las posibilidades que ha detectado el mediador para subir la productividad de la plantilla se han estado negociando desde noviembre y más del 80% está ya pactado”.

El profesor Gregorio Tudela espera que no haya contestación de última hora y que dirección y sindicatos firmen su propuesta. El catedrático aseguró a Efe tener motivos para ser optimista tras la reunión celebrada ayer con las partes. Esta pretendía ser definitiva, pero Tudela dio 48 horas a los sindicatos para que informaran a sus afiliados y sometan el visto bueno a los órganos de decisión.

Según el catedrático de Derecho del Trabajo de la Universidad Autónoma “no hay ningún escollo” para que la parte social acepte el documento, que podría ser “el primer paso para encauzar los problemas que tienen Iberia”, y añadió que la prórroga responde a que los sindicatos tienen que seguir un proceso democrático en su toma de decisiones. Al término del encuentro unos 50 trabajadores de la aerolínea exigieron a sus representantes que no firmen si no se garantiza el futuro de la compañía.

Tudela opinaba ayer que no fue designado para resolver “los problemas de una compañía tan compleja y tan importante como Iberia en 15 días”. Su misión ha sido desatascar el camino por el que transita el plan de reestructuración y evitar las huelgas en Semana Santa. De momento, ha cumplido.

El Ministerio de Fomento ha sido clave para frenar una batalla que se ha cobrado diez días de paro en la aerolínea, en los que esta ha perdido tres millones de euros diarios. El equipo que lidera Ana Pastor impuso la mediación y las partes aceptaron a Gregorio Tudela como el pacificador adecuado. Pastor celebró ayer desde Bruselas que el acuerdo entre Iberia y los sindicatos permita recuperar la normalidad antes de Semana Santa.

También el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, se refirió ayer a los problemas laborales en Iberia, asegurando que el Gobierno desea que esta siga siendo “una gran compañía”. Pese a que las aguas empiezan a volver a su cauce, Soria mantiene su opinión de que la fusión entre la aerolínea española y British Airways “no ha sido equilibrada”.

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