Modelos míticos

Sesenta años en las calles y los circuitos

Llega la séptima generación del Corvette, el deportivo americano por excelencia

Chevrolet Corvette
Chevrolet Corvette

El 17 de enero de 1963, el público de Nueva York se agolpaba para poder ver el revolucionario Chevrolet Corvette. Este biplaza fue creado para competir con los deportivos europeos que dominaban el mercado, como el Jaguar XK 120. La carrocería era de fibra de vidrio y la producción comenzó en junio de aquel año, aunque en 1953 solo salieron de la fábrica 300 unidades. Costaba 3.498 dólares y las únicas opciones eran la calefacción por 91 dólares y la radio AM por 145 dólares.

Nació con un seis cilindros en línea y hasta 1955 no llegó el motor V8, un tipo de mecánica que desde entonces es una de sus cualidades intocables. Hasta 2012 se han producido cerca de dos millones de Corvette de seis generaciones diferentes, lo que supone un tercio de todas las ventas de deportivos en Norteamérica. Durante el año pasado se comercializaron en aquel país unos 15.000 de ellos, una buena cifra teniendo en cuenta que el modelo de sexta generación (C6) fue lanzado en 2005 y se encontraba en su última fase de vida.

Juan Manuel Lumbreras, presidente de Chevrolet España, considera que el Corvette es el gran icono de la marca y que, si bien no alcanza cifras de venta importantes en nuestro país, sí aporta mucho a la imagen de la compañía. Como dice Chris Perry, vicepresidente global de Chevrolet, "el Corvette es un coche arraigado en el tejido cultural norteamericano".

Su huella está en películas, canciones y en las vidas de millones de aficionados que lo han soñado y disfrutado. Además, siempre ha sido más asequible que modelos europeos o japoneses con potencias equivalentes. Otra de las grandes ventajas de cara a adquirir uno de segunda mano es que son muy abundantes y se pueden encontrar repuestos fácilmente.

Un C4 o C5 se puede adquirir en EE UU desde unos 6.000 dólares, los primeros, y 12.000, los segundos. No obstante, lo que más se paga es la rareza. La unidad de producción más antigua que se conserva, el tercero que salió de la fábrica, fue subastado en 2006 por un millón de dólares. Otro de los primeros Corvette fue vendido al actor John Wayne y se conserva en un museo de Reno (Nevada). En general, los más cotizados son los C2 Sting Ray, sobre todo los que llevan motores muy potentes.

El Corvette C3 (1967-1982) pudo presumir también de una de las carrocerías más voluptuosas de todos los tiempos. Creada por Raymond Loewy, muchos la han comparado con la botella de Coca-Cola. En 1969 se volvió a usar el nombre Stingray, pero escrito todo junto, que se empleó hasta 1976. Estrenó el techo tipo targa de paneles desmontables, y llevaron la pasión por las altas cilindradas al extremo: los Corvette con bloque grande fabricados entre 1970 y 1974 llegaron a tener 7,4 litros de cilindrada, de modo que cada cilindro tenía casi un litro de capacidad. Con 425 CV, era el modelo más potente del mercado.

Corvette 2013

Con la nueva generación recién presentada en Detroit se ha recuperado la denominación Stingray, lo que supone toda una declaración de intenciones y de ambición. La planta de Kentucky donde se fabrica va a estar unos meses cerrada adaptando su maquinaria a las nuevas demandas técnicas. En línea con las últimas tendencias en el campo de los deportivos, los ingenieros de Chevrolet han realizado un gran esfuerzo con el fin de reducir el peso.

El biplaza apuesta por el aluminio para la estructura e incluso un material tan exótico como el magnesio. Para la carrocería se usa la fibra de carbono en algunas piezas, como el techo desmontable que permite convertirlo en un targa, además de otros materiales compuestos. El motor también es nuevo, por supuesto un V8 de 6.2 litros y con dos válvulas por cilindro, pero ahora con inyección directa, distribución variable y sistema de desconexión automática de cilindros para reducir el consumo.

El modelo básico rendirá 450 CV y será capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos. También habrá una versión Z51 más potente, y ambos estarán disponibles con carrocería descapotable con techo de lona. Llevarán un selector drive mode con cinco posiciones para controlar 12 parámetros del coche. Otra innovación es el cambio manual de siete marchas y también estará disponible con un automático de seis marchas. La producción del Corvette C7 comenzará en el tercer cuarto de 2013. Aún no hay precios, pero como referencia un Corvette Grand Sport Coupé C6 cuesta en España 94.950 euros.

C2, el deseado

Para la mayoría, el Corvette más bello es el de segunda generación, fabricado entre 1963 y 1967. Su nacimiento debe mucho a un joven ingeniero de GM llamado Zora Arkus-Duntov, autor de un documento titulado Pensamientos sobre jóvenes, Hot-Rodding y Chevrolet. Su influencia daría a los productos de GM, y especialmente a los Corvette, una orientación más deportiva. Le gustaban los motores grandes y en GM encontró el sitio perfecto para desarrollar su pasión. Los C2 se vendieron con mecánicas V8 y potencias entre los 250 y los 425 CV. Sus faros cubiertos causaron sensación.

Seguidores por todo el planeta

La abundancia de aficionados hace que haya clubes de admiradores del Corvette en todo el planeta, incluyendo por supuesto España. Lógicamente, los más grandes están en EE UU y la mayoría de sus miembros están inscritos junto a sus parejas, de modo que los eventos que organizan tienen un carácter lúdico y social. Con mucha frecuencia también recaudan fondos para causas benéficas, algo casi obligado en los eventos americanos del motor.

El Corvette es tan longevo que se reúnen propietarios de todas las edades y clases sociales, ya que hay versiones para todos los gustos. Existe incluso un organismo superior, el National Council of Corvette Clubs (NCCC), que integra a 269 clubes con un total de 16.500 miembros. Por supuesto, también hay un museo dedicado en exclusiva a este modelo, el National Corvette Museum en el 350 de Corvette Drive en Bowling Green, Kentucky. Se podría llamar la ciudad Corvette, ya que allí está la planta donde se producen en exclusiva estos deportivos.

Tecnología desarrollada en la pista

Desde sus inicios, los Corvette han brillado en competición. Ya en tiempos del primer ingeniero jefe de Corvette, Zora Arkus-Duntov, se llevaron adelante numerosas iniciativas en el campo de la competición para promocionar la marca y desarrollar tecnología.

La última muestra de este esfuerzo es que el equipo oficial Corvette Racing ganara el campeonato American Le Mans Series en la categoría GT de producción, frente a rivales como Aston Martin, Ferrari o Porsche. De hecho, el mejor piloto español de GT, Antonio García, es piloto oficial de Corvette Racing. Ganador de las 24 Horas de Daytona 2009 con Porsche y de las 24 Horas de Le Mans en clase GTE-Pro en 2011, logró este último éxito al volante de un Corvette oficial. En la última edición de las 24 Horas de Le Mans, en la categoría GT Pro, no pudo brillar como otros años. Lograron ir terceros de su categoría hasta que un fallo del cambio les obligó a parar. Al final fueron quintos. Ningún otro coche suena como los Corvette.

Modelos basados en el Corvette

El hecho de que los Corvette sean modelos muy abundantes y potentes ha facilitado que numerosos preparadores los tomaran como base para desarrollar sus propios deportivos. También hay Corvette con carrocerías realizadas por estilistas italianos. Un ejemplo de ello es el Corvette Scaglietti de 1959, realizado por el mismo especialista que vestía a los Ferrari. Con motivo de los 50 años del Corvette, Giugiaro creó en 2003 el prototipo Moray, basado en un Corvette C5. En EE UU han sido muchos los que han usado los biplazas V8 de Chevrolet como base, y un ejemplo de ello es el Cheetah de 1963. Fue creado por Bill Thomas como rival para los Shelby Cobra. Por desgracia, apenas se produjeron una docena de unidades. A finales de los noventa destacaron los Callaway, creados para competición, aunque también hubo versiones de calle. El C7 de 1997 rendía 680 CV. El reciente deportivo Tauro creado en Valladolid por Tauro Auto Sport es un roadster que emplea la base de un Pontiac Solstice y un motor Corvette.