El crédito dudoso sube otro 70%

Doble ración de ladrillos para la banca en un año

Los seis mayores bancos suman 33.500 millones en adjudicados a junio, el 97% más interanual.

Oferta inmobiliaria en una pared en la urbanización de Seseña (Toledo)
Oferta inmobiliaria en una pared en la urbanización de Seseña (Toledo)

Ladrillo a ladrillo, paleta a paleta, saco a saco... Los balances de la banca se van llenando así de pisos, chalets, naves industriales, locales, fases de viviendas a medio hacer, fincas y solares. El sistema financiero español lleva cuatro años azotado por la crisis económica y los excesos cometidos en los años del dinero fácil. Pero ha sido en los últimos seis meses cuando bancos y cajas se han visto empujados a reconocer de lleno la realidad que subyace tras sus asientos contables.

Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Popular y Bankinter sumaban al cierre del primer semestre activos adjudicados procedentes de promotores inmobiliarios por 33.459 millones de euros. Un año antes por estas mismas fechas acumulaban inmuebles por valor de 16.944 millones, si bien este importe no incluía aún las cifras de Caja Mediterráneo (CAM) ni de Banco Pastor. El incremento ha sido del 97%. O dicho en términos absolutos, las mayores entidades del país han sufrido una sobredosis de 16.465 millones en adjudicados en solo 12 meses.

El repunte se debe a varios factores. El primero y más evidente, a la persistencia de la crisis. Cuanto más se prolonga, más empresas cierran y más sube el paro, con el consiguiente perjuicio para la economía nacional.

Pero por otra parte, está la aplicación de la normativa. Conforme transcurren los meses, los créditos morosos se convierten en fallidos. Además, los bancos debe incrementar las provisiones por préstamos dudosos y activos adjudicados para reflejar su paulatino deterioro. Pero es que, a las circulares tradicionales del Banco de España, se han sumado en el último medio año dos reales decretos que han supuesto un auténtico terremoto.

Saneamiento a golpe de decreto

Nada más llegar al poder, el Gobierno del PP exigió a la banca reforzar las dotaciones por los activos adjudicados de naturaleza inmobiliaria. Impuso provisiones extra por los pisos, las promociones en curso y, especialmente, el suelo. El texto aprobado en febrero (RDL 2/2012) se quedó corto y no disipó las dudas de los mercados internacionales sobre la banca española. Por eso el Ministerio de Economía se vio en la obligación de volver a la carga en primavera. Una segunda norma (RDL 18/2012) exigió efectuar dotaciones genéricas extra sobre varias carteras de préstamos sanos: promotores, pymes e hipotecas residenciales. Existía la sospecha de que se hubieran camuflado préstamos detrás de refinanciaciones y renegociaciones de deuda.

La intención era obligar a las entidades a través del Boletín Oficial del Estado (BOE) a expulsar el pus de su gran herida inmobiliaria para que, una vez limpia, pueda cicatrizar. Las entidades deben cumplir las exigencias de los dos reales decretos este año, pero aquellas inmersas en algún proceso de fusión disponen de una prórroga hasta 24 meses.

Las cifras de los bancos analizados son llamativas de por sí, pero se da la circunstancia de que no incluyen los datos de Bankia-BFA, Novagalicia, Catalunya Caixa ni Banco de Valencia. Las cuatro entidades bajo la órbita estatal son, precisamente, las que anotan carteras de inmuebles más voluminosas en relación a su tamaño. De hecho, fue el descuadre de balance que ocasionaban la morosidad y los adjudicados lo que motivó sus nacionalizaciones. Ninguno de los cuatro grupos ha publicado resultados semestrales ni detallado su situación a día de hoy.

Entre las entidades revisadas hay ciertas señales que invitan al optimismo. En Santander y Banesto el volumen global de adjudicados menguó en el segundo trimestre. Es la primera vez que cae desde que estalló la burbuja inmobiliaria. En paralelo al aumento de los adjudicados se ha producido un incremento de los préstamos dudosos en el sector. Las seis entidades analizadas sumaban créditos morosos por 34.542 millones hasta junio, un 69,9% interanual más. En 2011, eran 20.332 millones sin incluir CAM, que ha sido absorbida este año por Sabadell.

El ocaso de los promotores

El incremento de los impagos de préstamos en el sistema es fiel reflejo del deterioro de la economía y, en especial, de la mala evolución del negocio con promotores inmobiliarios. Los porcentajes de mora para este segmento se han incrementado en varios puntos porcentuales en los seis grandes bancos. De muestra un botón: en Santander la ratio ha pasado del 21,3% al 39,4%. Las razones son el aumento de los impagos, por un lado, y a la caída del crédito otorgado al sector, por otro. El grupo que preside Emilio Botín ha restringido la financiación a este colectivo un 21,6% en 12 meses. Y lo mismo han hecho el resto de entidades en mayor o menor medida.

Los reales decretos impulsados por Luis de Guindos, ministro de Economía, también han provocado que las tasas de cobertura de todas las entidades hayan aumentado de forma significativa, tanto en el epígrafe de créditos dudosos como en el de adjudicados. Sin embargo, el grado de adaptación a la nueva norma es aún dispar. A la cabeza va Bankinter, que ya ha apartado todo el dinero que exigían los decretos. Y muy avanzados van también CaixaBank y Santander. La entidad catalana ha efectuado el 73% de las provisiones previstas -incluyendo los deberes de Banca Cívica-, mientras el banco cántabro ha realizado el 70%. BBVA va más rezagado. Ha provisionado un tercio del importe señalado. Todas las grandes entidades, eso sí, se han propuesto cumplir con los llamados decretos Guindos I y II este ejercicio. La excepción es Banco Popular, que ha decidido aprovechar su fusión con Pastor para acometer la tarea a lo largo de dos ejercicios.

Los textos promovidos por Economía también han acercado a los bancos a la realidad económica. Una prueba son los préstamos subestándar. Bajo esta denominación se clasifican aquellos créditos que, aun estando al corriente de pago, hacen sospechar por algún motivo que podrán presentar problemas en un futuro próximo. Pues bien, este tipo de préstamos han menguado un 16,5% en un año, hasta los 12.544 millones de euros. La razón principal no es que la solvencia de los deudores haya mejorado en estos meses, sino que las entidades han reformulado como dudosos o fallidos préstamos antes señalados como subestándar.

En última instancia, este sobreesfuerzo en provisiones busca que las entidades den salida con mayor facilidad a los activos adjudicados al ser capaces de aplicar mayores descuentos a los inmuebles, liberen capital y vuelvan a conceder financiación a familias y empresas.

Rescate europeo y auditoría externa

Un hito clave en este proceso de saneamiento es, precisamente, la auditoría exhaustiva al que están siendo sometidos los 14 mayores grupos bancarios nacionales por parte de Oliver Wyman y cuatro auditoras (KPMG, PwC, Ernst & Young y Deloitte).

Europa ha impuesto como condición para rescatar al sistema financiero nacional un análisis profundo externo de los libros para determinar las necesidades de capital de cada entidad. La Eurozona está dispuesta a desembolsar un máximo de 100.000 millones de euros en esta labor. El resultado se conocerá, previsiblemente, a mediados de septiembre y aunque la recapitalización inicial de las entidades está programada para noviembre, las cuatro entidades bajo control del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) podrían recibir un anticipo del dinero europeo en los próximos días.

Las entidades pisan el acelerador en la venta de viviendas

Piso que entra, piso que debe salir. Las entidades lo saben y, por eso, se dedican con ímpetu a la comercialización de viviendas. Para ello recurren a todos los canales a su alcance, ya sea su red de oficinas, portal web, filiales inmobiliarias así como acuerdos con agentes de la propiedad y casas de subastas.

Ángel Cano, consejero delegado de BBVA, explicó durante la presentación de resultados del segundo trimestre que la entidad que encabeza vendió 1.000 pisos entre enero y marzo y otros 1.500 de abril a junio. La intención del grupo es deshacerse de sus 12.000 viviendas en un periodo de entre 18 y 21 meses.

Banco Sabadell logró colocar en el primer semestre de este año 824 viviendas, frente a 527 del mismo periodo de 2011. La subida fue pues del 56%. Pero mayor fue el alza del dinero obtenido con estas operaciones: ingresó 256 millones, un 117% más.

CaixaBank también logra dar más salida a sus adjudicados. Si el pasado año se había desprendido de viviendas por 345 millones de euros a junio, este ejercicio lleva ventas por 519 millones. Pero además, la entidad catalana dispara la rentabilidad de sus alquileres: en un año pasan de 85 a 233 millones. Los ingresos por compromisos (arras, avales...) menguan de 210 a 173 millones.

Bankinter logró vender en todo 2011 inmuebles por 84,4 millones. Previsiblemente, rebasará esta cifra a cierre de año porque en un semestre se ha desprendido de activos por 57 millones.

Las entidades bajo la órbita del Estado también hacen progresos. Bankia-BFA ha comercializado en lo que va de año 2.400 inmuebles con un valor conjunto de 230 millones de euros. El grupo que preside José Ignacio Goirigolzarri ha incrementado el ritmo de ventas en el ejercicio un 17%. Si se suman las subrogaciones provenientes de promotores y activos singulares (suelo y promociones) se han traspasado más de 6.700 activos por un valor de 760 millones de euros. Catalunya Caixa, por su parte, ha logrado 1.000 millones de euros en lo que va de año con sus adjudicados. Es decir, un 40% más que en los primeros siete meses de 2011. En concreto, ha vendido 6.000 pisos y alquilado otros 698.

Glosario

-Dudosos: Los préstamos dudosos son aquellos donde el cliente no ha atendido ninguna cuota en los últimos tres meses. Si el crédito carece de garantía real (préstamos al consumo, tarjetas...) debe ser provisionado de forma gradual hasta alcanzar el 100% del importe transcurrido un año desde el impago. En caso de que exista una garantía (por ejemplo, una vivienda, una máquina o un avión), la entidad debe efectuar provisiones por la diferencia entre el importe del crédito y el valor del bien subyacente.

- Genérica: Los bancos deben realizar dotaciones con carácter preventivo por el mero hecho de otorgar financiación. Ese dinero está disponible cuando se produce algún impago. Con la crisis, el Gobierno ha exigido efectuar dotaciones extra por la exposición a promotores, aunque los clientes estén al corriente de pago. ¿La razón? Existe una mora latente en ese segmento porque hay entidades que han ocultado fallidos con refinanciaciones.

- Adjudicados: Un activo adjudicado es el bien que se ha quedado el banco como repago de una deuda (dación en pago) o fruto de un embargo (garantía). Como el activo se deteriora por el paso del tiempo, debe anotar provisiones (del 10% al 40% según pasan los meses). El Gobierno ha endurecido las dotaciones para ciertos activos (suelo, promociones en curso y pisos) porque la crisis dificulta su venta.