Respuesta a la amenaza de veto

La UE exige a Finlandia y Holanda que cumplan con sus compromisos

Una lluvia de declaraciones de los líderes europeos cae hoy sobre Holanda y Finlandia para que acaten las medidas aprobadas en la Cumbre de la UE de la semana pasada. Merkel evita pronunciarse.

Van Rompuy en su intervención de hoy en el Parlamento europeo.
Van Rompuy en su intervención de hoy en el Parlamento europeo.

El contratque no se ha hecho esperar. Barroso, Van Rompuy y una lista de eurodiputados han intentado hoy disuadir a Holanda y Finlandia, que amenazaron ayer con vetar la compra de deuda soberana en el mercado secundario a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (MEDE) aprobada en la cumbre de los 17 países del euro de los días 28 y 29 de junio. La canciller alemana, Angela Merkel, que aceptó a regañadientes las propuestas de Francia, Italia y España, ha evitado pronunciarse sobre la actitud de Finlandia y Holanda, habitualmente sus aliados en materia de austeridad.

"No existen peticiones concretas así que no hay necesidad de maniobrar", ha dicho Merkel en una rueda de prensa en la Cancillería Federal. Y ha añadido que las discusiones sobre este tema en la reciente cumbre de la Unión Europea en Bruselas fueron "de carácter general" y ha subrayado que los fondos tienen unas directrices que deben cumplirse.

En Estrasburgo, en un debate en el Parlamento europeo celebrado hoy sobre los resultados de la última cumbre de la UE, en la que los líderes acordaron la recapitalización directa de la banca y la flexibilización de la compra de deuda soberana a través del fondo de rescate, el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, el presidente del Consejo, Herman Van Rompuy y la mayoría de grupos políticos han lamentado la actitud de ambos países y sus efectos sobre la prima española de riesgo.

"O triunfamos juntos o fracasamos todos a la vez", ha vociferado presidente de la CE en un discurso que ha levantado los aplausos de la Eurocámara, en una nueva tentativa de conseguir que los 27 caminen en una sola dirección. Barroso ha lamentado que "algunos países sigan diciendo una cosa en Bruselas y otra cuando llegan a sus capitales".

Finlandia y Holanda dieron ayer la sorpresa. Al fin de la cumbre, eran Reino Unido, Polonia y República Checa los que amenazaban con vetar el nuevo sistema de supervisión, que requerirá el apoyo de todos los países miembro de la UE (diez de los 27 mantienen moneda propia), pese a que podrá aprobarse por la vía de urgencia con una mayoría cualificada del 85% de los votos. El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha asegurado hoy que dos países solos no tienen poder de veto.

Aunque el acuerdo se consideró en un primer momento un paso hacia la unión fiscal y bancaria, la cumbre dejó muchos detalles por resolver y países poco convencidos. "Todos los Estados miembro tienen que adoptar sus propias responsabilidades, sobre todo cuando se habla de la puesta en práctica de las decisiones adoptadas por unanimidad", que ha evitado citar expresamente a Finlandia y Holanda.

Los dos grandes partidos del Parlamento europeo, socialistas y populares, han pedido a Amsterdam y Helsinki que colaboren con las medidas que, según consideran los expertos, frenarían el contagio entre deuda bancaria y deuda soberana en el sur de Europa.

El líder socialista europeo, el austríaco Hannes Swoboda, ha señalado que es "un escándalo" que ambos países nieguen ahora la posibilidad que aceptaron en la cumbre europea. "Señor Van Rompuy, haga que esos dos países profesen fe a lo que aprobaron", ha dicho Swoboda, que ha preguntado con sorna si los líderes "estaban durmiendo cuando aceptaron el pacto".

"Hemos conseguido ganar tiempo, pero hay que actuar ya y tomar medidas de mutualización de deuda", ha pedido el líder de los conservadores Guy Verhofstad, que ha lamentado que la prima de riesgo española se disparara ayer tras las amenazas de Holanda y Finlandia.