Luis María Linde

El gobernador que vuelve a casa

Es considerado un gobernador de consenso pero también de transición. Solo estará en el cargo hasta 2015, "pero tres años ahora es una eternidad", afirman sus defensores

El gobernador que vuelve a casa
El gobernador que vuelve a casa

Luis María Linde pasará a la historia del Banco de España como el gobernador que tuvo que hacer frente a la mayor crisis financiera de la historia del país con el mandato más corto, solo de tres años, con una institución sumida en la desconfianza y el desprestigio y bajo la estrecha vigilancia de la troika: Bruselas, el FMI y el BCE. Pero, por si esto fuera poco, debe lidiar con un sistema financiero rescatado con peligro de contagiar al resto del país, con una España sumida en la recesión y sin que el crédito fluya hacia la economía real.

"No son buenos momentos para ser gobernador", señala un exdirectivo del sector que trabajó con Linde en algún momento de su trayectoria laboral. "Vaya momento", como le dijo el rey Juan Carlos el pasado lunes en la toma de posesión del cargo.

Linde nació en octubre de 1945 en Madrid. Es economista. Su currículum le hace merecedor del cargo, como aseguran todos los grupos políticos que han respaldado su candidatura. Y es que, a diferencia de su antecesor, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, Linde ha sido elegido por consenso, pese a que con su edad, 66 años, no agotará su mandato, ya que, como fijan los estatutos del Banco de España, el límite para desarrollar un cargo en esta institución son los 70 años de edad.

Los inspectores creen que Linde es la persona idónea para restablecer las relaciones con la cúpula del Banco de España

"¿Que es un gobernador de transición porque solo estará en el cargo tres años? Sí, pero según está el sector financiero y la economía del país, tres años es toda una eternidad. No sé quién puede resistir más en esta situación". Esta es la opinión de uno de los defensores de Luis María Linde como gobernador del Banco de España, pero podría ser la de varios de los políticos y directivos que le han apoyado para ser elegido gobernador por consenso.

"Desde que el Gobierno nos propuso el nombre de Luis María Linde como candidato para sustituir a Ordóñez no pudimos poner ninguna pega. Reúne todas las condiciones para ocupar este puesto en un momento como el actual. Respaldamos su candidatura desde el primer momento. Su experiencia y formación son incuestionables para ocupar el puesto", asegura una fuente del PSOE.

Ahora se necesita un gobernador y un subgobernador con carácter, con decisiones firmes que todo el sector respete y apoye. Y Linde, como el subgobernador, Fernando Restoy, cumplen estas características. "El actual gobernador es un destacado técnico, carece por completo de perfil político, es amable y muy culto. Pero le conozco, y también tiene un punto de genio muy necesario para desempeñar el cargo en estos momentos", señala otro excompañero de Linde.

Otra persona, que también prefiere mantener el anonimato, le define como tímido y ligeramente desconfiado. Pero todos destacan su amplísima cultura y su brillante currículum, en el que figuran no solo diversos puestos públicos en España, sino también en organismos internacionales en representación española. "Su bagaje internacional le convierte en el gobernador idóneo. Tiene experiencia internacional y es conocido fuera de nuestras fronteras", añade un banquero.

Otra característica que destacan de Linde es que "se lleva muy bien con los inspectores del Banco de España, requisito fundamental para devolver el prestigio y la calma en el seno de la institución supervisora", señalan desde la institución.

En el Ministerio de Comercio fue jefe de la Oficina de Balanza de Pagos (1971-1973) y jefe de la Oficina Comercial de España en Moscú (1974-1978). Entre 1978 y 1982, fue secretario general técnico del Ministerio de Economía y Comercio. En 1983 fue nombrado jefe de la oficina de operaciones exteriores en el departamento de extranjero del Banco de España y en 1987, director general de asuntos internacionales, puesto que desempeñó hasta el año 2000, con responsabilidad en la política de tipo de cambio y mercado de divisas. Durante su trayectoria como director general del Banco de España fue protagonista, junto con Carlos Solchaga como ministro de Economía, de varias devaluaciones de la peseta y de una dura crisis de deuda por la que también atravesó España en la última parte del siglo pasado.

Cuando Jaime Caruana fue nombrado gobernador, Linde fue ubicado en el edificio que tiene el Banco de España en la plaza del Rey, en el que estaban situados los inspectores. Linde comenzó a congeniar con este colectivo e incluso iba a tomar café con ellos diariamente. Esta amistad se ha convertido ahora en una ventaja, ya que una de sus tareas es restablecer el diálogo entre los inspectores y la cúpula de la institución, roto en los últimos años de Caruana en la institución.

Linde era el candidato propuesto por el ministro de Economía, Luis de Guindos. Pero era el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el que tenía la última palabra para nombrar al gobernador, y su candidato era Fernando Bécker en primer lugar, y José Manuel González-Páramo, en segundo, y cuya candidatura fue defendida en los últimos días por el BCE. Hasta el último momento Rajoy defendió la candidatura de Bécker, pero su bagaje internacional era escaso, razón por la que al final el presidente del Ejecutivo accedió a proponer a Linde. Eso sí, no pasó lo mismo con el subgobernador. Guindos estaba de acuerdo con la propuesta del PSOE para nombrar a Soledad Núñez, pero Rajoy consideró que tenía un perfil muy politizado y optó por el vicepresidente de la CNMV, Fernando Restoy, el segundo candidato del PSOE.

Linde ha desempeñado el cargo de director ejecutivo por España en el Banco Interamericano de Desarrollo. Entre 2009 y 2011 fue asesor de asuntos internacionales del Banco de España y coordinador de Revista de Libros de la Fundación Caja Madrid hasta su cierre.